
Tiene su precio la revolución de los MP3
Hay modelos que llegan a los $ 1600
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La aparición del formato MP3 significó una revolución en la manera en la que escuchamos música, anteriormente restringida a lugares fijos o estáticos, como podía ser la vivienda, una sala de concierto o un boliche bailable, y que ahora está disponible en todo momento, en cualquier lugar.
Sobre todo, el gran cambio estuvo dado por la posibilidad de disfrutar de una cantidad considerable de temas preferidos mientras viajamos al trabajo o de regreso a casa luego de una jornada de estudio. La miniaturización y la gran capacidad de almacenamiento de la actualidad en los medios digitales, sumadas a características intrínsecas del MP3, permitieron que podamos escuchar música durante largas horas sin tener que conectar el reproductor a una computadora para cargar más canciones. Antiguamente, los reproductores portátiles de casetes y el walkman limitaban el material musical llevado con uno.
No hay que olvidar que no sólo en un dispositivo hecho especialmente para reproducir MP3 podemos ejecutar este tipo de audio. El formato, desarrollado en Europa y Estados Unidos hace casi dos décadas, ya está presente en numerosos equipos como celulares, DVD players, autoestéreos, micro y minicomponentes, entre otros.
Todo tiene un precio
El MP3, o MPEG-1 Audio Layer 3, es un tipo de archivo de audio estandarizado para comprimir música. Expliquemos en forma sencilla en qué consiste este concepto.
Cuando uno escucha música en vivo, enfrente de una orquesta de varios instrumentos, la señal auditiva que recibimos es una sumatoria de los sonidos emitidos por todos ellos. Supongamos entonces que la orquesta es el CD de audio o casete que estamos escuchando. Lo que hace el algoritmo de compresión es eliminar sonidos que la mayoría de los humanos no pueden percibir y también señales redundantes, y que en cierto sentido se superponen.
El resultado: menor cantidad de datos. Por ende, un archivo de MP3 ocupa un espacio mucho menor -a lo mejor hasta 90% menos- en un dispositivo de almacenamiento.
Esto permite que lo que antes ocupaba una pared de discos de vinilo, CD o casetes, hoy quepa en un pequeño equipo que entra en una mano.
Por supuesto, la compresión tiene su costo. Según el índice de ella, mayor será la pérdida de datos, y en algún punto esto se empieza a notar, sin necesidad de ser un melómano experto o tener el oído entrenado. Quiere decir que a mayor compresión, menor calidad, pero más temas en el reproductor MP3.
La unidad que se utiliza para medir el valor de la compresión, o más estrictamente el coeficiente de transmisión de datos por segundo, es el kbps, o kilobits por segundo. Un valor de 128 kbps o más es aceptable para una compresión en MP3.
Tendencia en equipos
Hasta ahora lo que hacía cualquiera para convertir su música en MP3, que en la jerga se conoce como ripeo -llevar a ese formato la música de un CD de audio o casete-, era mediante programas instalados en la computadora.
Pero recientemente grandes fabricantes de electrónica de consumo comenzaron a sacar equipos que hacen ese proceso por sí mismos, que no requieren de una PC como soporte, y que pueden pasar la música a pen drives y tarjetas de memoria. Son de fácil uso, y en general no permiten que uno configure la calidad de la grabación en MP3.
En los últimos meses, en la Argentina aparecieron equipos con esta función de ripeo, y que, además, reproducen esta música comprimida. Incluso tenemos aparatos que digitalizan la señal analógica procedente de casetes a formato MP3.
Es el caso del modelo de dock station MCD-760EN de Sanyo, que graba en MP3 en USB, tarjetas SD y MMC, el audio proveniente de su reproductor de casete, lectora de compactos o de la radio con la que cuenta. Este dispositivo también reproduce. Cuesta 459,99 pesos.
La marca Sony sacó una nueva línea de minicomponentes Genezi con el slogan "Graba MP3 sin PC". De esta serie ofrecen un combo, por $ 1948,98, que consiste en el equipo MHC-GT55 -con dos parlantes para agudos y uno para los graves, potencia de salida 590 W RMS, doble casetera, puerto USB- y un reproductor de MP3 de 512 MB. Con él se puede ripear a 128 kbps el audio proveniente de la lectora de CD.
Por su parte, Philips presentó el FWM583/55 Rip All, con potencia total de salida de 600 W RMS, parlantes de tres vías y bandeja de 3 discos para CD de audio, WMA y MP3. Graba a un USB en MP3 el sonido proveniente de un CD o de su radio. Su precio, 1599 pesos.





