Qué dice Vía crucis, el escandaloso libro que revolucionó el Vaticano

Diez pasajes de la investigación de Gianluigi Nuzzi que revelan los desmanejos financieros que preocupan al Papa; sale hoy a la venta en el país
Silvina Premat
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20 de noviembre de 2015  

"La casa no está en orden, y es necesario poner un poco de orden en ella." La frase, que a los argentinos les resulta familiar por su similitud con la del ex presidente Raúl Alfonsín después de la revuelta militar de 1987, fue pronunciada por Jorge Bergoglio a sólo cuatro meses de haber asumido como papa ante un grupo de cardenales a los que encargó revisar las cuentas del Vaticano. Es una de las revelaciones de lo que se conoce como VatiLeaks II, publicadas por Gianluigi Nuzzi en a Crucis y Emiliano Fittipaldi en Avaricia. Por esos libros, ambos periodistas están acusados de divulgación de noticias y documentos reservados en una causa iniciada por la justicia del Estado vaticano.

Desde ayer, las librerías en el país tienen a la venta el libro de Nuzzi, que trabaja en el diario Libero y en Rete4 (grupo Mediaset) y es autor de Vaticano SA y Las cartas secretas de Benedicto XVI.

La mayor parte de los documentos en los que se basa Nuzzi fueron robados de las oficinas vaticanas -delito por el que está procesado y preso un sacerdote español, monseñor Lucio Ángel Vallejo Balda- y "muestran un increíble despilfarro de dinero de parte de quienes gobiernan la Iglesia". Se trata de informes pedidos por Francisco. "Mis colaboradores y yo ya conocíamos bien esos documentos, y fueron tomadas medidas que comenzaron a dar frutos, incluso algunos visibles", dijo el Papa a pocas horas de conocerse la filtración de los documentos. Y advirtió: "Este triste hecho no me desvía en absoluto del trabajo de reforma que estamos llevando adelante".

1. Cuentas al rojo vivo

Por cada euro que llegaba al santo padre, apenas 20 céntimos terminaban en proyectos de ayuda a los pobres. De los resúmenes de la situación financiera se evidencia que 2012 cerró con un déficit financiero de 28,9 millones de euros, debido a la diferencia entre las entradas (92,8 millones) y las salidas (121,7 millones). Las salidas están constituidas por 66 millones del déficit presupuestario de la APSA (Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica), 25 millones por el déficit de Radio Vaticana, 25,4 millones por el funcionamiento de las representaciones pontificias y 5,3 millones por el funcionamiento y los gastos directos de la Secretaría de Estado.

En cuanto a las entradas mencionadas, la Secretaría de Estado nivelaba mensualmente y en forma anticipada el déficit de la APSA y, en un sentido más amplio, el de la curia romana, que, con sus propios recursos, no estaba en condiciones de alcanzar la deseada igualación del presupuesto.

2. Derivación de fondos

Una de las sorpresas contenidas en los documentos filtrados es la derivación de las donaciones hechas por los católicos de todo el mundo al santo padre para sostener obras de beneficencia para los más pobres y cubrir múltiples necesidades de la Iglesia gestionadas en lo que se conoce como Óbolo de San Pedro.

De los cerca de 56 millones de euros recogidos por esa colecta en 2012, el 67% se destinó a gastos de la curia y el 12,4% no se utilizó, sino que se guardó como reserva en el fondo del Óbolo de San Pedro, que sería de unos 377,9 millones de euros. Ese fondo estaba depositado en cuentas corrientes de 12 bancos diferentes y entre 2011 y 2012 obtuvo en concepto de intereses sólo 2,97 millones de euros.

Otra derivación de fondos novedosa es la que revela que 200.000 euros que debían destinarse al hospital Bambin Gesú fueron usados en la refacción del departamento personal del ex secretario de Estado cardenal Tarcisio Bertone.

