
Una carretera vital para Catamarca
La nueva ruta 60 integrará la provincia en el comercio internacional
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SAN FERNANDO DEL VALLE DE CATAMARCA.- Sólo restan 6 kilómetros para que la ruta nacional 60, entre Fiambalá, la última población en territorio catamarqueño, y el paso de San Francisco, en la frontera cordillerana con Chile, quede totalmente pavimentada, luego de que el gobernador Oscar Castillo y autoridades de la Tercera Región de Atacama, en el vecino país, dejaran habilitado un tramo de 20 kilómetros de pavimento entre Las Angosturas y Chaschuil.
Con un costo de 4.300.000 pesos, la obra fue ejecutada por la empresa Ivica y Antonio Dumandzic, a cuyo cargo estarán también los trabajos de pavimentación del tramo faltante. Con ello se abrirían enormes facilidades para el transporte de carga y también para el turismo, ya que entonces será posible transitar desde esta ciudad capital hasta el paso de San Francisco por rutas totalmente asfaltadas, con calzadas de 6,70 metros de ancho y banquinas de 3,30.
Desde hace tres años, Catamarca ha volcado un gran esfuerzo financiero para poder llevar adelante esta importante obra. Busca lograr una transformación de sus actividades económicas y poder ingresar, de una vez por todas, en el comercio internacional. La pavimentación de la ruta nacional 60 o provincial 45, apunta también a que el paso sea una puerta abierta hacia el Pacífico, para las exportaciones argentinas y del Mercosur.
Si bien se ha dado un adelanto de suma importancia -sobre todo cuando los chilenos presentes en el acto de habilitación el tramo pavimentado informaron que Chile comenzaría trabajos similares desde Copiapó a partir del segundo semestre del año próximo- el gobierno de la provincia sabe perfectamente que el impulso del transporte por la ruta 60 hacia el país trasandino no se agota en la pavimentación.
Además, debe montar de inmediato todos los servicios necesarios para atender una demanda que puede ser considerable si se repara que en el corredor de San Francisco prácticamente no hay grandes nevadas como para alterar el tránsito y las temperaturas son benignas para una zona de cordillera.
Desde esta capital hasta el paso de San Francisco hay 550 kilómetros, que se pueden cubrir en 8 horas, puesto que siempre resulta necesario realizar una corta estancia en Fiambalá. Desde el paso a Copiapó con una ruta bien afirmada mediante procesos salinos, la distancia es de 500 kilómetros.



