En pocos días, aparecieron muertas cinco tortugas marinas en las playas de la costa
Hubo dos tandas: una en febrero del año pasado y otra en los últimos días; los resultados de las necropsias de los primeros cadáveres encontrados
4 minutos de lectura'


MAR DEL PLATA.- En los últimos días, cinco tortugas marinas aparecieron muertas en playas de distintas localidades del Partido de la Costa. La cantidad de muertes en tan poco tiempo y su derivación a la costa generó preocupación entre los especialistas de la zona. Y es que este no es un caso aislado: a mediados de febrero de 2025, otras 10 fueron halladas sin vida en zonas aledañas.
Los ejemplares encontrados en los últimos días corresponden a la especie conocida como Caretta Caretta o tortuga cabezona. Desde la Fundación Mundo Marino explicaron a LA NACION que fueron notificados por distintos llamados sobre la presencia de estas tortugas en distintos frentes de playa dentro del distrito.
Si bien en el episodio del año pasado se lograron rescatar algunos restos para realizar estudios específicos, en esta última tanda los cuerpos se encontraban en un estado avanzado de descomposición, lo que imposibilitó la labor y la oportunidad de obtener resultados relevantes en una eventual necropsia.

“En los últimos 15 años de monitoreo, observamos un pico de varamientos en esta época del año”, explicó Alan Rosenthal, biólogo marino y director científico de la Asociación Naturalista Geselina (ANG). Una investigación en curso sostiene que, a diferencia de otras especies, como pingüinos y lobos, que suelen derivar a la playa con desnutrición y otras afecciones, la mayoría de las tortugas halladas suelen tener alimento en el estómago y no se les detectan enfermedades: “Generalmente tienen un gran problema con la pesca accidental, quedan atrapadas”, dijo el especialista a LA NACION.
Rosenthal contó que el problema de la captura incidental no es solo local sino mundial. Sostuvo que aquí se da como particularidad que en abril se habilita la temporada de pesca costera. En coincidencia, la especie comienza a migrar hacia el norte porque baja la temperatura. Su destino, aclaró, es el sur de Brasil. “Eso hace que la posibilidad de captura accidental sea mayor”, advirtió.
“Suelen aparecer un número alto de animales en momentos de sudestada, que arrastra los animales muertos a la costa”, sumaron fuentes de Mundo Marino, organización que se ocupa del rescate y rehabilitación de especies marinas. Detallaron que la hipótesis principal sobre la cual se trabaja, tanto frente a los últimos casos como a los ocurridos en 2025, apunta a tortugas que murieron en alta mar, posiblemente por efecto de pesca incidental.
En los cadáveres hallados el año pasado, los especialistas encontraron algunos indicios, en su caparazón y en su piel, del contacto con las redes de arrastre que utilizan los buques pesqueros para la captura de distintas especies ictícolas presentes en las aguas del norte de la provincia de Buenos Aires.
Desde Mundo Marino insistieron en que las últimas tortugas halladas sin vida presentaban condiciones de putrefacción en estado muy avanzado, por lo que no había posibilidad de análisis que permitieran resolver con precisión las causas de muerte. En general, si se cumple la hipótesis de redes de pesca, la muerte se produce por ahogamiento, ya que, al quedar atrapadas, no pueden llegar a la superficie para respirar.
En la serie anterior, a mediados de febrero de 2025, las tortugas aparecieron en San Clemente del Tuyú, Las Toninas, Costa del Este y Nueva Atlantis, entre otras playas del Partido de la Costa. Apenas se lograron rescatar algunos restos de piel de los animales de muerte más reciente para estudios genéticos, según se informó en aquella oportunidad.
Entre los ejemplares sin vida rescatados hace dos meses había algunos de muy buen tamaño, que incluso se aproximaban a los 200 kilos. Los encontrados durante estos últimos días son de menor porte.
“Hay buena predisposición”
Rosenthal puntualizó que la captura accidental de tortugas marinas durante las maniobras de pesca, más conocidas en la actividad como “by catch”, no implica una responsabilidad directa o intencionalidad de la tripulación de las embarcaciones.
“Trabajamos en colaboración con pescadores artesanales y de la industria en reducir este problema”, dijo a LA NACION y advirtió que desde el ámbito científico “no se demoniza” la actividad. “Es una cuestión que requiere cooperación entre la investigación y el sector pesquero y hay buena predisposición en ese sentido”, apuntó.
El tema es motivo de preocupación y es parte de la agenda que este año, entre 26 y 29 de septiembre, tendrá a la Argentina como país anfitrión de una nueva edición de la reunión del “Atlántico Sudoccidental sobre investigación y conservación de tortugas marinas (ASO)”, de la cual participan especialistas locales y también de Brasil y Uruguay. En esta oportunidad, la sede será Villa Gesell.
1“El sarampión se llevó a mi hija; los padres deben saber lo peligrosa que es la enfermedad”
2Cuatro tipos de medicamentos que consumimos y podrían aumentar el riesgo de demencia
3Quién es la joven rubia de las cámaras: la duda que sigue abierta a dos meses de la muerte del anestesista Zalazar
4López Rosetti, médico cardiólogo: “No somos seres racionales, somos seres emocionales que razonan”






