Internet por el enchufe: probamos el equipo Powerline Devolo 1200+ WiFi Starter Kit

Crédito: GENTILEZA
Ricardo Sametband
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19 de julio de 2019  • 03:51

A la hora de llevar Internet por toda la casa, la manera más sencilla es usar un router Wi-Fi y (eventualmente) repetidores que extiendan la cobertura de la señal inalámbrica a donde el router base no llega. Pero no siempre es posible, principalmente porque cada casa es un poco única, y la ubicación de las antenas puede dejar zonas "muertas", donde la señal simplemente no llega, o no es buena.

Una alternativa es ampliar la cobertura con un cable Ethernet, por dentro o fuera de la pared; otro, apelar a un estándar que tiene varios años en el mercado, llamado Powerline (también conocido como PLC), y que aprovecha los cables de electricidad convencionales (vivo, neutro y tierra) para llevar los datos de un lado al otro de la casa. La ventaja es que no hay que sumar cables nuevos (aprovecha el tendido ya existente) y permite saltar paredes gruesas y otros elementos que pueden frenar una señal Wi-Fi; alcanza con tener un par de enchufes disponibles. Es una solución más onerosa que la de un repetidor Wi-Fi convencional, pero puede ser la salvación si una antena normal no alcanza.

Estuve probando un kit de Devolo, una firma alemana que actualizó su oferta en la Argentina a principios de año, y que viene a disputarle el dominio al rey del mercado local en ese rubro, el TP-Link WPA4220 (hay de varias otras marcas y modelos).

Cómo funciona Powerline

Primero, algunas consideraciones generales sobre Powerline, que atañen a la tecnología en sí, y no tiene que ver con el fabricante de la antena o adaptador:

Lo que hacen es usar los cables de electricidad para agregar una boca de red, que puede ser Wi-Fi o cableada (o ambas), Para eso necesita dos dispositivos: un adaptador que va enchufado al router que trae internet, y que manda la señal a la red eléctrica del hogar (y que sólo cumple esa función) y otro que brinda la conectividad; se pueden sumar más bocas que se conectan a ese adaptador original. Como los datos entre las repetidoras viajan por cable, liberan el Wi-Fi para dar servicio a los dispositivos, y no lo usan para transmitir información entre antenas, como sucede cuando usamos un router y un repetidor inalámbrico.

La limitación de la tecnología Powerline son las fases: históricamente, los elementos (el adaptador y las bocas) deben compartir la misma fase eléctrica para funcionar correctamente, porque usan la corriente para transmitir la señal; si hay circuitos independientes en una casa, no habrá conectividad entre uno y otro. Devolo dice que sus equipos funcionan en diferentes fases sin mayores problemas (ver más abajo), a diferencia de otras marcas.

De la misma forma, aún dentro de la misma fase cada corte de cable implica una atenuación de la señal. Por eso todos los fabricantes recomiendan enchufar el adaptador y las bocas (la antena Wi-Fi o el conector Ethernet que llevará Internet a una zona de la casa) directo a la pared y no a una zapatilla. Si entre el adaptador que mete la señal de Internet en la pared y la boca que la comparte con los usuarios hay mil cortes (de enchufes) eso degradará la señal, lo mismo que la distancia, que se mide por el recorrido del cable y no por la separación en línea recta del adaptador y la antena. Pueden estar cerca uno del otro, pero si el circuito eléctrico está armado para que recorra toda la casa antes de llegar a esa habitación, eso impactará en la calidad de la señal. Si los cables son viejos, si están mal aislados, si la tensión es inestable también afectarán la calidad de la señal.

Si al Wi-Fi lo afectan la distancia, las paredes, los muebles y la vegetación, al Powerline lo afecta la distancia, los cortes en los cables y otros aparatos eléctricos enchufados a esa red eléctrica y que meten interferencia en la señal (aires acondicionados, heladeras, etcétera). Muchos equipos incluyen filtros para aislar esto, como es el caso del Devolo que probé.

Según la compañía, "como todo sistema de comunicación digital que se transmite por modulación de señales (ADSL, Wi-Fi, 4G), la velocidad de transmisión va a depender de la atenuación de la señal y del ruido, en este caso el ruido eléctrico. La distancia, el salto de fases y llaves térmicas aportan a la atenuación, mientras que conectar un dispositivo electrónico muy cerca de un equipo Powerline puede generar ruido que afecte la velocidad de transmisión, o incluso evite que los equipos se conecten. La manera correcta de conectar estos equipos es enchufarlos a la pared y conectar todo lo que esté cerca a una zapatilla que se enchufa, a su vez, a la antena".

El tema de las fases y los circuitos

Devolo segura que a diferencia de otras compañías sus equipos tienen la capacidad de transmitir la señal a través de térmicas, disyuntores, fases diferentes y circuitos eléctricos diversos (no es la única). "Los disyuntores, térmicas y circuitos eléctricos simplemente tienen continuidad eléctrica. Es decir, no son muy diferentes a un cable en términos de transmitir la señal, aunque pueden generar un poco de atenuación. Cuando se pone un equipo de devolo en circuitos diferentes (los circuitos vienen a ser las zonas que uno ve en el tablero eléctrico de la casa) , la señal simplemente viaja desde el router al tablero eléctrico y se distribuye por todos los circuitos. Incluso antes de llegar al tablero, la señal se acopla de un cable a otro cuando comparten un mismo caño (por cercanía). Esto se da porque en las frecuencias que trabaja devolo, el cable se comporta como una antena o receptor. Cuando hay más de un tablero eléctrico en cadena, el principio de funcionamiento es el mismo, aunque cada uno va a aportar a la atenuación de la señal".

"Con respecto a las casas que tienen trifásica, la señal se transmite por dos vías: por un lado, usan el cable de tierra y pueden generar la señal en el par tierra-neutro. Este par es compartido por todas las fases, es decir que tiene continuidad eléctrica, y no es diferente a una casa sin trifásica. Adicionalmente, e incluso en casos donde no hay distribución de tierra, las casas con trifásica tienen un tramo entre el tablero eléctrico y el medidor donde se disponen en el mismo caño todas las fases. Por el efecto del acoplamiento inalámbrico, se genera una conexión con una atenuación, en la mayoría de los casos, satisfactoria."

Esta atenuación, cuando es significativa, implica una menor velocidad (lo mismo que si la instalación eléctrica tiene mucha interferencia).

¿Funciona?

Esas son las limitaciones. Lo bueno es que Powerline funciona: en mi caso, en un cuartito al que una repetidora Wi-Fi le daba un servicio pobrísimo, poner una antena PLC cambió por completo la calidad de la señal, aun cuando hice "todo mal", enchufando ambos equipos a zapatillas y no a la pared, para probar cuánto perdía de señal. Quedó muy lejos de la velocidad máxima teórica, pero pero aún así me ofreció un ancho de banda mayor que el que hubiera tenido con un buen Wi-Fi. Cumplió con creces su objetivo, y ofreció un buen servicio, tanto en las conexiones cableadas como en la inalámbrica.

En el caso de Devolo, una aplicación te dice qué velocidad hay entre el dispositivo conectado al router y una antena específica, y se puede ver cómo se va degradando para buscar un punto óptimo. Sirve también para gestionar la seguridad de la red, elegir el nombre de la red Wi-Fi o clonar una ya existente, crear una red Wi-Fi para invitados, etcétera. En esto no difiere de otras antenas, pero igual el software funciona muy bien, aunque tuve más éxito con la aplicación para Windows 10 que con la del smartphone.

El proceso para montar todo el servicio es sencillo: primero se conecta el adaptador base al router, y a la pared; luego hay que enchufar la antena adicional (en mi caso, una que tenía Wi-Fi y dos puertos Ethernet) cerca del router para lograr una vinculación exitosa, y cuando sincronizan su servicio, después de la presión de un par de botones, se puede desenchufar la antena y llevarla a otra parte de la casa.

Pero no hace magia: si la distancia entre el adaptador y la antena es suficientemente extensa, con muchos cortes e interferencias, con zapatillas en el medio y demás, la conexión puede ser tan débil como para que el equipo no logre una conexión estable, algo que experimenté forzando un poco las conexiones. Pero es un límite lejano.

Los precios

Devolo vende en la Argentina dos kits: el dLAN 550+ WiFi Starter kit (6699 pesos, según la compañía) y el dLAN 1200+ ac Starter Kit (9899 pesos). En ambos casos viene con el dispositivo que transforma la red eléctrica en una red de datos, y una antena Wi-Fi. La diferencia está en la velocidad máxima teórica que puede alcanzar en la red: 550 o 1200 Mbps internos, aunque en una casa normal es extremadamente difícil lograr ese ancho de banda. Y sólo lo hará si están los tres cables presentes; en un enchufe sin toma a tierra pierde capacidad de transporte de datos. Los kits, dice la compañía, funcionan sin mayores inconvenientes en varias fases, lo que también representa un diferencial (en mi caso lo probé todo en una misma fase).

Pero los dos puertos Ethernet del modelo 1200 son Gigabit, que incluye además una antena Wi-Fi ac, que transmite en dos bandas, de 2,5 y 5 GHz; el modelo 550 tiene dos puertos Ethernet de 100 Mbps y una única antena Wi-Fi n. Para la enorme mayoría de los usuarios esta segunda opción es más que suficiente, porque el cuello de botella es la conexión a Internet (25 o 50 Mbps, por ejemplo), salvo que necesiten mucho ancho de banda interno por alguna razón.

Como referencia, un TP-Link WPA4220 ofrece el mismo kit de adaptador y extensor Wi-Fi, con una conexión interna de 500 Mbps, dos puertos Ethernet convencionales y Wi-Fi n en la antena, por unos 3000 pesos. Esta compañía tiene otras opciones con más capacidad también. Un repetidor Wi-Fi convencional ronda los 100 pesos. Una tercera alternativa son los sistemas Mesh de Wi-Fi, que usan múltiples antenas por toda la casa y son más inteligentes a la hora de buscar frecuencias sin interferencia, pero por lo general son más caros.

Un punto importante, en el caso de Devolo (y que está ausente en el TP-Link que se vende en el país, aunque en otros modelos sí se incluye), es que el mismo aparato agrega un enchufe, un tomacorriente para poder conectarle otros dispositivos (hasta un total de 2300 watts en el caso de los de Devolo). Puede resultar clave, porque son objetos voluminosos: lo más probable es que tapen toda la caja de luz (recuerden que lo ideal es que estén enchufados directo a la pared). Si tenemos que poner una antena PLC en un enchufe solitario esto permite darle energía a otros dispositivos (incluyendo una PC, un monitor, una consola y el televisor, etcétera) sin mayores problemas y esto evita meterle interferencia a la conexión de Devolo.

¿Se puede combinar el uso de equipos PLC de marcas diferentes? Sí, aunque hay que confirmar que sean compatibles con la misma norma Homeplug (el estándar que regula estos dispositivos) para reducir la posibilidad de problemas de conectividad y aprovechar toda su capacidad para extender la conexión a Internet a toda la casa cuando un repetidor Wi-Fi convencional no alcanza.

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