“Robo del siglo” al Banco Nación: la historia de un hecho que quedó en la memoria

“Robo del siglo” al Banco Nación: historia de un hecho que quedó en la memoria
“Robo del siglo” al Banco Nación: historia de un hecho que quedó en la memoria Fuente: Archivo
(0)
19 de diciembre de 2018  • 11:36

Esta mañana, tras sufrir un ACV el fin de semana, Mario César Fendrich, el autor del robo en solitario más acaudalado de la historia argentina, falleció a los 77 años en un hospital de Cuba. Su condición de diabético e hipertenso agravó su caso y fue poco lo que los médicos pudieron hacer.

Su muerte hoy es noticia porque décadas atrás Fendrich supo ser el prófugo más buscado del país. El 23 de septiembre de 1994, tras saludar a su esposa, abandonar su casa y subirse a su auto, fue a trabajar como todos los días a la sucursal del Banco Nación de la provincia de Santa Fe, donde vivía, pero nunca volvió. En un primer momento su pareja no se preocupó, él le había dicho que se iba a pescar con amigos, horas después se conoció la verdad: había robado más de tres millones de dólares.

Tras el hecho, fue unánime llamar al robo que había protagonizado el "robo del siglo": por la fortuna extraída, por su soledad y también porque no utilizó la violencia. Todos esos rasgos tan características lo llevaron además a entrar en el libro Guinness de los récords y a inspirar libros y películas. Pasaron varios años hasta que este mote que había conseguido pasó a manos de cinco hombres, quienes en 2006 saquearon 145 cajas de seguridad del Banco Río de Acasusso y huyeron en dos gomones por los desagües subterráneos con 8 millones de dólares.

“Robo del siglo” al Banco Nación: historia de un hecho que quedó en la memoria
“Robo del siglo” al Banco Nación: historia de un hecho que quedó en la memoria Fuente: Archivo

Fendrich mismo fue quien confesó. Antes de escapar él, que era el tesorero, le dejó una nota a su superior: "Gallego, me llevé tres millones de pesos (en ese momento un peso era un dólar) del tesoro y 187 mil dólares de la caja".

Su travesía delictiva no duró tanto. El 9 de enero de 1995, apenas meses después, Fendrich se entregó. Pero no dijo nada del dinero. Sí aseguró que había hecho lo que hizo obligado, porque corría riesgo su familia. Fueron pocos los que le creyeron. De los millones no se sabe nada aunque muchos especularon que fueron depositados en Paraguay, país al que se habría escapado en un primer momento con una amante.

Más de un año y medio después, el 12 de noviembre de 1996, el Tribunal Oral Federal de Santa Fe lo condenó a ocho años, dos meses y 15 días de prisión y lo inhabilitó de por vida para ejercer cargos públicos. Fue encerrado en la cárcel de Las Flores, en Santa Fe, donde tuvo una conducta impecable y donde realizaba tareas administrativas.

Fendrich volvió a salir a la calle a los cuatro años, nueve meses y 20 días de encierro, fue beneficiado con la libertad condicional. Pero se le impusieron varias condiciones que debía cumplir: vivir con su familia, trabajar y no tomar alcohol.

Una vez ciento por ciento libre, consiguió empleo en un local de colocación de techos de yeso. Su último trabajo fue en una agencia de loterías y quinielas, en el macrocentro de la ciudad.

ADEMÁS

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.