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Se dopaba o no? Si lo hacía, ¿cómo pudo haber pasado los controles antidoping en las cientos de competencias en las que participó? ¿Las causas de su muerte tienen que ver con el consumo de anabólicos? El misterio continúa mientras los interrogantes y las especulaciones sobre el deceso de la atleta Florence Griffith, de 38 años, fallecida anteayer en esta ciudad a causa de un ataque cardíaco, corren tan rápido como solía hacerlo la mítica norteamericana. En todas partes del mundo, ex compañeros, autoridades y especialistas opinan del tema. n En declaraciones al diario inglés London Evening Standard, Lorna Boothe, ex compañera de entrenamiento de Griffith antes de los Juegos Olímpicos de Seúl ´88, sorprendió a todos al afirmar: "En 1987 conocí a una enfermera de un hospital de California y me dijo que Griffith-Joyner iba a ese lugar para administrarse esteroides y testosterona (hormonas masculinas)". n En París, el ex presidente de la Comisión Nacional Francesa de doping, Jean-Paul Escande, protegió a la campeona universitaria de 1982 en los 200 metros llanos y cuestionó, incluyéndose, a las autoridades que debían controlar a la deportista para que no se dopara, en caso de que lo hubiera hecho: "¿Qué la ha matado? Yo no la culparía a ella. Si ha muerto por los efectos indirectos del consumo de productos dopantes, ¿por qué no hemos sido capaces de impedírselo? ¿Qué es lo que no hicieron los médicos para evitarlo o qué es lo que dijeron que otros no escucharon?"
LOS ANGELES (Especial).- La autopsia que se le realizó ayer al cuerpo de Florence Griffith-Joyner no permitió establecer las causas de su muerte. "Podría tomar varias semanas o meses determinar el origen del fallecimiento. Lo único que sabemos es que sucedió mientras dormía en la madrugada del lunes último", aseguraron las autoridades del condado de Orange. La atleta norteamericana ya había sufrido problemas cardíacos en abril de 1996, cuando viajaba en avión de Los Angeles a Saint Louis, y debió ser hospitalizada durante 24 horas.

