
Tensa reunión de Macri con los referentes judíos
Defendió la designación del comisario Palacios; los exhortó a reflexionar y aludió al Holocausto
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Momentos de tirantez se registraron ayer durante una reunión que mantuvo el jefe de gobierno, Mauricio Macri, con referentes de la DAIA y la AMIA, en relación con el nombramiento como jefe de la Policía Metropolitana del comisario mayor retirado de la Policía Federal Jorge Palacios, investigado por encubrimiento en la causa por el atentado contra la mutual israelita.
Según confiaron colaboradores muy cercanos al jefe de gobierno, Macri hizo una defensa vehemente de Palacios, a quien conoce desde hace casi 20 años, ya que el oficial participó del operativo que lo rescató de su cautiverio, cuando estuvo secuestrado en 1991.
Si bien el encuentro transcurrió en un clima que, sin embargo, definieron como "muy cordial", los presidentes de la AMIA, Guillermo Borger, y de la DAIA, Aldo Donzis, expresaron al líder de Pro su incomodidad por la designación de Palacios. Y, siempre según la versión oficial, consideraron que sería apropiado esperar una resolución judicial de la situación procesal del oficial antes de confirmarlo en el cargo.
Convencido de que hay motivaciones políticas detrás del llamado a indagatoria a Palacios en el expediente de la AMIA y que el kirchnerismo intenta perjudicar al gobierno porteño, Macri, según las fuentes, invitó a los dirigentes de las entidades a "reflexionar" sobre su posición, ya que "cuando la sociedad se vuelve cómplice en su silencio por miedo, se termina en situaciones como Auschwitz", sostuvo, según las fuentes.
En este caso, dijeron los allegados al jefe de gobierno, el "miedo" lo tienen los directivos de las entidades judías a enfrentar a algunos familiares de las víctimas del atentado, cercanos al kirchnerismo, según el gobierno porteño, que cuestionan a Palacios con intencionalidad política. Es como "matar a una persona honesta", sostuvieron en el gobierno local.
En la reunión, Macri estuvo acompañado por el ministro de Justicia y Seguridad, Guillermo Montenegro; por el secretario general porteño, Marcos Peña, y por el director general de Relaciones Institucionales porteño y ex director ejecutivo de la DAIA, Claudio Avruj.
Palacios fue cuestionado por sectores de la colectividad judía, ya que consideran que el policía tuvo a su cargo la investigación del atentado contra la AMIA y, como consecuencia de su labor en esa pesquisa, fue denunciado ante el fiscal Alberto Nisman por presunto incumplimiento de los deberes de funcionario y por la supuesta destrucción de pruebas y omisión de actuar en la persecución y represión de delincuentes.
El hombre "ideal"
En tanto, el ministro de Justicia y Seguridad porteño, Guillermo Montenegro, defendió la designación del cuestionado comisario y calificó que es "ideal" para el puesto.
"Descarto que Palacios haya tenido alguna vinculación con el ataque a la AMIA, ya que hace ocho meses se le tomó declaración indagatoria (al comisario retirado) y el juez no tomó ninguna resolución, por lo que esto hace creer más que el juez no tiene elementos para llevar adelante una causa", dijo Montenegro.
Y agregó: "Es poco serio hablar alegremente de imputaciones judiciales. Me parece peligroso, teniendo en cuenta quién es Palacios en cuanto a sus 25 años de trayectoria. No tengo dudas de que es el ideal para conducir la policía porteña".
Ayer, legisladores de diferentes bloques propusieron modificar la ley de seguridad para que la designación del jefe de la fuerza requiera el aval legislativo. El jefe de bloque kirchnerista, Diego Kravetz, afirmó ayer que "lo que hizo Mauricio Macri con la designación de Palacios fue desvirtuar el espíritu de la ley votada en pos de crear una policía democrática".





