Un policial con heroínas aventureras y altruistas: “El tiempo de las moscas”, en el top ten de Netflix
Basada en dos novelas de Claudia Piñeiro, la exitosa serie cuenta la historia de “una amistad que salva”, dice Gabriela Larralde, una de las guionistas
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Desde su estreno en Netflix, el 1° de enero, la serie El tiempo de las moscas, basada en la novela homónima y en Tuya, de Claudia Piñeiro, aparece entre las diez más vistas en la plataforma. La historia de Inés y Mariana, la “Manca” (Carla Peterson y Nancy Dupláa, respectivamente), amigas desde que se conocieron en la cárcel, emociona y entretiene en un thriller donde no faltan los toques de comedia, un feminismo silvestre y la disidencia sexual.
Días antes del estreno de la serie de las amigas fumigadoras (y detectives a la fuerza), el agente literario Guillermo Schavelzon había publicado en su blog el artículo “La lección de Netflix: el valor insustituible de la creación humana” en el que indica que la plataforma habría descubierto, mediante el análisis de datos, “que las series basadas en novelas permiten una adaptación más efectiva, potenciando la conexión visual y sonora (actuación, música, ambientación), lo que suele generar mayor impacto que una historia original creada específicamente para televisión”. Es lo que ocurre en El tiempo de las moscas.

“Los productores señalan que las novelas ofrecen tramas más complejas pero mejor resueltas, y personajes más ricos que las ideas originales para series -prosigue Schavelzon-. Al contar con una base narrativa sólida y personajes bien desarrollados, adaptarlas ‘reduce el riesgo creativo’ [...]. Una buena novela permite que los guionistas construyan temporadas con historias detalladas y arcos largos que mantienen al público mucho más enganchado”. Por último, remarca que las series basadas en novelas “son más exitosas y los costos de producción son menores cuando existe un contenido potente, que hace innecesario invertir en otros recursos que complejizan la producción y aumentan los gastos”.

Los capítulos fueron dirigidos por Ana Katz y Benjamín Naishtat, y los guiones estuvieron a cargo de Gabriela Larralde, ganadora del Premio Estímulo a la Escritura “Todos los tiempos el tiempo” en 2022 con el proyecto de la novela La pez, Nicolás Diodovich y Leandro Custo.
“En junio de 2023, la productora Vanessa Ragone, con quien ya había trabajado en la adaptación al cine de la novela de Claudia Piñeiro Elena sabe, me llamó para contarme que tenía los derechos de Tuya y El tiempo de las moscas y que con Claudia habían pensado en mí para la adaptación -dice Larralde a LA NACION-. Yo había leído Tuya pero no El tiempo de las moscas, así que me acuerdo que estaba cruzando una plaza, corté el teléfono y fui directo a una librería, lo compré, me metí en un bar y lo leí de un tirón. Cuando descubrí esa amistad entre Inés y la Manca supe que quería hacerlo. Acababa de separarme de un matrimonio de doce años y esa amistad del libro que te contiene, te impulsa, te salva yo la estaba viviendo. Me junté con Vanessa y con Fabi Tiscornia, que estuvo en el equipo creativo desde el comienzo, y les propuse esta idea de hacer una serie sobre dos amigas que se cuidan en un mundo hostil”.
En Tuya -que había sido adaptada al cine por Eduardo González Amer en 2015- se narra la historia del personaje de Inés, antes de la cárcel y la amistad con la Manca. Fue Larralde quien propuso contar la historia de Tuya en un solo capítulo de la serie.
“Un episodio cápsula, casi en tiempo real, que pudiera condensar el pasado de Inés, esa opresión familiar hacia las mujeres que también conocía, que había visto en mi casa y en las casas de mis amigas en los años 90 -explica-. Por eso esta adaptación tiene mucho de los libros, pero también de mi propia experiencia y del equipo de guionistas con los que la llevamos adelante. Tanto Nicolás Diodovich como Leandro Custo trajeron sus miradas, desde la disidencia, la masculinidad su vasta experiencia como guionistas”.

Larralde cuenta que concibieron un policial desde el camino de la heroína. “Es algo que vengo trabajando en la cátedra de Anahí Berneri, en la Universidad Nacional de las Artes, y que presenta, de cara al policial, algunas características distintas -señala-. Teniendo como arquetipo a estas mujeres que no saben bien lo que hacen, que a veces son torpes y se equivocan, y que se introducen en el enigma, no para descifrarlo al estilo de Sherlock Holmes, no para ganarle a la mente del asesino como pasa en otras series con mujeres protagonistas, sino que se aventuran sin querer, para salvar a otra persona, como hace Inés con la Manca. El fin está en la preocupación por otros, más que en una misma. Me interesó poder mostrar un vínculo entre mujeres no del todo cerrado, entre la amistad y la pareja; esos vínculos existen y ahí aparecen las lógicas de cuidado, las redes de apoyo. La gente vio eso y agradece que se muestre una amistad de mujeres reales”.
Piñeiro encarna al personaje de una jueza en El tiempo de las moscas. “Hay toda una estética de la serie que me gustó y me sorprendió muchísimo: los colores, la gráfica, la música -dice la autora a este diario-. Lo que más gratamente me sorprendió fue la gran aceptación de público que tuvo, la cantidad de mensajes que recibo permanentemente de gente que vio la serie; se ve que vino a contar una historia que la gente tenía ganas de que se le contara, y en un tono que esperaba. El que lee el libro encuentra cosas más oscuras que en la serie; en el libro ocurre un suicidio que en la serie no está, por una decisión que me parece acertada, y tampoco está el coro de las mujeres. Es muy difícil de llevar al audiovisual un coro griego, grupo de personas que representan al pueblo y que comentan lo que está sucediendo en escena, y eso está en la novela: un coro de mujeres, que puede ser una asamblea o un grupo de moscas que conversan sobre lo que pasa, y opinan desde lo personal hasta lo político. Distintas formas de feminismo hay en ese coro”.
La escritora cuenta que una periodista le sugirió que el coro de la novela es reemplazado, en la realidad, por las personas que ven la serie y conversan sobre ella. “Eso me terminó de completar la cuestión: el coro es la conversación sobre lo que se está viendo, opinar e intentar llegar a conclusiones. Eso un libro no te lo permite, porque lo leés en soledad, pero una serie sí”, reflexiona.
Desde Penguin Random House informaron a LA NACION que la serie renovó el interés de los lectores por las novelas en las que está basada la serie de Netflix.









