Simple y vital
Es una foto. Pero podría ser una versión contemporánea del tradicional sumi-e japonés. El tono pastel del fondo, las líneas definidas de las ramas, la suavidad de unas aves (Ampelis europeos) en pleno festín. De origen chino, el sumi-e llegó a Japón de la mano del budismo zen y en algo se entrama, también, con el arte del haiku: capturar, en imágenes o en palabras, un instante vital simple, cotidiano y maravilloso en esa plena sencillez. Por lo general, los motivos tienen que ver con la vida natural, y no es casual que Van Gogh, entre otros muchos pintores, los haya estudiado. Aunque la modernidad occidental a veces olvide lo mucho que le debe al refinamiento estético oriental, aquí lo tenemos: un momento en la vida de Tallin, Estonia, capturado por un fotógrafo que, en el gesto de unas aves, vislumbró el movimiento del mundo.
1El artista Helmut Ditsch reclama al Gobierno por una obra retirada sin aviso
2“Paisaje de mujer”: la sensualidad del cuerpo femenino, en la paleta de Juan Lascano
3El mundo desde otra perspectiva: crece el legado de Nicolás García Uriburu, a diez años de su muerte
4Reinstalaron el retrato de Eva Perón y pondrán otro de Diego Maradona en el Barrio 31





