La búsqueda de talentos lleva a los gigantes de la tecnología más allá de Silicon Valley

Apple dijo que construiría un campus de 1000 millones de dólares en Austin, por lo que expandiría su presencia en la ciudad contratando a más de 11.000 trabajadores y convirtiéndose en el empleador privado más grande de la zona
Apple dijo que construiría un campus de 1000 millones de dólares en Austin, por lo que expandiría su presencia en la ciudad contratando a más de 11.000 trabajadores y convirtiéndose en el empleador privado más grande de la zona Crédito: The New York Times
Jack Nicas
Karen Weise
(0)
25 de diciembre de 2018  • 00:09

SAN FRANCISCO — Las empresas tecnológicas más grandes de esta generación —entre ellas Apple , Amazon y Google — desde hace mucho han tenido un vínculo importante con sus ciudades de origen. Ahora, estas compañías gigantes están saliendo cada vez más de sus confines en la Costa Oeste.

Debido al número limitado de trabajadores calificados y el costo exorbitante de vivir en sus sedes originales en Silicon Valley y Seattle, así como las políticas migratorias cambiantes del presidente Donald Trump , estas empresas ahora buscan talentos de manera intensa por todo Estados Unidos y otros países. Además, se están uniendo en torno a un puñado en específico de zonas urbanas que ya resultaron victoriosas en la nueva economía basada en el conocimiento, entre ellas están la ciudad de Nueva York, Washington, Boston y Austin, Texas.

Esta expansión hacia el este se aceleró el jueves cuando Apple señaló que construiría un campus de 1000 millones de dólares en Austin, por lo que expandiría su presencia en la ciudad contratando a más de 11.000 trabajadores y convirtiéndose en el empleador privado más grande de la zona. La compañía tomó esa decisión después de que el mes pasado Amazon eligió a la ciudad de Nueva York y Arlington, Virginia, para construir ahí nuevas oficinas en las que trabajarían por lo menos 50.000 empleados, un suceso muy publicitado. Google también está comprando más inmuebles en Nueva York que le permitan aumentar a más del doble su fuerza de trabajo de 7000 empleados en la ciudad.

"Se están expandiendo", dijo Mark Zandi, economista en jefe de Moody’s Analytics. "Los talentos en este sector son muy escasos. Por eso, si estas compañías tecnológicas quieren crecer y prosperar, deben encontrarlos en otras partes del país".

La búsqueda de talento tecnológico ha sido global durante décadas, y las empresas más antiguas de Silicon Valley han tenido grandes oficinas en todo el mundo desde hace años. Intel, por ejemplo, ha tenido muchos más empleados en Oregon que en California. Hewlett-Packard, que se dividió en dos empresas hace tres años, ha tenido grandes sedes en Idaho y Oregon.

Amazon, Apple y Google están adoptando cada vez más la misma estrategia de contratación para crecer e ir tras las mejores mentes de las nuevas tecnologías, un esfuerzo que tiene como objetivo superarse la una a la otra. A lo largo de los últimos dos años, la fuerza laboral de Amazon se ha duplicado, hasta llegar a los 613.300 empleados. Alphabet, la empresa matriz de Google, ha aumentado su número de empleados un 35 por ciento, a 94.300; y Apple ha crecido casi un catorce por ciento, ahora con 132.000 trabajadores.

Muchas de las compañías están tratando de aliarse con las principales escuelas de ingeniería en ciudades como Pittsburgh, donde Google abrió hace poco una oficina y Uber estableció un centro de investigación y desarrollo de vehículos autónomos, o Zurich, para buscar talento difícil de encontrar en los sectores de la inteligencia artificial y otras tecnologías emergentes. Cambridge, Inglaterra, ahora alberga varias sedes de investigación en materia de IA para empresas tecnológicas estadounidenses como Amazon, Microsoft y Apple.

La búsqueda de talento fuera de Silicon Valley y Seattle también inició a causa de los problemas que las empresas enfrentan en sus ciudades de origen, pues no se han construido suficientes viviendas para seguirle el ritmo a sus crecientes fuerzas de trabajo. San Francisco, San José, Oakland y Seattle son las cuatro grandes ciudades más costosas del país con base en el valor de las casas, de acuerdo con datos de Zillow. Una casa promedio en San Francisco tiene un valor de casi 1,4 millones de dólares y más de 733.000 dólares en Seattle. También abundan las preguntas sobre la calidad y el financiamiento de los sistemas de educación pública de estas zonas.

