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Hay una leyenda que gira alrededor de Usain Bolt y sobre la cual ya se publicaron infinidad de análisis nutricionales. La historia cuenta que el jamaiquino consumió 1000 nuggets (patitas de pollo) en los Juegos Olímpicos de Pekín, a razón de 100 nuggets por día. ¿Es posible una dieta de estas características para un velocista que va en busca del récord del mundo y el oro olímpico?
"Como atleta se necesita una gran cantidad de proteínas y el pollo es una gran fuente. Dicho esto, cualquier cosa frita no es la forma ideal de satisfacer las necesidades de proteínas de su cuerpo. Cien nuggets al día es una gran cantidad de grasa y tiene menos proteínas que el pollo magro", señaló Caroline Farrell, nutricionista del Fulham, en una consulta de The Telegraph. Comer comida chatarra no parece lo recomendable para un velocista, pero Bolt, como fenómeno de la naturaleza, parece estar exento de eso. De todas formas, después de Pekín se movió hacia una dieta con vegetales y carne magra.
Dijo que tomó sopa de choclos y comió bife de chorizo. Que conoció a Juan Román Riquelme, uno de los jugadores por los que aprendió a disfrutar del fútbol. Cantó sobre el escenario, intercambió muecas con la gente y desplegó toda la desfachatez que muestra en cada competencia. Así pasó Usain Bolt por Buenos Aires. En plena avenida 9 de Julio, realizó una exhibición corriendo contra un colectivo de la línea 59 en los carriles del Metrobus. Una visita de tres días por la que el gobierno porteño desembolsó 4.000.000 de pesos para tener al hombre más rápido del mundo. Según detalló el secretario de Deportes de la ciudad, Francisco Irarrazaval, a LA NACIÓN, del total del monto pagado un millón fue directamente para Bolt y su equipo por honorarios de la visita; otro millón se utilizó para montar toda la infraestructura de las distintas actividades que realizó; los dos millones restantes son parte de un contrato con el atleta, que será la imagen de los Juegos Olímpicos de la Juventud 2018.
Bolt ganó cómodamente los 200 metros en el Mundial de Pekín, pero una imprudencia estuvo a punto de lesionarlo. Un camarógrafo arriba de un carrito eléctrico tipo Segway perdió el control y derribó al jamaiquino. Por suerte, se pudo levantar sin inconvenientes luego del accidente.
Tras ganar su última medalla de oro en Río, Usain Bolt se animó a lanzar jabalina en el propio Estado Olímpico... para hacer realidad una apuesta que había hecho con su equipo, que retó al jamaicano a lanzar más allá de los 50 metros. Unos creyeron que Bolt podría superar esa marca, otros no. Finalmente, Bolt logró un lanzamiento de 54 metros.
Los dos atletas estaban corriendo la semifinal de 200 metros en Río y Bolt le llevaba muy poca ventaja al canadiense. Pocos metros antes de llegar a la meta, De Grasse mira hacia el costado y le dice algo a Bolt, poniendo en peligro sus puestos y tiempos. Ante ese comentario, responde Bolt y sonríe.
Grasse declaró que fue una broma y por la emoción del momento no se acuerda mucho´acerca de qué hablaron. Resumió que lo que hablaron fue algo así como “estamos corriendo tan rápido que deberíamos ganar estas semifinales“. Bolt, por el contrario, comentó que fue algo arriesgado y que él respondió "Se suponía que él debía reducir la velocidad. Entonces le dije: '''¿Qué haces, es una semifinal?''' Pero creo que me quería presionar“. A pesar de la pequeña charla, Bolt quedó en primer puesto (19s78) y De Grasse en segundo (19s20).