3. Abuso de los beneficios fiscales

Para hacer compras ventajosas extramuros, el gobierno de la ciudad del Vaticano emite "exenciones personales al IVA", documentos que permiten a ciudadanos y empleados vaticanos comprar "bienes o servicios" a precios bastante reducidos, ya que los exceptúa del pago del impuesto al valor agregado.

Para hacer compras ventajosas de bienes sin cargas fiscales es necesario que esos bienes sean consumidos "en el interior del Estado Vaticano o por habitantes del Vaticano". Ese beneficio fiscal allana el camino de una posible estafa. Cualquiera podría fingir comprar bienes para el Vaticano al por mayor (exentos de IVA) para luego revenderlos al menudeo fuera del Vaticano, embolsándose así también el porcentaje normalmente destinado al fisco. Un peligro que para la comisión pontificia de investigación es mucho más que una mera hipótesis. Existen unas 40.000 "credenciales de compra" cuando "deberían ser no más de 6000" porque los empleados son 5000 y los habitantes 836.

4. Costos fuera de control

El puntapié de las reformas económicas que intenta implementar el Papa fue dado por la presentación de un informe de dos páginas elaborado por cinco auditores contables internacionales. Francisco lo presentó a los cardenales a los que les pediría que integraran la comisión para revisar la economía del Vaticano en julio de 2013. Allí los técnicos sugieren medidas de emergencia para evitar "la quiebra de las finanzas vaticanas" y denuncian que la falta de transparencia en los presupuestos hacía "imposible" estimar la situación financiera del Vaticano y que los costos estaban fuera de control.

Pero ya desde 2010 los derroches, la mala gestión, las anomalías y las ineficiencias venían siendo denunciados por el grupo de auditores, con específicas sugerencias para mejorar la situación. Advertencias que fueron recibidas con indiferencia. El hecho de que los volvieran a escribir al Pontífice es de suma importancia, ya que los expertos pensaban que el nuevo papa podía actuar con más determinación y celeridad.

5. Alquileres "A0", valor cero

A partir de la investigación salen a la luz historias escandalosas con alquileres cedidos directamente sin pago alguno y por motivos al parecer inexplicables. En la curia los llaman "A0", sigla de "alquiler cero". Y no sólo a cardenales, sino también a laicos, burócratas particulares. A veces se concede gratis una casa como una especie de beneficio a quien, por su estatura profesional y por su formación, merecería cobrar un sueldo superior al previsto por el escalafón de remuneraciones del Vaticano. Pero no siempre es así. Esos centenares y centenares de A0 son un nido de favoritismos, clientelismos y manifestaciones de un poder que poco tiene que ver con los principios que sostiene Francisco.

De los documentos, que en este caso no tienen fecha, se desprende que de 5050 inmuebles dados en alquiler por la APSA y ubicados en Roma eran A0 el 15%. Otros 115 inmuebles eran alquilados por una cifra cuanto menos irrisoria: entre 1,72 y 100 euros mensuales.

6. Robo en el archivo secreto

En la madrugada del 30 de marzo de 2014 entran ladrones en el edificio donde están las oficinas de la Cosea (comisión referente de estudio y orientación sobre la organización de las estructuras económico-administrativas de la Santa Sede). Abren con un soplete las cajas fuertes y sacan dinero en varias oficinas, una suma muy baja. Irrumpen también en la sala que alberga numerosos archiveros blindados. Identifican uno en particular y lo violentan.

Si bien exteriormente son todos iguales, los delincuentes saben con certeza qué armario blindado deben abrir. Es evidente que buscan algo y saben dónde encontrarlo. Están bien informados, actúan con frialdad y al abrir los pesados archiveros blindados no encuentran dinero ni objetos preciosos, sino documentos reservados, guardados en perfecto orden en un par de decenas de carpetas. Casi un mes después algunos de los documentos que fueron sustraídos de los archivos son dejados en un sobre sin remitente. ¿Un aviso?

