Huawei Color Band A2: una pulsera inteligente y deportiva que no resigna elegancia

La Color Band A2 de Huawei monitorea parámetros de salud en tiempo real e invita al movimiento; también muestra alertas por mensajes y llamadas
La Color Band A2 de Huawei monitorea parámetros de salud en tiempo real e invita al movimiento; también muestra alertas por mensajes y llamadas Crédito: GENTILEZA
Uriel Bederman
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27 de abril de 2019  • 00:15

A contramarcha de los smartphones, la venta de dispositivos de vestir va en ascenso. International Data Corporation (IDC) dijo que el despacho de esos productos creció en 2018 por encima del 27% respecto al año anterior, superando las 172 millones de unidades.

Una de las empresas que forma parte de esa movida es Huawei, cuya participación en el sector creció en un año del 4% a casi el 13%, según datos provistos por la mencionada consultora.

Esta semana probamos uno de los productos que la marca china ofrece en el segmento. Se trata del modelo Color Band 2, que debutó en el mercado argentino en los últimos meses del año pasado. Actualmente se ofrece por 2199 pesos. ¿Vale la pena la inversión, en tiempos en los que gran parte del presupuesto para tecnología se destina al todopoderoso smartphone?

La respuesta será afirmativa principalmente para los usuarios que apelan a las herramientas digitales para mejorar la práctica deportiva. Fiel a su especie, la propuesta de esta smartband se enfoca en el examen de parámetros de salud y de diferentes aspectos de la actividad física. Se destaca por contar con un monitor continuo de ritmo cardíaco, y arroja alertas al encontrar valores elevados.

Color Band A2 trabaja de la mano de apps provistas por el fabricante (Huawei Watch y Huawei Health), que agregan al dispositivo un amplio paquete de información y funciones. En términos generales, invita a mejorar el rendimiento gracias a información bien ordenada y en tiempo real, como los pasos, las calorías consumidas y la distancia recorrida.

Además incluye características de monitoreo de la calidad de sueño, y herramientas para controlar caminatas, sesiones de running o actividad sobre la bicicleta.

Diseño

Aparte de sus funciones es ineludible referir a su estética, que sin dudas es uno de los aspectos más destacados. Más allá de gustos personales respecto a qué accesorio lucir en la muñeca, este wearable no resigna elegancia a pesar de ser un dispositivo diseñado para amantes del deporte. En este sentido, luce bien con una musculosa o asomando del puño de una camisa. Resalta la delicadeza de la correa, que tiene un patrón de rombos pequeños. Nosotros probamos la variante en color negro, aunque hay otras más chillonas (rojo o un verde que tiende al amarillo). Por añadidura, entre su pantalla y cara posterior hay una línea de aluminio, que aporta distinción y sirve para sujetar la correa en cada extremo. Su peso también es destacable: solo 22 gramos.

La pantalla, táctil y de formato alargado, es de 0,96 pulgadas. Admite gestos y toques que sirven para navegar su interfaz, que es sencilla y que puede dejar con ganas de más a los que están acostumbrados a otros sistemas operativos para dispositivos de vestir, como los que ofrecen Apple y Google. Sin embargo, hay que recordar que se trata de una pulsera inteligente más que de un smartwatch.

Para vincularlo con el celular (iOS o Android) hay que activar el Bluetooth en el teléfono. El proceso de emparejamiento es rápido y sin complicaciones, y tiene un alcance aproximado de 10 metros (sin obstáculos).

La pantalla pequeña también es útil para acceder a notificaciones sin sacar el teléfono del bolsillo: muestra cuando hay una llamada o mensaje entrante. Además, ofrece una herramienta interesante para usuarios distraídos: una función que sirve para encontrar un teléfono que se perdió en algún rincón de casa. Con pocos toques en el display del dispositivo de vestir, el celular suena y dice "¡Acá estoy, acá estoy!" Simpático.

En la experiencia, la batería de 95mAh es suficiente para ofrecer varios días de uso normal. En stand bay dura más de dos semanas sin. Por lo demás, el tiempo de recarga es de aproximadamente una hora y media. Para hacerlo, hay que adosar a la pulsera una base magnética, que a su vez se enchufa con un cable a puerto USB de una computadora o bien a un cargador.

Algunos detalles finales. Tiene certificación IP67, lo que significa que es resistente al agua y al polvillo. Soporta durante 30 minutos a un metro de profundidad, con lo que no sufrirá bajo la lluvia o en la ducha. La pantalla puede configurarse para que se encienda al girar la muñeca. Por último, una función que es común en este tipo de equipos, pero que vale la pena señalar. Cuando detecta que pasamos mucho tiempo sentados, invita al movimiento. Al menos, una vuelta por la oficina.

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