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Ernesto Bessone se entusiasma. El Dodge de Turismo Carretera es empujado desde el trailer a su box en el impecable taller de Don Torcuato. El auto ganador de Balcarce es acomodado mientras Tito atiende los llamados telefónicos en los que sólo se repiten las felicitaciones por la victoria.
Deja por un minuto la oficina en la planta alta y abre la puerta del ambiente en el que cerca de 220 trofeos lucen como si los hubiese obtenido ayer. "Cuántas carreras hay acá, ¿no? Parece mentira, pero ya son más de dos décadas de acelerar autos de competición", exclama Tito, orgulloso de su historial automovilístico, que encierra títulos en el Turismo Competición 2000, en el Supercar, en el Campeonato Argentino de Pilotos y en el TN Clase C.
Entre tanto brillo, Bessone se dirige a una botella de champagne, que en la etiqueta tiene una dedicatoria para papá: "Esta botella se la dieron a Ernestito, cuando ganó hace poco en Mar de Ajó en la Fórmula Renault. No hay nada comparable cuando un hijo te brinda semejante alegría. Y ahora, Juan Pablo también se impuso en esa categoría. Más no pudo pedir", se regocija Tito, cuya victoria de anteayer en Balcarce coincidió con la primera de su segundo hijo, que se impuso en Paraná.
"¡Qué hacés ganador!", saluda Juan Pablo a su padre, que le retribuye el saludo con la misma frase. Mientras Bessone padre imprimía su apellido en la lista de ganadores del TC en el intrincado autódromo Juan Manuel Fangio, de Balcarce, su hijo Juan Pablo, de 17 años, lograba su primer éxito en el automovilismo nacional, objetivo que había alcanzado Ernesto, de 18, en Mar de Ajó.
"Me gusta que corran porque tienen condiciones naturales. Eso es fundamental. Si no servían, no los dejaba correr", comenta Bessone padre.
"¡Qué increíble! Ahora el viejo soy yo, y pensar que cuando arranqué, en 1979, yo era Ernesto hijo, porque mi viejo era el piloto conocido", recuerda Tito, de 43 años, que firma autógrafos sobre las banderas que le acercan a su taller varios fanáticos.
-El Gurí Martínez tiene 143 puntos y vos 116. ¿Podés alcanzarlo?
-Para nada. Creo que en la actualidad es el piloto a vencer. Tiene una ventaja: ya probó con el auto pesado.
-El TC dispuso ahora limitar las pruebas de aquí a fin de año. Eso te perjudica directamente.
-Es cierto. Pero la medida está bien. La categoría busca emparejar a los equipos poderosos con los que no lo son y es una buena opción. A mí me complica, porque yo jamás probé con tantos kilos (165) y ahora debo estudiar bien el programa de entrenamientos.
-Seguramente Oscar Aventín será el próximo presidente de la ACTC. ¿Estás de acuerdo?
-Absolutamente. El Puma tiene la personalidad necesaria para conducir a la ACTC. Va al frente y no se achica ante las presiones. Mucha gente lo puede criticar, pero siempre el que está afuera parece saber más o ser mejor que el que está con toda la responsabilidad.
-Parece mentira que Bessone esté en el TC y no en el TC 2000, categoría con la que tanto te identificas.
-Es cierto, pero las circunstancias desembocaron en esto. Mi gran objetivo ahora es ser campeón de Turismo Carretera y trabajo en función de eso.
-¿Qué opinás del TC 2000?
-Mejoró mucho con la llegada de las series y de la final, como lo hace el TC. Quizá le vendría bien en lo deportivo reducir las cargas aerodinámicas, para provocar mayor cantidad de sobrepasos.
-¿Y en lo institucional?
-El TC 2000 tiene problemas de conducción porque los dirigentes no están todo el tiempo metidos en los problemas. Parece que siempre van detrás de ellos y no se anticipan. Pablo Brea no tendría la personalidad necesaria para manejar los hilos del TC 2000.
-Ahora Traverso critica mucho al TC 2000 y al ACA. Pasan los años y él siempre lleva la voz cantante...
-Eso se produce por una cuestión de personalidad. El espacio vacío que dejan los dirigentes lo ocupa un Traverso, por ejemplo. El ACA debería hacer una mayor autocrítica. No puede ser que el 90 por ciento de los protagonistas se queje de la fiscalización. La comisión Interfábricas, que es la única voz que escucha el ACA aparentemente, se tendría que meter más.
-¿Te desespera volver al TC 2000?
-No me desespera, pero me agradaría correr allí.
-En el TC volvés a Ford. ¿En el TC 2000 con qué marca correrías?
-No puedo adelantar nada. Pero me gustaría competir con un auto que tenga posibilidades de ganar.
Mientras el nombre de Oreste Berta se vincularía con esa posibilidad, Juan Pablo relata su victoria en la F. Renault mientras bromea con su hermano, que había obtenido la pole position, pero llegó quinto: "No largué bien y me pasaron tres autos. Luego me repuse y a las pocas vueltas ya estaba primero. Al promediar la carrera comenzó a dolerme el hombro derecho y eso me complicó, pero llegué adelante".
Los hermanos Bessone se ilusionan: "Si nos va bien, nos gustaría ir a correr a Europa. Pero la situación económica está complicada. Queremos tomar el automovilismo como un medio de vida", cuenta Ernestito.
Los Bessone festejaron en familia. Tras ganar a 1000 kilómetros de distancia, ayer se juntaron para celebrar y felicitarse mutuamente. No es poco. No siempre el éxito coincide con la misma pasión que une a un padre con sus hijos. Una sensación que ni la vertiginosa velocidad de esa pasión es posible de quitar.



