

Encontrá resultados de fútbol en vivo, los próximos partidos, las tablas de posiciones, y todas las estadísticas de los principales torneos del mundo.
El Rey de Copas volvió con todo, porque Independiente esta noche en el legendario estadio de la Doble Visera de Avellaneda mostró un juego elegante, dinámico, solidario y efectivo que le permitió ganarle al Cienciano peruano 4-2 en el debut de ambos equipos en el Grupo 5 de la Copa Libertadores de América.
Christian Giménez y Leonel Ríos marcaron ya en el primer tiempo una diferencia valiosa en el marcador, aunque el resultado debió ser más contundente.
El Cienciano sobre el final del primer período sufrió la expulsión de su mediocampista Juan Carlos La Rosa, consecuencia de faltas reiteradas, y el cotejo se le complicó todavía más.
Hernán Losada logró otros dos tantos en la segunda parte, como para reflejar en el resultado la trascendencia de su rendimiento.
Entre las dos conquistas de Losada fue el zaguero Santiago Acasiete quien consiguió el descuento para los campeones de la Copa Sudamericana.
El último gol de la noche lo marcó Rodrigo Saraz, pero fundamentalmente refleja que el entrenador José Pastoriza es en la defensa donde tiene que realizar las mayores correciones.
Antes del comienzo del encuentro hubo un minuto de silencio y una ovación para recordar al delantero colombiano Albeiro Usuriaga, quien fue asesinado el miércoles en Cali.
Los futbolistas de Independiente empezaron con el tributo cuando se puso en marcha el juego, porque presionaron a sus oponentes y utilizaron la pelota con inteligencia, belleza y profundidad.
Fue por lejos la mejor producción de Independiente desde que concluyó el ciclo liderado por Américo Gallego, el que casualmente sirvió para volver a intervenir en la Libertadores.
Ríos por la derecha y Christian Giménez por el otro sector alimentaron desde las bandas y desde la mitad de la cancha a la formación roja.
En el centro del campo Daniel Quinteros se ocupó de relevar a sus compañeros, como para que se dedicaran con tranquilidad a buscar fundamentalmente creatividad y contundencia.
Losada y Manso también sobresalieron como armadores y por eso el uruguayo Sebastián García siempre se sintió convenientemente asistido.
El atacante oriental estuvo siempre concentrado y fue una preocupación constante para los peruanos.
La maniobra espectacular de la noche la generó Manso, quien pasó entre cuatro adversarios y le facilitó a Ríos su gol frente a la valla de Ibáñez.
En la segunda etapa Independiente siguió con una demostración de fútbol lucido y efectivo, tanto que mereció un triunfo todavía más amplio.
Los peruanos llegaron poco, pero con sus aciertos ante Carlos Navarro Montoya también dejaron en evidencia que se trata de un oponente que justifica que se lo respete.
Independiente tuvo una jornada como para animarse a pensar que volvió a la Copa para pelear por el objetivo mayor.
NHM JC

