
Una de cada cuatro plazas está enrejada
Comenzaron por colocarlas en espacios verdes; hoy, hasta las plazoletas de cemento están valladas
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Dentro de pocos meses, se habrán colocado en torno de los espacios verdes porteños más de 21 kilómetros de rejas. Diseminados en más de 60 parques, plazas, plazoletas, jardines y patios, el número no impacta. Pero colocados en línea, esos 21.000 metros de hierro alcanzarían para cercar casi toda la avenida General Paz, que mide 24 km.
Para comprender la magnitud de las verjas instaladas por distintos gobiernos en los últimos once años, vale decir que esos 21 km equivalen a un tercio del perímetro de la ciudad, calculado en 60,5 kilómetros, y que con ellos podría construirse un enrejado que atravesara la Capital y la partiera en dos. No es poco.
Al rastrear en los archivos cuándo comenzó esta fiebre de las rejas, que unos defienden y otros atacan, se llega a la gestión de Jorge Domínguez, que en junio de 1996 inauguró el cerco de 500 metros que rodea al Rosedal de Palermo. La idea era evitar los daños que sufría el jardín de rosas por las noches o en eventos como el del Día de la Primavera.
La necesidad de proteger del vandalismo los espacios verdes y también plazas secas, según explicaron entonces los mandatarios, originó el fenómeno. En abril de 1998, LA NACION publicó que la administración de Fernando de la Rúa había puesto 400 metros de empalizada a la parte trasera del parque Thays, sobre la vía rápida Facundo Quiroga, para aislar los juegos del peligro de los autos. Con otros 130 metros, rodeó la plazoleta Julio Cortázar, hoy epicentro de Palermo Soho, e instaló 300 metros más alrededor del piletón de yatemodelismo de Recoleta.
La fiebre del hierro
Ese estanque, en realidad, fue enrejado dos veces. La segunda, durante la gestión de Aníbal Ibarra, que en su primer mandato terminó de vallar el parque Thays con otros 480 metros, instalados en enero de 2002.
Para 2004, según informaron a LA NACION fuentes del Ministerio de Medio Ambiente porteño, ya había colocadas en la ciudad rejas en 35 espacios verdes: desde el Jardín Botánico y el parque Rivadavia, entre los más grandes, hasta una decena de plazoletas de barrio, de escaso perímetro. Sumaban unos 10 kilómetros.
Consultadas sobre el monto invertido en esas cercas, las fuentes explicaron que Medio Ambiente carecía de esa información porque los proyectos habían sido desarrollados por la Dirección de Espacios Verdes, que en 2006 fue transferida desde ese ministerio al de Espacio Público.
Sin embargo, voceros de ese ministerio tampoco pudieron suministrar ese dato. Según explicaron, cuando la mencionada dirección quedó dentro de su órbita, fue disuelta la Unidad de Proyectos Especiales (UPE) que, dentro de Espacios Verdes, estaba encargada de los proyectos de remodelación de plazas que incluían el enrejado perimetral. Y sostuvieron que, con la pérdida de la UPE, insólitamente también se perdió la información.
Desde 2004 hasta hoy, según añadieron los voceros de ambos ministerios, la inversión en rejas para cercar parques y plazas alcanzó a 1.800.015 pesos. Hubo una primera licitación pública para la provisión y colocación de distinto tipo de rejas y portones, la N° 5/04, por 900.015 pesos (a 145 pesos el metro cuadrado), realizada por la entonces Secretaría de Producción, Turismo y Desarrollo Sustentable a cargo de Eduardo Epsteyn, y adjudicada a la empresa Altieri e Hijos SA. El resultado fue la instalación de otros 6,2 km de vallado alrededor de unas 20 plazas hasta enero de 2006.
El mismo año, la entonces ministra de Espacio Público Lía María llamó una nueva licitación pública, la N° 83/06, por 900.000 pesos, ganada por la empresa Cunumí SA. Fuentes del ministerio indicaron que la adjudicataria ya enrejó las plazas San Miguel de Garicoits, Monseñor D Andrea y Giordano Bruno. Restan las plazas Irlanda, Vicente López, Almagro, Italia, Emilio Mitre y Monserrat, y el Patio Porteño, en el ex predio de Suchard. En total, suman 4112 metros de empalizadas.
Además, hoy las rejas vallan la Casa de Gobierno y la plaza Colón, obra manejada por el Ministerio de Planeamiento y Obras Públicas, que incluye el tendido de casi un kilómetro.
Así, la ciudad tendrá en breve un "patrimonio" de más de 21 km de rejas, que serían suficientes para cercar la costa de Mar del Plata desde Camet hasta el faro.
Las rejas, en números
- La ciudad de Buenos Aires posee alrededor de 250 espacios verdes, entre parques, plazas, plazoletas y patios de juego. Unos 60 ya poseen un vallado perimetral, según datos del gobierno porteño.
- Con las nuevas obras y las que se proyectaron para los próximos meses, la ciudad sumará unos 21 kilómetros de rejas en espacios públicos. Son suficientes hierros como para cercar casi la totalidad de la avenida General Paz, o para vallar el frente costero de Mar del Plata, entre Camet y el faro.
- Desde 2004, la ciudad lleva invertidos 1.800.015 pesos en la colocación de rejas.



