
Subastan cartas inéditas del exilio de Perón
El lote de manuscritos salió a remate en Internet, junto con otros bienes del ex presidente
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(EFE).- Como el viejo coronel de la novela de García Márquez que pasó su vida esperando una pensión, Juan Domingo Perón vivió parte de su exilio pendiente de una renta de 500 dólares al mes, según revelan cartas inéditas del general que salieron a subasta en Internet.
Un lote de cartas escritas por el ex presidente argentino en la primera etapa de su exilio acaban de incorporarse a una subasta de bienes pertenecientes a Perón y a su segunda esposa, Eva Duarte, organizada por la Fundación por la Paz y la Amistad de los Pueblos (Funpaz)
El presidente de la fundación, Mario Rotundo, quien asegura haber conocido a Perón durante su exilio en España, lanzó en abril una subasta en la Red que se renueva periódicamente con objetos del general y que se cerrará a fin de año.
Hasta ahora, los organizadores han recaudado unos 300.000 pesos (unos 76.000 dólares) que, explica el presidente de Funpaz, se destinarán a obras benéficas.
Muchos de los artículos que se subastan se apilan en un pequeño y oscuro despacho de Buenos Aires donde Rotundo muestra orgulloso cientos de libros, objetos personales, fotografías y hasta la lápida de la tumba del caniche de Perón -Canela-, enterrado en la residencia de Puerta de Hierro, en Madrid, donde vivió durante su exilio español, entre 1960 y 1973.
Una mezcla sorprendente en la que conviven viejas polveras y bolsos de Evita con la última billetera de Perón -de piel de pingüino-, una bata de seda del militar de quien fuera tres veces presidente de la Argentina, cubiertos de plata y collares de la etapa de Eva Duarte como actriz.
Las cartas arrojan luz sobre detalles de su exilio y su relación con los distintos sectores de la política argentina. En varios de los textos, el general expresa su preocupación por el retraso en el cobro de una renta de 500 dólares mensuales procedente de un fondo depositado en Paraguay que le permitió vivir durante los primeros años de exilio.
Según Rotundo, el dinero se agotó poco después de la llegada de Perón a España, donde mejoró progresivamente su situación económica gracias a los aportes de "amigos y de sindicatos argentinos".
Las cartas demuestran que el general seguía con extrema atención la política argentina y dictaba "directivas" al movimiento peronista.
"Frondizi tiene sus años contados, nuevas crisis gubernamentales o entre las camarillas militares están a la vista. En cualquiera de las dos hipótesis, nos interesa a nosotros ajustar nuestra conducta a los hechos y prepararnos para sacar la mayor ventaja de los mismos", señala un escrito de noviembre de 1960. "Por ahora, conviene hacerse el tonto, observar, prepararse y esperar", agrega.
En diciembre de 1964, tras su primer intento fallido de regresar a la Argentina desde el exilio, Perón se muestra tajante: "Se acabaron las contemplaciones. Hay que comenzar la guerra integral por todos los medios, en todo lugar y en todo momento".
El lote, integrado por 110 folios, contiene manuscritos y escritos a máquina que, según Rotundo, están "autentificados" por peritos calígrafos y por la Asociación Criminalística de la República Argentina.





