

Encontrá resultados de fútbol en vivo, los próximos partidos, las tablas de posiciones, y todas las estadísticas de los principales torneos del mundo.
SAN PABLO (De un enviado especial).- "Era uno de los días más felices de mi vida. Pero luego se transformó en uno de los peores..." Con una sonrisa, Juan Pablo Montoya se refirió a su actuación en e l Gran Premio de Brasil, su tercer compromiso dentro del mundo de la Fórmula 1, categoría que ya advierte el talento y su futuro provisorio.
No dio tregua. Desde el primer metro apretó los dientes y salió con decisión: avanzar. La largada fue estupenda y pasó del cuarto al segundo lugar, superando a su compañero de equipo, Ralf Schumacher, y a Mika Hakkinen, que se le detuvo su McLaren en al grilla. A partir de allí, no se amedrentó y apuró a Michael Schumacher. Nada menos que a la Ferrari que lleva el número 1.
Le mostró el auto por ambos costados hasta que estiró el frenaje en la primera curva y lo acompañó en el giro a la izquierda. Dejó rodar el Williams hasta apretarlo y en el mano a mano, como si fuese una carrera de karting, lo superó con categoría. Como le gusta a Schumacher, aunque esta vez él fue la víctima de la excelente maniobra.
Desde el giro 3 hasta el 38 el colombiano dominó a voluntad. Williams se jugó con una sola parada, aprovechando el duro compuesto entregado por Michelin en un circuito sumamente abrasivo, y a la espera de una tormenta que aumentaba en su amenaza de lluvia.
Pero lo imprevisto llegó. Montoya superó a Jos Verstappen, le sacó una vuelta de ventaja, pero en la curva siguiente el Arrows se montó por sobre el Williams, dejando al colombiano con las manos vacías. "Supongo que Verstappen frenó demasiado tarde y me pegó. Yo mantuve constancia y frené como siempre. No sabía qué hacer, pero me di cuenta de inmediato de que todo se había perdido. Le agradezco a la gente que me apoyó tanto y lo lamento por los compatriotas que viajaron hasta San Pablo para alentarme. De todas maneras lo mejor está por venir. De eso estoy seguro", se esperanzó Montoya, que abandonó en los tres Grandes Premios que se disputaron este año.
Verstappen pasó a convertirse en el malo de la película, aunque dio su versión: "No me queda más que pedirle disculpas a Montoya. Yo vi la bandera azul y me pasó por la izquierda. Pero creo que él frenó demasiado temprano. Jamás tuve la idea de perjudicarlo. Lo toqué y eso fue todo, aunque supongo que para él habrá sido mucho". Más tarde, la FIA lo castigó con una multa de 15.000 dólares por ese incidente.
Por su ídolo
BOGOTA(AP).- Pese a que el final no fue el que esperaban, los colombianos quedaron más que satisfechos con la impactante demostración de su ídolo, Juan Pablo Montoya, desde el arranque hasta promediar el GP de Brasil, pese al inconveniente que frustró su posibilidad de triunfar. Montoya (Williams-BMW) fue chocado desde atrás por el Arrows del holandés Jos Verstappen, a quien acababa de pasar, y ello le impidió, por tercera vez consecutiva, terminar una carrera en la Fórmula 1.
Los hinchas y los críticos colombianos, que colmaron de elogios al corredor de 25 años (ex campeón del CARTy de la Fórmula 3000) están convencidos de que muy pronto lo verán en lo más alto del podio, pese a que está cumpliendo con su primera temporada en la máxima categoría. Los entusiasmó el gran trabajo que realizó ayer su compatriota, que hasta la vuelta 38 marchaba en el primer puesto.
"El holandés nos arruinó la fiesta", dijo un espectador que siguió la carrera de Interlagos por TV y se sorprendió con la maniobra de Montoya al superar a Schumacher en las primeras vueltas. A su lado, una joven agregó:"Juan Pablo le demostró su enorme calidad a Michael Schumacher, y también que no le teme".
El orgullo de su gente. Los padres del piloto siguieron la competencia desde Miami y en una entrevista telefónica con las cadenas radiales RCNyCaracol, Pablo, su padre (también piloto y actualmente recuperándose de algunas lesiones sufridas recientemente), expresó: "Juan demostró en San Pablo su inmensa clase y su coche estaba para ganar". Luego fue más específico y agregó: "Juan le tocó el ego a Schumacher. Lo sobrepasó con gran autoridad y no le tembló el pulso. Es que él no se le arruga a nadie".



