Si bien es una superficie divertida para la conducción, resulta necesario tener en cuenta una serie de factores para garantizar una conducción segura
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Durante la temporada de verano, la atención se traslada a las ciudades balnearias de la Costa argentina, donde la industria automotriz despliega sus stands con novedades, lanzamientos y beneficios de cara al nuevo año. Pero el verano no se vive sólo entre exhibiciones, sino que también es el momento en el que muchos conductores se animan a salir del asfalto y enfrentarse a la arena, un terreno que lo que tiene de atractivo, también lo tiene de exigente.
Manejar sobre esta superficie implica desafíos muy distintos a los de la conducción urbana o rutera, ya que existe toda una serie de factores por las cuales el vehículo puede quedar enterrado y necesitar de un tercero para poder continuar con la marcha.
En ese contexto, la especialista en conducción off road Sofía Cammarata elaboró, en diálogo con este medio, una guía con recomendaciones importantes para manejar correctamente sobre arena y reducir las probabilidades de que el vehículo quede encajado.

El primer consejo es realizar una revisión completa del vehículo antes de salir de vacaciones. Ese chequeo debe incluir, entre otros puntos, el sistema de frenos, la suspensión, el estado y la presión de los neumáticos, la alineación y los fluidos. “En la arena, cualquier detalle que en la ciudad pasa desapercibido aparece enseguida cuando el vehículo trabaja exigido”, explicó la especialista.
Ya en destino, uno de los pasos fundamentales es bajar la presión de los neumáticos antes de ingresar en terreno arenoso. Esta práctica permite aumentar el parche de contacto del neumático con el suelo y facilita el desplazamiento.
Para graficar la importancia, Cammarata apeló a un ejemplo sencillo: “¿Entrarías a caminar por la arena con zapatillas o con tacos aguja?”. Y respondió: “Con tacos podés hacerlo, pero te vas a hundir, te vas a cansar y probablemente te frustres, además de que es incómodo. En cambio, con zapatillas caminás mejor y con mucho menos esfuerzo”.

No existe una regla universal que aplique para todos los autos o pickups, ya que depende, entre otras cosas, del rodado. En líneas generales, si el neumático es rodado 17, conviene bajarlo a 17 PSI, mientras que si es rodado 18, lo aconsejable es llevarlo a 18 PSI. “No es una regla rígida, pero funciona muy bien como punto de partida y luego se puede ajustar según el peso del vehículo y el tipo de arena”, explicó.
En lo que refiere a los modos de manejo, depende del tipo de vehículo que se conduzca. Por un lado, los vehículos con tracción integral (4WD permanente) son los que siempre traccionan con las cuatro ruedas. En estos casos, lo más importante es desconectar el Sistema de Control Electrónico de Estabilidad (ESC). “Buscá el botón con el ícono del auto patinando y al presionarlo se prende una luz en el tablero instrumental que dice ‘off’”, detalló.
Desactivar el ESC resulta clave, ya que en la arena el vehículo necesita patinar para avanzar. Las ayudas electrónicas están pensadas para la ruta y superficies firmes, no para terrenos blandos. Por ende, si el control de estabilidad permanece activado, el auto tenderá a frenarse solo y perderá empuje.

Por otro lado, están los vehículos que habitualmente circulan en tracción simple y cuentan con tracción 4x4 conectable. En condiciones normales funcionan como 4x2, pero permiten activar la tracción en las cuatro ruedas cuando la situación lo requiere e incluso, en algunos casos, bloquear ese sistema.
Para este tipo de vehículos, en la arena lo ideal es seleccionar la tracción 4x4 en alta si el modelo lo permite, de modo tal que el sistema no dependa de los sensores electrónicos. “Esto suele activarse desde un botón o una perilla identificada como 4x4 High, 4H, Lock o Block. En estos casos, también es importante desconectar el control de estabilidad”, explicó la especialista.

Una vez en movimiento, es fundamental sostener una velocidad pareja, ya que las aceleraciones bruscas provocan un mayor hundimiento y pérdida de tracción, explicó Cammarata. “En la mayoría de los casos en los que un vehículo queda encallado, el problema no es el terreno, sino una configuración inadecuada del vehículo y la falta de conocimientos básicos”, señaló.
En ese sentido, la especialista remarcó que quedar encajado es, en realidad, una de las situaciones menos graves. “Lo más preocupante es que muchas personas circulan sin nociones mínimas, lo que las convierte en un riesgo para otros vehículos y para los veraneantes, sobre todo en accesos y salidas de balnearios o en zonas muy concurridas. Para evitarlo, la clave es informarse, capacitarse y preparar el vehículo antes de ingresar”, explicó.

¿Qué hacer si el auto se queda enterrado en la arena? Antes de entrar en pánico o acelerar sin control, es clave saber que este tipo de situaciones tiene solución si se actúa con calma y de manera ordenada:
- No usar de entrada elementos de rescate como eslingas o malacate.
- Verificar si el vehículo puede salir por su propia huella hacia atrás.
- Observar la pendiente del terreno y aprovechar la gravedad a favor.
- Retirar la arena que está trabando el vehículo en las partes más bajas y armar un pequeño camino.
- Para esto, una pala es el mejor y más seguro elemento de rescate, y debería ser indispensable para circular en arena.
- Si aún no se mueve, se puede bajar un poco más la presión de los neumáticos, sin llegar a descalzar la llanta, para ampliar el parche de contacto.
- En vehículos con bloqueo de diferencial, este es el momento de utilizarlo. Generalmente se activa con un botón identificado por el chasis y una cruz que indica el eje bloqueado.
Más consejos: no manejar solo y revisar el entorno
Otros especialistas recomiendan no salir solo. Siempre que sea posible, lo ideal es hacerlo acompañado por dos o más vehículos con tracción en las cuatro ruedas, ya que puede ocurrir que alguno necesite asistencia para salir de un encajamiento.
A su vez, se aconseja iniciar la travesía con el tanque de combustible lleno, para evitar inconvenientes en caso de no contar con una estación de servicio cercana a la zona de médanos.

Además, es fundamental observar el entorno antes y durante la conducción, como verificar si es una zona en la que se permite la conducción de vehículos. Y tener en cuenta la presencia de otros vehículos de menor tamaño, como motos o cuatriciclos, así como de peatones, permite anticiparse a situaciones de riesgo y evitar incidentes.









