
Solucionan conflictos que enferman
Un grupo de abogados voluntarios asiste a pacientes que tienen problemas con los sistemas de salud
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Al descubrir un problema en la próstata de Miguel Angel Solá, un jubilado, de 77 años, su médico le pidió que se hiciera unos estudios en forma urgente en el Sanatorio Antártida, donde se atendía habitualmente por PAMI. A la mañana siguiente, Miguel Angel escuchó en el mostrador del laboratorio la mala nueva: la gerenciadora del PAMI a la que él pertenecía había cambiado de sanatorio. Pero nadie pudo decirle a cuál.
Miguel Angel debía descifrar el acertijo de averiguar dónde había sido trasladado, visitar a otro médico que le hiciera nuevas órdenes, que luego debían ser autorizadas. Un trámite que podía llevarle meses... Mientras el riesgo de sufrir una hemorragia crecía con las horas.
Por medio de los Clasificados Solidarios de La Nación , Miguel Angel se conectó con El Defensor de la Salud, donde un grupo de abogados voluntarios consiguió que a las pocas horas un juez ordenara que Miguel Angel conservara el sanatorio y pudiera hacerse los análisis.
No fue un milagro, sino uno más del centenar de casos resueltos por esta entidad, que defiende gratuitamente a personas que tienen problemas con su sistema de salud, ya sea una prepaga, una obra social o el PAMI.
"Estoy muy agradecido -aseguró Miguel Angel-. Gracias a su rápida intervención pude hacerme los estudios en tiempo y forma."
La mayoría de las consultas que llegan a El Defensor de la Salud se refiere a tratamientos oncológicos, a problemas relacionados con la discapacidad o con la falta de cobertura en medicamentos para combatir el HIV o la diabetes. "Las prepagas son las que más abusos contractuales cometen", dijeron los abogados de la asociación.
Las causas de que prosperen estas injusticias son varias. "La gente desconoce sus derechos o teme a las represalias, faltan controles por parte del Estado y hay un gran descreimiento en las instituciones", detalló Carlos Boyesen Mc Reddie, presidente del grupo.
Cuatro abogados, un psicólogo, un médico, un economista y un grupo de pasantes conforman la entidad. Trabajan en una oficina prestada desde fines de agosto del año último y reciben un promedio de 40 casos por día.
La estadísticas caseras indican que los jueces hacen lugar rápidamente a las acciones que presentan los abogados. En estas cuestiones, el tiempo es vital y a las pocas horas reciben la medida cautelar de los magistrados.
En carne propia
El presidente de la asociación transitó el mismo camino de los que hoy le piden ayuda: a los 23 años intentó, sin éxito, que su prepaga le cubriera el tratamiento para vencer el cáncer que padecía.
"Me recuperé, terminé la carrera de Derecho y me especifiqué en derecho a la salud", agregó.
Cuando el caudal de casos superó las soluciones que Mc Reddie podía brindar desde el estudio jurídico en el que trabaja, se le ocurrió crear una entidad que brindara asistencia gratuitamente.
El de Susana es sólo uno de los más de 300 casos con final feliz.
Susana aseguró que desde que se asoció a su prepaga, hace ya 20 años, siempre tuvo problemas. Todavía se angustia cuando recuerda que un cáncer la acorraló y la empresa le negó la quimioterapia un día antes de empezar con el tratamiento.
Pero la gota que rebasó el vaso fue otra. "Mi madre, de 79 años, tiene artritis reumatoidea; el reumatólogo propuso un tratamiento con ampollas que cuestan 965 pesos cada 15 días, por un mínimo de seis meses -contó-. Pero la prepaga me cubría sólo el 30 por ciento."
La enfermedad había obligado a Susana a dejar el trabajo y esa cantidad de dinero era una suma inalcanzable. En una revista encontró el teléfono de la entidad y los llamó.
"Los abogados enviaron una carta documento a la prepaga, Plus Médico SA, y mi mamá recibe desde enero la medicación", relató emocionada.
Tal vez el juicio dure años, pero su madre ya está en tratamiento.
Plazos que vencen
Cuando en Osplad, la obra social del personal docente, le dijeron que ya no iban a pagar el tratamiento de rehabilitación que necesitaba su madre "porque había otros pacientes con más posibilidades de recuperarse", Victoria Shocrón pensó que se trataba de una broma de mal gusto.
Mientras peleaba por lo que le correspondía, su madre sufrió otro accidente cerebrovascular. Ya era tarde. Ahora lucha porque la obra social se haga cargo de una internación domiciliaria adecuada. "Hacen lo que deben hacer como si se tratara de un favor personal. Es increíble", se indignó Victoria.
"Lo peor es que no se trata de caprichos de los consumidores, sino de prestaciones que les corresponden por ley. Tenemos legislación al respecto, pero empresas y obras sociales se amparan en el desconocimiento de la gente y en la falta de reclamos", agregó el abogado Cristian Mattera, director de la entidad.
Los profesionales son voluntarios y destinan sus honorarios a sostener la asociación. El teléfono es uno de los gastos más grandes, ya que reciben consultas de todo el país. Ayuda para pagar las facturas telefónicas y voluntarios son las necesidades más grandes. Los teléfonos de la asociación son el 0810-999-6000 y 4941-9829 y su e-mail: defensorsalud@velocom.com.ar .
"Cuando estás enfermo es difícil reclamar. Uno se preocupa por poner sus energías en curarse, no puede perder tiempo de mostrador en mostrador -reconoció Mc Reddie, con conocimiento de causa-. Es más fácil vender tu casa y pagarte el tratamiento que reclamar. Por eso es importante que la gente sepa que no está sola en este tipo de batallas."




