Vascos que buscan a sus parientes
Convocan por radio a descendientes de los se asentaron en la Argentina; tratan de unir a las familias
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La señora de pómulos salientes y nariz aguileña tenía rasgos parecidos a los de sus antepasados, pero Maite Iturre desconfiaba. Antes de abandonar La Plata, hace dos años, su mamá le había dicho que en el País Vasco ya no quedaba ninguno de sus parientes.
No obstante, Maite, que llegó a España con 20 años para estudiar la lengua vasca merced a una beca gubernamental, no se resignó. Por curiosidad, fue al pequeño pueblo de sus ancestros, Güeñes, y se le ocurrió preguntar por su bisabuelo.
Así, por medio de la Asociación para la Cooperación Mundial entre Vascos, que se dedica a unir a descendientes de vascos a ambos lados del Atlántico, Maite se reencontró con sus orígenes. Hoy, esta organización busca a familiares de los vascos que emigraron aquí mediante un microprograma radial diario que se escucha por Radio Euskadi, donde se difunden los nombres de los que emigraron a América y cuándo lo hicieron.
Para comunicarse con ellos, habilitaron la dirección de correo electrónico euskaldunakmunduan@yahoo.es, donde se pueden enviar el nombre completo del primer descendiente que llegó a la Argentina, la población en la que residía en el País Vasco y los apellidos de otros ascendientes. También ayudan las anécdotas de familia, pues se mantienen mediante el boca a boca.
Maite es una de las que se reencontraron con sus orígenes, y esto le permitió comenzar a tramitar su residencia en el País Vasco.
"Entré en una taberna y, no bien hablé, me reconocieron como argentina. Me preguntaron qué hacía allí y les dije que buscaba a familiares de mi bisabuelo de apellido Ulibarri", dijo la joven a LA NACION, en una comunicación telefónica desde Bilbao. La dueña del bar levantó el teléfono y comenzó el rastreo. La llevaron a ver al sacristán de la iglesia, acompañada por medio pueblo, que la seguía por la calle. El hombre, conocedor de los secretos del lugar, la llevó a la casa de Mertxe Ulibarri.
Todo el pueblo en vilo
"Lo primero que hizo la señora fue darme una de las fotos de su familia y me preguntó si veía a alguien parecido a mi bisabuelo. Yo señalé a dos personas, que resultaron ser el padre de ella y su tío." Así, Maite encontró que su bisabuelo era el primo segundo del padre de Mertxe. "Me tomaron como a una hija", recuerda.
Comió con ellos y durmió en la casa de sus parientes. Al día siguiente fueron al archivo histórico de la provincia de Vizcaya, que guarda las partidas de nacimiento y bautismo de las iglesias, y armaron el árbol genealógico hasta la rama perdida que había emigrado a América latina hacía más de cien años.
Maite se quedó en el País Vasco. Una vez que terminó su beca de estudios, la joven inició los trámites y consiguió un permiso de residencia, con la ayuda de sus tíos lejanos. Está empadronada en el domicilio de sus familiares y aspira a ingresar a en la carrera de Ciencias Políticas en la Universidad del País Vasco.
Jon Bustillo, fundador de la Asociación para la Cooperación Mundial entre Vascos, expresó que la entidad pretende ayudar a los vascos fuera de su país. "Queremos centrarnos en la Argentina por la situación que está atravesando en este momento y por la gran cantidad de centros vascos que hay allí", indicó Bustillo.
La idea de este emprendimiento es devolver de algún modo "la inmejorable acogida que tuvieron los vascos que emigraron a América". La preocupación de la asociación es que se está ante una oportunidad única, porque los que sobreviven son la última generación "puente" entre los que se marcharon del País Vasco y los que se quedaron. "Una vez perdido este eslabón, entendemos que será muy difícil recuperar las relaciones familiares", afirmó Bustillo.
Dejó en claro que la intención no es facilitar la emigración, sino poner en contacto a ambas puntas de la misma familia. "Las autoridades gobernantes del País Vasco mostraron preferencia por facilitar las cosas a familias que tengan ascendencia vasca y que compartan los valores esenciales de nuestro pueblo. Esta puede ser una buena vía de acceso, aunque nuestra intención no es descapitalizar a la Argentina de su materia gris", aseguró.
Los padres de Maite Iturre ya viajaron al País Vasco a conocer a sus parientes, una parte de sus raíces que pensaban perdidas para siempre.
Tras las huellas del pasado
La Asociación para la Cooperación Mundial entre Vascos ya ha conectado a vascos con sus parientes en Australia, Estados Unidos y Uruguay.
Lo hacen mediante mensajes transmitidos por radio en el País Vasco tres veces por día.
Estas son algunas familias de ese lugar que buscan datos de los parientes que emigraron a la Argentina.
Por eso pretenden ubicar a estas personas en nuestro país:
- Ana Lía Peluaga. Nacida en Buena Esperanza, en San Luis. Actualmente es profesora de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional de San Juan.
- José María Rodríguez. Músico que ejecuta el txistu, instrumento autóctono del País Vasco, para el centro vasco de Mar del Plata.
- Descendientes de Tomás, Leandro y José Benito Eizmendi Galarraga. Residirían en la ciudad de Buenos Aires.
- Descendientes de Juan Badillo y Catalina Arizmendi Aguirre.
Su tercer hijo nació el 1° de octubre de 1921 y se llama Jerónimo Badillo Arizmendi. Es posible que Badillo sea Vadillo.
En un principio se asentaron en Vera, Santa Fe, pero no hay constancias de que ahora resida allí algún Arizmendi. Lo mas probable es que emigraran a otra provincia.





