
Sokolowicz: "Los medios se van a tener que repensar en 2016"
Publicidad oficial, subsidios al cine y los años 70, algunos de los temas a los que se refirió el empresario en Conversaciones en LA NACION
1 minuto de lectura'

Fernando Sokolowicz decidió levantar el bajo perfil que tuvo en la última década y participó del ciclo de web TV Conversaciones en LA NACION. Allí, de sus respuestas se desprende una idea general: el 10 de diciembre próximo, de alguna manera, empezará todo de nuevo, y habrá que estar listo para ese momento. En ese contexto, parece querer acentuar su perfil de productor de cine: desde hace tres o cuatro años produce unas diez películas por año con su productora Aleph, que tiene 30 años en el mercado y casi 80 films en su haber. Pero sigue siendo accionista de Página 12, aunque dice que no conduce esa empresa desde 2002. El empresario, que fue socio de Daniel Hadad en Canal 9, respondió -aunque medido en sus palabras- sobre temas polémicos: la pauta oficial, los subsidios al cine y los años 70.
-¿Seguís siendo dueño de Página 12?
-El término "dueño" es arcaico.
-Uno de sus accionistas.
-Sí. En virtud de estos doce o trece años de un gobierno nacional con una impronta muy fuerte, el tema de los medios ahora pasa por cómo nos vemos después del 10 de diciembre, porque va a cambiar la agenda y va a haber una situación totalmente distinta, habrá que repensarse. Creo que Página 12 debería recorrer un camino de búsqueda de nuevos capitales, de asociaciones de otros tamaños como lo pudo hacer Clarín con Goldman Sachs [en referencia a un acuerdo de 1999] o con grupos tecnológicos.
-¿Página 12 está en venta?
-No. Lo que digo debería decirlo cualquier medio que esté ocupado en ver cómo será su redacción en los próximos años.

-¿Cómo viste la transformación editorial que Página 12 tuvo estos años?
-Hubo dos etapas en la conducción periodística y empresaria. La etapa de Jorge Lanata, del 87 al 92, con su presencia y apariciones, y luego, a partir del 92, la de Ernesto Tiffenberg, de perfil más bajo. Y en la dirección empresaria, yo estuve más activo hasta 2002 y a partir de allí quienes conducen son Jorge Prim y Tiffenberg. Mi posición ahora es de un acompañamiento más alejado. Yo no conocí ni a Néstor ni a Cristina Kirchner ni a casi ninguno de los ministros. Mi relación es con el mundo del cine y mi crecimiento va hacia América latina.
-¿Qué pensaste cuando el nombre de Lanata fue omitido entre los fundadores de Página 12?
-Yo no estaba en el escenario en aquel acto [de aniversario del diario] y me imagino que habrá sido una omisión fruto de algún nerviosismo. En mi caso, recuerdo aquellos cinco años con mucha impronta personal de Lanata. No podría omitir lo que viví con él en el día a día.
-¿Cuál es tu mirada sobre el tema de la pauta oficial, que estos años fue usada para castigar líneas editoriales, como lo confirmó la Corte en el caso Perfil?
-Empiezo por Perfil. Cuando salió el diario [en 1998], con todo el entusiasmo de Jorge Fontevecchia, el manual de estilo y el modelo de lo que para él es el librepensamiento del periodismo, en realidad no hubo un problema con la pauta oficial. Lo que pasó es que las empresas que querían pautar con él eran de alguna forma impedidas de hacerlo obteniendo descuentos especiales en medios donde ya tenían pauta. También tuvimos ese problema en Página 12.
Que el estilo de gestión de este gobierno haya cambiado los paradigmas de la pauta es algo que puede volver a ocurrir en 2016 y son medidas que duran lo que cada gobierno quiere. Lo más probable es que haya gente que esté quejándose en 2016 de otras formas de pautar.
-¿Hay que ser oficialista para hacer cine en la Argentina?
-No, no es así. El sistema de selección de los proyectos tiene comités de preclasificación que están compuestos por cinco gremios (actores, técnicos, autores, alguna de las asociaciones de productores y alguna de directores). Esas cinco personas seleccionan el producto entre 80 y 100 presentados por año, de los cuales -en ficción- entre 60 y 70 se terminan filmando.
-¿Cuánto cuesta hacer una película en la Argentina?
-Según el tamaño de la productora y el tipo de cine, está en un millón de dólares, aproximadamente. En nuestro caso, el aporte del Incaa está alrededor del 45% de los ingresos. El resto viene de los coproductores, los sponsors y el bordereau. Originalmente, hace ocho o diez años. Estábamos en un 70, lo llevamos al 40 y esperamos estar en el 35
-Fuiste un militante en los años 70. ¿Te arrepentís de algo?
-Me arrepiento de no haberme dado cuenta de que existía una Operación Cóndor y de que habían caído Uruguay, Chile y Brasil [en referencia a los golpes militares]. Uno pensaba que todavía podía generar sistemas de justicia o redistribución -para usar términos actuales- más equitativos. Muchas vidas cayeron y si lo hubiese tenido en cuenta hoy tendría muchos amigos vivos.