7. Diez mil libros perdidos

A mediados de 2013 se hizo un inventario de los locales comerciales que funcionan en territorio del Vaticano, para saber si las mercaderías indicadas en los balances se corresponden realmente con las existentes. Del informe que llegó a manos de Nuzzi se desprende que entre las "pérdidas debidas a las diferencias de inventario", había un agujero de 700.000 euros en el supermercado, 500.000 euros en los depósitos de ropa, 300.000 euros en la farmacia (entre cremas y medicinas), para terminar con 100.000 euros de la tabaquería.

"Se trata de anomalías muy extendidas en diversos ejercicios comerciales, por un total de 1,6 millones de euros misteriosamente desvanecidos en el aire. O simplemente contabilizados, pero que nunca existieron", escribe el periodista. Al ampliar la inspección a los productos que pueden adquirirse en museos y otros puntos de venta surge una falta nunca explicada de 10.000 libros ilustrados.

8. Emulación de los hábitos de los ricos

En el acta de una reunión del 3 de agosto de 2013 se resume lo que dijo el Papa: "Necesitamos un criterio diferente y más espontáneo en nuestro modo de hacer las cosas. La causa de origen de nuestros problemas es una actitud de nouveau riche (expresión que indica la ostentación y emulación de los hábitos y costumbres de las clases más pudientes), donde el dinero se gasta indiscriminadamente. Mientras tanto, perdemos de vista la razón de lo que estamos haciendo, ya que nuestro objetivo es que el dinero sea para ayudar a los pobres y las personas que viven en la miseria".

Los problemas actuales conciernen a la cultura y a la falta de responsabilidad. El Papa tiene fe en que la comisión podrá presentar estas reformas, pero lo hace consciente de que es necesario ser prudentes cuando se abordan cuestiones que pueden involucrar puestos de trabajo y medios de subsistencia de los laicos que trabajan en el Vaticano".

9. Inmuebles subvaluados

Otra de las piedras en el zapato, como suele afirmar Nuzzi, es la gestión de los inmuebles de la Iglesia. En uno de los informes se afirma que "diversas instituciones vaticanas administran bienes pertenecientes instituciones de la Santa Sede (por un valor cercano a los 4000 millones) y bienes a nombre de terceros (por un valor cercano a los 6000 millones) con un total de 10.000 millones, de los cuales 9000 son en títulos y 1000 en propiedades inmobiliarias. [?] Muchas instituciones vaticanas tienen por lo tanto bienes inmobiliarios por un valor total de alrededor de 1000 millones de euros.

Esta evaluación, realizada sobre casi el 70% del portfolio de inversiones, señala sin embargo un valor de mercado más alto. En lo que respecta a los bienes de la APSA (unidades comerciales, residenciales e institucionales) el valor de mercado estimado es siete veces más alto que el registrado en los balances, por un total de 2700 millones de euros.

10. "Esto no puede seguir", dijo Francisco

En aquella reunión del 13 de julio de 2013, en la que el Papa habló sobre la situación económica durante 16 minutos, Francisco recomendó con firmeza hacer un protocolo "que se debe seguir con rigor", tanto para los presupuestos como para los pagos. "Si una cosa se ha hecho sin autorización, no se paga." Y agregó: "Esto se hace en la empresa más humilde y también debemos hacerlo nosotros". Recordó que en los cinco años anteriores los gastos para los funcionarios se habían aumentado en un 30% y que algunas dependencias tenían ingresos propios que administraban privadamente. "Esto no puede seguir.

Debemos afrontar este problema", indicó, y pidió "vigilar las inversiones". Al respecto, recordó que cuando era provincial de los jesuitas en la Argentina descubrió que un banco invertía el dinero de esos religiosos en la fabricación de armas. Dijo: "Todos somos buenos, pero el Señor nos pide un administrador responsable para el bien de la Iglesia".

VÍA CRUCIS

Autor: Gianluigi Nuzzi

Editorial: Planeta

Páginas: 288

Precio: $ 289

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