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Dijo que comió sopa de choclos y bife de chorizo. Que conoció a Juan Román Riquelme, uno de los jugadores por los que aprendió a disfrutar el fútbol. Cantó sobre el escenario, intercambió muecas con la gente y desplegó toda la desfachatez que muestra en cada competencia. Así pasó Usain Bolt por Buenos Aires, el campeón olímpico en los 100 y 200 metros que ayer, en plena avenida 9 de Julio, realizó una exhibición corriendo contra un colectivo de la línea 59 en los carriles del Metrobus.
Una visita de tres días por la que el gobierno porteño desembolsó 4.000.000 de pesos para tener al hombre más rápido del planeta en el suelo porteño.
Según detalló el secretario de Deportes de la ciudad, Francisco Irarrazaval, a LA NACIÓN, del total del monto pagado un millón fue directamente a Bolt y su equipo por la visita; otro millón se utilizó para montar toda la infraestructura de las distintas actividades que realizó; los dos millones restantes son parte de un contrato con el atleta que será la imagen de los Juegos Olímpicos de la Juventud 2018.
"La ciudad apoyará siempre los espectáculos deportivos con figuras de primer nivel mundial que ayuden a promover actividades que invitan a incorporar hábitos y valores saludables para lograr una mejor calidad de vida", aseguró el jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, quien estuvo presente en la exhibición del atleta jamaiquino.
La estadística muestra que Bolt dio 35 pasos entre la largada y la llegada. Su rival fue demasiado pesado a pesar de haber sido conducido por un chofer con muchos años de experiencia.
Néstor Palleiro, quien trabaja en la línea 59 desde 1993, contó que recién el jueves se enteró de que debía correr contra el jamaiquino. "Mis compañeros me gastaban. Algunos me decían que lo pase por arriba; otros me preguntaban si tenía el carnet vencido", dijo entre risas minutos antes de largar.
Al momento de largar, el atleta amagó varias veces con salir antes y cuando oyó el disparo apenas aceleró para dejar atrás, riéndose y viéndolo de reojo, a la mole amarilla que humeaba. Tan corto fue el trayecto que sorprendió a mucha gente. Por fortuna para ellos Bolt corrió otra carrera, un poco más en serio, junto a tres atletas profesionales que lo acompañaron en su visita a la Argentina.
"Muchas gracias, Buenos Aires", dijo un rato después desde una de las tarimas, tras entregar medallas a los atletas argentinos que se destacan en su especialidad. Alguna vez el mítico Jesse Owens compitió contra un caballo y también contra una locomotora. No había registro de una carrera entre un atleta y un colectivo. Si lo de ayer puede llamarse carrera, Bolt pudo darse ese gusto.


