Súper TC 2000: Néstor Girolami se coronó campeón y habló del accidente de Guido Falaschi

Girolami, feliz con el título del Súper TC 2000
Girolami, feliz con el título del Súper TC 2000 Fuente: LA NACION - Crédito: Laura Cano
"Este título no es una revancha para mí", dijo el piloto de Peugeot, que festejó en Potrero de los Funes; también se refirió al TC, en el que no puede competir por estar marginado
(0)
1 de diciembre de 2014  • 10:02

POTRERO DE LOS FUNES, San Luis.- "Para Guido, este título es para él, que siempre me acompañó, siempre. Para él y para mi familia", fue lo primero que dijo Néstor Girolami al bajarse del Peugeot 408. La espuma blanca de los corsos pintaba su automóvil como parte de los festejos de su equipo. La algarabía invadía los boxes del circuito de Potrero de los Funes, donde Bebu se coronó campeón del Súper TC 2000, al llegar cuarto en la última fecha de la temporada, ganada por Facundo Ardusso (Fiat).

Vaya si es especial este título para Girolami. Este piloto que recibió toda la confianza de Peugeot y al que le "cayó" como compañero de equipo Agustín Canapino, con quien no se lleva nada bien. Además, el flamante monarca, de 25 años, nacido en Isla Verde, Córdoba, está vedado en el Turismo Carretera y en el ambiente aún carga con la pesada mochila de haber participado en aquel accidente que derivó en la muerte de Guido Falaschi, en Balcarce, en 2011.

"Fue una carrera que disputé con muchos nervios. Fue muy larga y si bien los puntos me otorgaban cierto margen para manejarme, siempre pueden aparecer problemas imprevistos. Por eso no me opuse cuando me pasaron, yo corrí para llegar", confesó el piloto de Peugeot.

-Tu campaña parecía que se encaminaba a otra categoría y sin embargo el destino te llevó a lograr este título en el Súper TC 2000. ¿Imaginabas este presente?

-Es muy raro. De muy chiquito soñaba con un momento como éste. Siempre quise ser campeón argentino. Y finalmente llegó, con un equipo oficial como el de Peugeot, en una categoría tan profesional. Yo comencé el TC 2000 cuando podía hacer el TC Pista. Pero mi objetivo era poder ser piloto de un team oficial. Lo logré en 2009 y ahora, en mi tercer año en Peugeot, pude coronarme.

-¿Cuál fue la clave del título?

-Yo tuve más de 16 puntos de promedio. Tuve una gran regularidad, sumé en todas las carreras. Fui muy contundente, por un auto muy rápido y muy confiable.

-¿Cuál fue el mejor y el peor momento del año?

-Yo divido el año en dos etapas. En la primera parte del año nos adaptamos a un auto nuevo, con un concepto totalmente distinto al de 2013. En Rafaela éramos candidatos, pero resignamos la victoria por miedo a perder todo. Fontana arriesgó con las gomas y ganó. Pero el verdadero golpe lo recibimos en la segunda fecha, en la que volvió a ganar Fontana. Luego todo cambió a partir de Buenos Aires, donde triunfé, por todo lo que significa el lugar, y por compartir la butaca con otro piloto (Mauro Giallombardo). Luego, en el Callejero de Santa Fe fue el quiebre del año con otra victoria. En San Juan y en Codegua (Chile) logré una performance notable como para afirmarme en el sueño de ser campeón.

Para Guido, este título es para él, que siempre me acompañó, siempre. Para él y para mi familia

-Corriste todo el año contra el sistema de penalizaciones. ¿Te agrada?

-Las penalizaciones son el gran rival permanente. Gané las carreras en que no hubo penalización. Mi peor clasificación del año fue un 4° puesto, pero tuve que luchar desde atrás. No me gusta mucho, pero son las reglas de juego. Hay otros sistemas que son menos injustos. Corrí contra un sistema que deportivamente no es el mejor, como el lastre o el Playoff. Pero también entiendo que esto es un show y que todo se hace para que el público se sienta atraido.

-Llegó Canapino, con quien no tenés buena relación. ¿Cómo fue compartir el equipo con él?

-Me llevo muy bien profesionalmente con Agustín, como también con Julián (Santero). Amistad no hay. Pero aprendí muchas cosas de Canapino y las pude aplicar. No se me cae nada al decir esto.

-¿Qué aprendiste de él?

-Tipos de frenada bruscas que yo no tenía, como las que aplicamos en Rafaela, por ejemplo. Y otras que al estudiar la adquisición de datos, junto con su papá, Alberto, me reforzaron algunos puntos débiles. Y destaco a Santero, que fue la revelación del año.

-En el Turismo Carretera, tras el accidente de Falaschi y en Rafaela con Altuna, estás prohibido. ¿Esto es una revancha?

-No, no quiero hablar de revancha ni del TC, que es una categoría que me dio mucho. Disfruto de este gran momento en el Súper TC 2000.

-¿Cuánto te afectó el accidente de Balcarce?

-Fue un golpe muy duro. Fue un día muy triste para mí y para mi familia. Fue el momento más duro de mi carrera deportiva, porque se me fue un amigo. No fue nada fácil para mí.

-¿Uno se puede recuperar de algo así?

-No. Tengo el apoyo de mi familia y mis seres queridos. Varios pilotos estuvimos involucrados en ese accidente y supongo que todos vivimos lo mismo.

-Vos decís que fueron varios los pilotos que estuvieron involucrados. Sin embargo vos quedaste signado por aquel golpe. ¿Te marcó dentro del ambiente?

-Ninguno quiso haber estado en mi lugar en ese momento. Me tocó pasar por ahí en ese segundo. Me siento tranquilo conmigo mismo. Jamás habría deseado estar allí. Me marcó a mí como al Turismo Carretera y a todos los pilotos que estuvieron allí.

-Cuando te retires como piloto, ¿te ves como director deportivo en automovilismo o como abogado?

-No lo sé. Por ahora estoy estudiando abogacía a distancia en la Siglo XXI. Este año al no correr en el Turismo Carretera pude meter seis materias. Porque no es sólo los fines de semana que no corro, sino el tiempo para buscar publicidad y reuniones. Ahora me quedan 18 para recibirme.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Deportes

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.