
"Tienen que bajarse del auto para usar el transporte público"
Propone optimizar el tránsito de superficie
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"Los carriles exclusivos no son la única solución. Hay que «metronizar el bus» para que la gente abandone su auto y se mueva en transporte público." Con este concepto, Jaime Lerner, ex alcalde de Curitiba, Brasil, define el secreto de la movilidad en las grandes ciudades.
En una entrevista exclusiva que dio a LA NACION dijo que Buenos Aires es una de las 10 ciudades más importantes del mundo y que de los cambios que haya en la movilidad depende que pase a estar entre las cinco primeras. Según su visión, en tres años se pueden hacer cambios significativos, y la solución está en la superficie.
Este arquitecto que lideró la revolución urbana internacional fue invitado por el Ministerio de Desarrollo Urbano porteño a las jornadas que comenzaron ayer para analizar la problemática del transporte en las grandes ciudades.
Lerner, que fue tres veces alcalde de Curitiba y dos veces gobernador del estado de Paraná, del cual aquella ciudad es capital, creó un sistema de ómnibus que operan como subtes (de ahí lo de "metronizar el bus"). A los carriles exclusivos sumó las estaciones "tubo", donde los pasajeros abonan su boleto y esperan el transporte, y los colectivos articulados, con capacidad para 300 personas.
- ¿Cómo ve a Buenos Aires?
-Buenos Aires es una de las diez ciudades más importantes del mundo. Tiene que haber un cambio de paradigma. La ciudad pensada para el transporte individual ya no es posible. No se puede resolver la movilidad sólo pensando en el automóvil. Hay que pensar en combinar todos los sistemas de transporte.
-Usted cree que la solución está en la superficie. ¿Cómo puede hacerse eso aquí?
-Hay 83 ciudades en el mundo que adoptaron el sistema de Curitiba. Incluso en Seúl, Corea del Sur; en Bogotá, Colombia; en Los Angeles, Estados Unidos, y en muchas otras ciudades grandes. Hay que hacer algo en la superficie. Hay que "metronizar el bus". Sólo cuatro ciudades en el mundo (Nueva York, París, Londres y Moscú) tienen redes completas de metro, porque lo hicieron hace 100 años, cuando era más barato trabajar en el subsuelo. El futuro está en la superficie, pero no niego la importancia del metro.
-¿Los carriles exclusivos son la solución?
-La solución no está solamente en el carril exclusivo. Hay tres cosas que tienen que existir: el pago del boleto antes de entrar en el bus; que el embarque esté al mismo nivel del piso, como en el subte, y una buena frecuencia. Esto va a hacer que la gente deje su coche y utilice el transporte público. Hay que lograr que los buses tengan frecuencias de uno a tres minutos para que el sistema funcione.
-¿Pero cómo se hace en las grandes ciudades?
-La ciudad no es el problema, la ciudad es la solución. Siempre digo que hay que utilizar menos el coche, separar la basura y vivir cerca del trabajo.
-¿Cómo se hace para dejar el auto cuando no hay alternativas?
-El auto es necesario si se utiliza bien. Es como una suegra mecánica: tienes que tener una buena relación con ella, pero no puedes dejar que controle tu vida. Todo es bueno: tener un buen sistema de subte, un buen sistema de autobuses, taxis, bicicletas y automóviles. Pero no deben competir por el mismo espacio.
-¿Cuánto tiempo demanda semejante cambio?
-En tres años se pueden ver cambios significativos. La clave está en la superficie.



