
Un puente olvidado sobre el Riachuelo
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El puente Victorino de la Plaza, que une el barrio porteño de Barracas con la ciudad bonaerense de Avellaneda y que atraviesa el Riachuelo, muestra un constante deterioro. Sus vecinos están preocupados ante la posibilidad de que en cualquier momento ocurra una tragedia.
Según pudo comprobar LA NACION, el viaducto presenta varias averías: faltan agarraderas y pasamanos, y muchas de las pocas que hay están flojas y oxidadas.
El tendido, además de los dos carriles para vehículos, tiene dos caminos peatonales a los costados. El piso de estos dos senderos tampoco está asegurado: el transeúnte debe moverse con cuidado para no pisar en falso y caer por alguno de los huecos que tiene.
"Es un desastre, se está pudriendo todo. Tiene muchos agujeros. Un chiquito o una persona mayor pueden meter la pata y caer al Riachuelo", dijo a LA NACION Luis Cruz, vecino de Avellaneda que diariamente cruza el puente para ir a su trabajo.
En los últimos meses, el viaducto fue cortado por piqueteros, aunque no tan asiduamente como otros puentes, como el Pueyrredón. Aún quedan en el lugar restos de alambres y gomas quemadas que nadie se ocupa de remover.
"El puente parece abandonado, es tierra de nadie. Las autoridades no se hacen cargo de su mantenimiento", opinó Rubén Gajino, de Avellaneda.
"Es muy peligroso. Si uno se para en el medio justo cuando pasan camiones, el puente vibra", coincidieron Juan Achingo, de Barracas, y Aída, vecina de Avellaneda. Ambos señalan que el viaducto lleva más de diez años en continuo deterioro.
Otro tema que preocupa a los vecinos es el permanente tránsito de vehículos, que cruzan a muy alta velocidad. Por el puente pasan diariamente muchos camiones pesados de carga y muchos colectivos.
El puente Victorino de la Plaza fue construido en 1913. Inicialmente estaba conformado por tablones de madera. Al igual que tantos otros, era levadizo, para permitir el paso de embarcaciones por el Riachuelo.
En 1988, durante la gestión del radical Facundo Suárez Lastra en la intendencia de la Capital, las maderas fueron reemplazadas por elementos premoldeados de hormigón armado liviano y una carpeta de rodamiento de material asfáltico.
La responsable del mantenimiento y control del puente es la Dirección Nacional de Construcciones Portuarias y Vías Navegables.




