Ofrece el equipamiento justo y necesario, pero cuenta con una mecánica confiable y muy eficiente, ideal para destinarla al trabajo diario
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A fines del año último, Renault lanzó la Alaskan, su primera pickup mediana. Producida en la planta que comparte con Nissan en Santa Isabel, Córdoba, la Alaskan vino a sumarse a la abundante oferta de este tipo de vehículos que hay en nuestro mercado y que obedece a una demanda que es cada vez mayor y también más exigente. Como dato: de los 10 modelos más vendidos en el país en agosto último, tres fueron camionetas de una tonelada.
La decisión parece acertada, la Alaskan poco a poco va ganando terreno y ya se encuentra en el quinto lugar entre las chatas, con más de 2300 unidades facturadas en lo que va de este 2021. Con un portfolio de ocho versiones –entre la que destaca la tope de gama Iconic AT (ver test drive aquí)–, ahora llegó el turno de probar la Confort 4x2 MT, la variante de entrada de gama.
- Largo: 5,318 m
- Ancho: 1,85 m
- Alto: 1,815 m
- Distancia entre ejes: 3,15 m
- Ángulo de ataque: 29,8°
- Ángulo de salida: 27,9°
- Capacidad de carga: 1115 kg
- Capacidad del tanque: 80 L
- Peso en orden de marcha: 1920 kg
Como se dijo, la Alaskan se produce en la misma fábrica de la cual sale la Nissan Frontier. Por eso, es lógico que compartan chasis, mecánica y muchos de los componentes.
Esta Confort MT es la versión más básica. ¿Qué significa esto? Que no hay que esperar demasiados lujos ni detalles, ya que se trata de un modelo pensado para trabajar.
La estética del modelo es bien lograda y es uno de los factores que diferencian a la Alaskan dentro del segmento: se la ve moderna y estilizada, y con una impronta que es bien al estilo Renault.
Sin embargo, en este caso no hay cromados ni apliques distintivos ni nada que llame demasiado la atención (las llantas son de chapa, la caja no cuenta con el protector plástico, las luces son halógenas, etcétera), porque se priorizó más la practicidad y funcionalidad que el diseño.

Tampoco hay que esperar lujos ni un gran equipamiento en el interior (de nuevo, se trata de una versión base). Tapizados en tela, aire acondicionado, levanta cristales en las cuatro puertas, radio con reproductor de CD y conectividad por Bluetooth para audio y telefonía, una toma de 12 V y poco más.
Si bien tiene una muy buena capacidad de frenado (necesita 42 m para detenerse por completo desde los 100 km/h sin carga), tiene una dotación de elementos de seguridad escasa: frenos con ABS y EBD, asistentes de frenado de urgencia y de arranque en pendiente, y controles de estabilidad (ESP) y tracción (TRC). O sea, no cuenta con ningún tipo de ayudas a la conducción.
El juego de las diferencias
La principal diferencia con el resto de la gama está en la mecánica. Si bien equipa el motor diésel de 4 cilindros y 16 v de 2.3 L de cilindrada con inyección directa common-rail que genera 160 CV desde las 3750 rpm y 41 kgm de torque entre las 1500 y las 2500 rpm, en este caso cuenta con un solo turbo en lugar del doble compresor del resto. Y un dato no menor: es, junto con su prima hermana Frontier, la única pickup que ofrece esta potencia en una entrada de gama.
El impulsor es un viejo conocido en nuestro medio y ya ha dado sobradas muestras de su eficiencia y rendimiento, con una entrega de potencia progresiva en conducción normal y buen ímpetu cuando se lo exige debido a que el turbo hace su trabajo con rapidez y eficacia. En eso lo acompaña muy bien la transmisión manual de 6 marchas bien relacionadas, con las dos primeras más bien cortas y una sexta bien larga (como detalle, la selectora es un poco tosca y de amplio recorrido).
- Motor: turbodiésel
- Cilindros: 4 en línea
- Cilindrada: 2298 cc
- Compresión: 15.4:1
- Válvulas: 16
- Potencia: 160 CV a 3750 rpm
- Par: 41 kgm entre 1500 y 2500 rpm
- Caja: manual de 6 marchas
- Tracción: delantera
- Dirección: asistida eléctricamente
Por eso no hay grandes diferencias respecto de las prestaciones de sus hermanas más equipadas: acelera de 0 a 100 km/h en 12,4 s (la Iconic AT lo hace en 11,3 s); de 0 a 400 m en 19,4 s (18 s para a tope de gama), y recupera de 80 a 120 km/h en cuarta en 8,3 s (mismos registros). Pero sí saca ventajas en lo que hace a los consumos: demanda 10,5 L para hacer 100 km en ciudad (contra los 11,3 L) y 8 L/100 km/h en ruta a 120 km/h (9 L).
En otro punto donde no hay diferencias es en lo que hace al confort de marcha. Gracias a la estructura y configuración de las suspensiones (doble horquilla con barra estabilizadora adelante y multilink con brazos de arrastre y barra estabilizadora atrás), ofrece un andar suave y relajado (en eso colabora también la elección de los neumáticos 255/70 R16, de menor diámetro pero de perfil más alto), que permite circular por cualquier terreno desprolijo sin sobresaltos; en lo único que contrasta es en la insonorización, ya que a alto régimen aquí si se siente un poco más el sonido del motor.
Igualmente destacado es el comportamiento dinámico: viaja firme, estable, sin rolidos ni desplazamientos laterales peligrosos.
El precio de esta Confort 4x2 es de $3.835.800.
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