"Como director ejecutivo, todos los días escuchas a empleados que te dicen: ‘No gano lo suficiente para comprarle una casa a mi familia’. Mientras sientes que ya les estás pagando muchísimo", comentó Glenn Kelman, director ejecutivo de Redfin, el sitio de bienes raíces con sede en Seattle. "Casi todos están considerando otros lugares asequibles donde puedan abrir una oficina".

Algunos economistas dijeron que las políticas migratorias más estrictas del gobierno de Trump también podrían restringir la importación desde el extranjero de trabajadores calificados para las sedes de la Costa Oeste de los gigantes tecnológicos. El gobierno de Trump ha aumentado los obstáculos burocráticos de las solicitudes de visas H-1B para trabajadores calificados y ha rechazado peticiones con más frecuencia. A lo largo de un periodo de cinco días en abril, los empleadores enviaron peticiones para más de 190.000 visas de trabajadores especializados, pero solo se pueden otorgar 85.000 al año.

En parte eso ha motivado a algunas de las empresas tecnológicas a construir sedes en Canadá, sobre todo en Toronto y Vancouver. Edward Glaeser, profesor de Economía en Harvard, dijo que, aunque dejaran entrar a un gran número de trabajadores con visas H-1B, de todos modos tendría sentido contratarlos en ciudades más baratas, como Austin. "Un monto de 100.000 dólares te alcanza para mucho más en Austin que en Silicon Valley", comentó.

Una vista del campus de Apple en Austin, Texas
Una vista del campus de Apple en Austin, Texas Crédito: The New York Times / Tamir Kalifa

Sin embargo, aunque las empresas tecnológicas vayan más allá de la Costa Oeste, su predilección por ciudades o pueblos adinerados que ya tienen un alto nivel educativo y de empleo no ayuda a distribuir la riqueza.

El año pasado, más del 44 por ciento de todos los empleos de servicios digitales en Estados Unidos se ubicaban en tan solo diez áreas metropolitanas, entre ellas Seattle, San Francisco y San José, así como Nueva York, Washington, Los Ángeles y Boston, de acuerdo con una investigación de Mark Muro, profesor emérito de la Institución Brookings. De 2015 a 2017, solo nueve zonas metropolitanas aumentaron su porcentaje del total de la fuerza de trabajo de ese sector en el país, incluidos los centros tecnológicos de la Costa Oeste, así como Austin y Denver.

"La industria tecnológica se concentra en muy pocos mercados", comentó Amy Liu, directora del Programa de Políticas Metropolitanas en la Institución Brookings. "Nuestra más grande preocupación es cómo asegurarnos de que más ciudades, sobre todo las de tamaño mediano en medio del país, puedan participar en la economía de la tecnología.

Apple, que Trump ha criticado por no crear más empleos en el país, dijo el jueves que sus planes de expandirse en Austin incluían un nuevo campus de 54 hectáreas que inicialmente tendrá 5000 trabajadores en las áreas de ingeniería, investigación y desarrollo, operaciones y otras. Terminará por contratar a más de 15.000 trabajadores.

Apple ya tiene alrededor de 6000 empleados en Austin. La compañía dijo que solicitó un subsidio de 25 millones de dólares al estado de Texas, que se pagará en los siguientes quince años, así como reducciones de impuestos inmobiliarios al condado de Williamson.

Alguien que sabe de la decisión que tomó Apple de expandirse más allá de Cupertino, California, donde acaba de abrir una nueva sede de 5000 millones de dólares, dijo que la expansión a Austin en parte se debe a los precios exorbitantes de las viviendas en el Área de la Bahía, así como su propósito de encontrar más talento y añadir más diversidad y veteranos militares a su fuerza de trabajo.

La empresa añadió que también planeaba abrir operaciones de mil trabajadores en Seattle, San Diego y Culver City, California, además de agregar cientos de empleados en Pittsburgh, Boston, Nueva York y Boulder, Colorado, a lo largo de los siguientes tres años.

Algunos economistas dijeron que lo más notable era que a los gigantes de la tecnología les había tomado tanto tiempo expandirse de manera agresiva más allá de la Costa Oeste.

"En cierto modo, lo que estamos viendo es que la industria de la tecnología se está convirtiendo en un sector normal, uno que no se ubica en un solo lugar increíblemente costoso", comentó Glaeser.

(Jack Nicas reportó desde San Francisco y Karen Weise desde Seattle. Steve Lohr colaboraron con el reportaje desde Nueva York).

ADEMÁS

MÁS leídas ahora

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.