El futuro de la Superliga: la reunión entre Tinelli, Ameal, Russo y Tapia, y el anfitrión invisible

Russo (Lanús), Ameal (Boca), Tapia (presidente de la AFA) y Tinelli (San Lorenzo), en la casa de Sergio Massa.
Russo (Lanús), Ameal (Boca), