Una ley que no se cumple
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En diciembre de 2005, la Legislatura porteña sancionó la ley 1877, que permitió el tendido aéreo de cables para el servicio de televisión en la ciudad de Buenos Aires, con la excepción del micro y macrocentro, donde las empresas prestadoras debían soterrar los existentes.
La norma actualizó una ordenanza que establecía un plazo para el soterramiento obligatorio en todo el ámbito porteño. Sin embargo, impuso algunas restricciones: que se reemplacen los postes de madera por postes metálicos y que no haya más de cuatro por cuadra.
La ley también establecía que no podía haber más de tres operadoras y que toda empresa nueva que ingresara como operadora debía hacerlo soterrando sus cables. Pero el año pasado el Tribunal Superior de Justicia hizo lugar a un amparo presentado por la empresa Gigacable (del grupo Telmex) por considerar que se violaba el principio de igualdad ante la ley. Como la Legislatura no insistió en el texto sancionado, hoy nuevas operadoras podrían instalar su cableado.
Aunque al asumir el jefe de gobierno, Mauricio Macri, sostenía en privado que pretendía obligar a las empresas a soterrar los cables en toda la ciudad, en la Legislatura indicaron a LA NACION que no existe ningún proyecto en ese sentido. Tampoco en el Poder Ejecutivo hay indicios de que se trabaje en este tema.






