Trasplantes: en dos años podría realizarse el primero de cerdo a humano

Los especialistas aseguran que se salvarán las vidas de miles de personas que esperan un órgano y de aquellos que deben someterse diariamente a diálisis; ya trabajan en actualizar la regulación
Los especialistas aseguran que se salvarán las vidas de miles de personas que esperan un órgano y de aquellos que deben someterse diariamente a diálisis; ya trabajan en actualizar la regulación Crédito: Hernán Zenteno
Verónica Morón
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21 de enero de 2019  

A principios de los años noventa, René Favaloro tuvo en claro que la solución para obtener mayor cantidad de órganos para trasplantes podía estar en los cerdos, ya que son animales fáciles de criar en condiciones libres de gérmenes, tienen anatomía y fisiología similares a las humanas y nacen más de 10 crías por parición. Ahora, los avances en ese tema entusiasman a los especialistas: ya se animan a pronosticar que dentro de menos de dos años se producirá el primer trasplante de cerdo a humano.

Según cifras del Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (Incucai), en la actualidad hay 10.258 personas esperando un órgano, y si bien en 2018 se registró una marca histórica de trasplantes, solo fueron 1681 los pacientes que recibieron uno.

"Por más que se trabaje en aumentar la cantidad de donaciones, nunca van a ser suficientes los órganos humanos -explica Adrián Abalovich, cirujano del Hospital Eva Perón de San Martín y coordinador del Capítulo de Xenotrasplantes de la Sociedad Argentina de Trasplantes (SAT)-. En el país, 6000 personas necesitan un riñón, pero en realidad la cifra es aun más alta, porque hay 30.000 en diálisis que no entran en lista de espera porque no califican con las características adecuadas. Por primera vez la ciencia se da cuenta de que está al borde de una solución definitiva a la crisis de los órganos".

Las preocupaciones iniciales rondaban en torno de la posibilidad de que las células animales introdujeran en el organismo humano microorganismos de otra especie.

"A inicios de la década se dio a conocer una restricción muy fuerte por un retrovirus porcino endógeno (PERV, según sus siglas en inglés) del que se pensaba que podía ser una zoonosis que los cerdos tienen en su ADN -explica Ariel Pereda, coordinador del Programa Nacional de Salud Animal del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA)-. Al implantar islotes pancreáticos [grupo de células que producen insulina], podía renacer y generar una infección que se asociaba con patologías similares al VIH". Pero en 2011, un equipo de especialistas del Hospital Eva Perón de San Martín liderado por el Abalovich realizó 44 xenotrasplantes de islotes de páncreas a 22 pacientes con el objetivo de curar la diabetes. Fue la experiencia más grande del mundo en el tema. Permitió hacer estudios de seguridad y determinar que el PERV tiene distintos genotipos, algunos de los cuales son más peligrosos que otros. Si el subtipo C no está, el retrovirus no causa riesgos significativos.

Prueba y error

Otro obstáculo era el rechazo inmunológico. Hasta hace poco, si se implantaba un órgano de cerdo en un ser humano, este lo rechazaba en tres minutos. Sin embargo, los avances logrados en la generación de cerdos modificados genéticamente y el descubrimiento de técnicas muy precisas de edición genética (como Crispr-Cas9), para agregar o quitar genes, despiertan grandes expectativas.

En 2016, el doctor Muhammad Mohiuddin, del Instituto Nacional del Corazón, Pulmón y Sangre de Maryland, Estados Unidos, logró un xenotrasplante "heterotópico": se implantaron corazones de cerdo a monos babuinos (dejando el corazón de los monos en el tórax y el del cerdo en el abdomen) que funcionaron durante 945 días.

En 2017, la empresa eGenesis obtuvo el nacimiento del primer cerdo sin PERV. Y el año último, el grupo del doctor Matthias Lägin, de la Universidad Ludwig-Maximilians de Múnich, Alemania, logró una sobrevida de corazón de cerdo en monos babuinos por trasplante ortotópico (el corazón del mono se reemplazó por el del cerdo) por más de seis meses sin signos de rechazo.

"El riñón y el corazón de cerdo van a salvar a los seres humanos, ya que todos estos avances muestran que en unos años será altamente probable realizar xenotrasplante de órganos, tejidos y células", se entusiasma Abalovich.

Para hacerlo posible, la SAT creó en 2017 la Comisión Asesora en Xenotrasplante, formada por especialistas en ética, trasplantes, veterinaria, virología y aspectos regulatorios, que tiene por objetivo acompañar los avances mundiales. El primer paso fue reunir a los reguladores (Anmat, INTA, SAT, Secretaría de Agroindustria de la Nación), ya que se precisa una legislación muy innovadora. Esa reunión se realizó a fines de 2018 en el marco del XIV Congreso Argentino de la SAT, en el que David Cooper, codirector del programa de xenotrasplante renal de la Universidad de Alabama Birmingham, aseguró que dentro de menos de dos años va a ocurrir el primer xenotrasplante de riñón de cerdo a humano.

Además de la regulación, para poder avanzar en xenotrasplantes es imprescindible generar un establecimiento de cerdos aptos para trasplantes. "En el mundo hay varias empresas que están produciendo islotes y animales editados genéticamente para humanizar los órganos -explica Pereda-. En el país tenemos el know how, tenemos veterinarios, especialistas en edición genética... pero falta la inversión para generar la infraestructura para el control de los animales".

Experiencia pionera: investigan para curar la diabetes

Adrián Abalovich, Mariana Carulla y equipo experimentan sobre la factibilidad de trasplantar islotes pancreáticos (células que producen insulina) de cerdos a humanos para curar la diabetes. Como parte de este programa, en 2011 realizaron 44 procedimientos en 22 pacientes. Esto les permitió determinar los niveles de efectividad y seguridad de esta práctica y colocó al país en la avanzada de estas investigaciones, que prometen formar parte del arsenal médico en no mucho tiempo más.

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