
Aumentaron los casos de censura de libros en escuelas de Estados Unidos y Stephen King vuelve a encabezar la lista
En el ciclo lectivo 2025-2026 hubo casi 12.000 prohibiciones de más de 7000 títulos; distritos escolares usan IA para vetar libros
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Hubo casi 12.000 prohibiciones de libros en escuelas públicas de Estados Unidos durante el último año escolar (2025-2026), señala el nuevo informe de PEN America, la cifra más alta desde que la organización defensora de la libertad de expresión comenzó a registrar los retiros de libros en 2021; en total, fueron 11.982 prohibiciones que afectan a 7370 títulos. Por segundo año consecutivo, Stephen King fue el autor más censurado.
En el periodo 2024-2025, se habían denunciado 6870 casos de censura, y en 2023-2024, 10.046. El 87% de los libros prohibidos este año son de ficción.

Muchas de las prohibiciones se produjeron en Florida y Texas, donde se aprobaron leyes restrictivas y tanto políticos como activistas conservadores presionaron para que se prohíban ciertos libros en las escuelas (con cartas amenazantes o extorsivas, audiencias forzosas y hasta acusaciones de “abuso de menores”). PEN America también comprobó que los administradores de los distritos escolares recurren cada vez más a la inteligencia artificial para determinar qué libros deben ser retirados.

Libros que abordan temas vinculados con el racismo, la sexualidad y la identidad de género son los más cuestionados, detalla el informe “Prohibido en Estados Unidos”, realizado por seis especialistas del programa Libertad de Lectura.
“Las bibliotecas escolares ponen a disposición del público conocimientos e ideas, garantizan que los libros estén al alcance de todos, independientemente de sus ideologías personales o políticas, y abren las puertas a historias que informan, cuestionan y reflejan las realidades del mundo para los lectores”, se lee en el el informe de PEN. “La prohibición de libros obstaculiza la libertad de lectura, limitando el acceso de los estudiantes a la diversidad de puntos de vista, voces, perspectivas y literatura que merecen conocer”.
De los 11.982 casos de prohibición, más de 4500 figuran en la lista por primera vez, desde el clásico del siglo XIX de Charlote Brontë, Jane Eyre, hasta la serie de manga Tokyo Ghoul de Sui Ishida y Here We Are: Feminism for the Real World de Kelly Jensen. El informe, que se dio a conocer este lunes, se publica durante la “Semana de los Libros Prohibidos”, en la que se realizan eventos en escuelas, bibliotecas y otros lugares de todo el país para concienciar sobre los esfuerzos de censura.
Los libros de Stephen King fueron retirados 312 veces, entre ellos El resplandor y Milagros inesperados. El título más censurado fue Vendida, la novela de Patrick McCormick sobre una niña vendida como esclava sexual en la India, que fue retirada en veinticinco ocasiones. Otros libros frecuentemente censurados fueron El cuento de la criada, la distópica novela de Margaret Atwood; Habla, novela de Laurie Halse Anderson sobre una adolescente que enmudece tras ser violada; Lore, el thriller mitológico de Alexandra Bracken, y Crank, novela de Ellen Hopkins sobre la drogadicción.
PEN America y la Asociación Estadounidense de Bibliotecas (ALA) han reportado aumentos históricos en las prohibiciones desde principios de la década de 2020, si bien sus metodologías difieren. PEN considera prohibidas incluso los retiros temporales de libros, mientras que la ALA solo incluye aquellos que se han retirado de forma permanente. Según el informe más reciente de la asociación, publicado en abril, se registraron unas 5600 prohibiciones durante el ciclo lectivo anterior.
El número de distritos escolares en donde se aplicaron prohibiciones de libros alcanzó un pico de 114 distritos en el año lectivo 2025-2026.
El uso de IA para prohibir libros se hace mediante la contratación de tecnología de “inteligencia de libros” (book intelligence) que permite gestionar y tomar decisiones sobre la restricción de materiales literarios, evadiendo los procesos de revisión comunitaria tradicionales. El informe brinda ejemplos de la “IA censora” proporcionados por el Distrito Escolar Independiente de McAllen en Texas.
Se mantiene, además, la tendencia de retirar colecciones completas o series de libros enteras a la vez, como en los casos de las sagas de Sarah J. Maas, Jodi Picoult, Tiffany D. Jackson y Alice Oseman.
Más del 90% de los libros juveniles (Young Adult) prohibidos eran obras de ficción, lo que restringe el acceso de los estudiantes a perspectivas diversas, voces de minorías y temáticas que fomentan el hábito de la lectura crítica y empática, remarca el informe.



