
Un pelotazo al vacío
Las barras bravas van siempre a las mismas tribunas a ver a un mismo equipo. Son los únicos delincuentes que se animan a volver una y otra vez al lugar del crimen.
Peor aún, disfrutan de entradas gratuitas y, lejos de ocultarse, se suben al paraavalancha y comandan una coreografía que se ha convertido hasta en atracción para el turista cuyo tour por Buenos Aires incluye un domingo en la Bombonera.
Los muchachos han convertido la pasión en un show, cobran por su trabajo y no temen en exhibirse desafiantes. Se hicieron poderosos promoviendo la violencia. Y luego se legitimaron como supuestos garantes de la paz.
Según las autoridades, son apenas unos cientos. En realidad, son algo más que eso. Las barras y sus dirigentes cómplices son la cara visible de un fútbol hecho pelota. Pero representan, también, un proyecto de sociedad fracasado. Los sociólogos podrán explicar por qué se deposita hoy en un partido de fútbol mucho más que un simple resultado. Se busca tranquilizar diciendo que un gol no debería ser algo tan importante.
¿Por qué será entonces que la TV del contrato monopólico lo repite una y mil veces? Los estadios deportivos exponen hoy demasiados conflictos, ya sea en una Copa Davis en Chile, como en una final de la Liga Nacional de vóleibol en Azul, sin olvidar que hasta en un country, hace unos días, quisieron linchar a un referí.
Tal vez, sin embargo, siga siendo más reparador pensar que los únicos malos son las barras bravas. Quince barras de Boca, encabezados por "el Abuelo" José Barritta, fueron condenados en 1997 a una pena global de 186 años de prisión por un tribunal de mujeres y por un fiscal que jamás habían pisado una cancha pero que sí encontraron herramientas legales para castigarlos. Sin embargo, "muerto el perro no se acabó la rabia". Otros barras de Boca siguieron amenazando y matando. Sus cabecillas no sólo frecuentan a dirigentes y jugadores. También, como intentó explicar hace unos días en el Congreso el presidente de la AFA, Julio Grondona, conocen a políticos radicales y peronistas, a jefes policiales y hasta se animan a visitar a jueces de la Nación en sus despachos.
¿Hace falta recordar que el senador peronista Antonio Cafiero les dio una plaqueta en la Bombonera, que el fallecido radical Carlos Bello les dio dinero y trabajo, que exhibieron en la tribuna carteles de Daniel Scioli, que Luis Barrionuevo los utiliza como fuerza de choque y que la barra de Excursionistas, de moda tras la golpiza a los jugadores de Comunicaciones, combatió en internas peronistas?
La violencia del fútbol, es cierto, obedece en parte a factores que exceden al deporte y que podrían explicarse en el fracaso de una sociedad que ha partido su tejido social y que sólo parece advertir la existencia de los excluidos, cuando éstos cortan rutas, rompen vidrieras o se pelean en la cancha.
El fútbol, más allá de sus negocios, sigue siendo un fenómeno de honda pasión popular. Por ello, su violencia tiene mucho rating.
Siempre después de cada muerto, algunos portavoces de la hipocresía suelen afirmar que, para combatirla con mayor eficacia, hay que solucionar un vacío legal.
Mejor hablar de ese vacío y así seguir esquivando el otro vacío. El vacío social.
El autor es periodista especializado en Deportes.
Cronología
1939
- 14 de mayo: Lanús empató en su cancha 1 a 1 con Boca en un partido de cuarta división especial. A raíz de una fuerte infracción de un jugador del club de la ribera, se inició una pelea que concluyó con las muertes de Oscar Munitoli, de 9 años, y Luis López, de 41. Los dos eran simpatizantes de Boca.
1968
- 23 de junio : en un River v. Boca, 71 personas, todas simpatizantes del club visitante, murieron en la Puerta 12 del Monumental, ahora llamada puerta K, en la que fue la mayor tragedia del fútbol argentino.
Hubo tres versiones sobre las causas. La primera indicaba que los molinetes no habían sido retirados a tiempo; la segunda, que la barra brava de Boca se replegó tras un enfrentamiento con la policía montada; la última, que la policía colocó molinetes para dar un escarmiento a la hinchada xeneize.
1994
- 30 de abril: Angel Vallejos y Walter Delgado, simpatizantes de River, fueron emboscados y asesinados por la barra brava de Boca, luego del superclásico, en Huergo y Brasil.
Las víctimas volvían en un camión tipo mosquito y festejaban el triunfo de River por 2 a 0.
1997
- 1° de junio: un hincha de Estudiantes fue apuñalado por dos barrabravas de Gimnasia y Esgrima La Plata.
- 1° de junio: Waldo Rodríguez, hincha de Racing, fue asesinado por un simpatizante de River en Sarandí, luego del clásico entre ambos equipos.
- 17 de abril: el tribunal de disciplina de la Asociación Amateur Argentina de Hockey sobre Césped sancionó a Ramiro Silva y a Martín Soaerli, de Quilmes, por protagonizar actos de violencia durante la final de la Copa de Honor.
- 2 de octubre: un grupo de hinchas fue a "hablar" con el arquero de Racing, Ignacio González, luego de la derrota ante Independiente.
- 22 de octubre: dos fotógrafos fueron atacados en la práctica de Racing en el Sindicato de Pasteleros.
1998
- 19 de mayo: la Secretaría de Seguridad Interior, al mando de Miguel Angel Toma, elaboró por primera vez una lista con 500 nombres de personas con antecedentes relacionados con la violencia en el fútbol, a los que no se les permitió el ingreso en los estadios.
- 9 de diciembre: la Justicia decidió suspender los partidos a raíz de los enfrentamientos entre las hinchadas de Chacarita y Morón.
1999
- 3 de marzo: barrabravas de Boca atacaron a hinchas de Chacarita durante un partido amistoso en la Bombonera. Hubo 14 heridos.
- 4 de marzo: el presidente residual de Racing, Daniel Lalín, fue agredido con un redoblante por un hincha, en la sede del club, durante una tumultuosa asamblea.
- 15 de noviembre: 275 personas fueron detenidas antes y después del encuentro entre Laferrère y Almirante Brown.
- 6 de noviembre: a 10 minutos del comienzo del partido entre Quilmes y Nueva Chicago se tuvo que suspender el partido a raíz de los actos de violencia contra la policía. El enfrentamiento terminó con 40 heridos.
- 18 de noviembre: horas antes del clásico entre River y Racing, simpatizantes de estos equipos se enfrentaron en las cercanías del Monumental. Durante el partido los hinchas del club de Avellaneda arrancaron plateas del estadio. Hubo 31 detenidos.
2000
- 29 de enero: después de una pelea feroz, los barrabravas de Boca se enfrentaron en Mar del Plata antes del superclásico. Dos días después, murió Miguel Cedrón, que había recibido varios disparon en el abdomen.
- 12 de marzo: Juan Espinoza fue brutalmente golpeado luego del clásico entre Colón y Unión de Santa Fe.
- 7 de abril: tras varios incidentes se suspendió el partido de tenis entre Zabaleta y Massú, que se disputaba en Santiago de Chile, por la Copa Davis. Los simpatizantes locales arrojaron botellas contra el jugador argentino.






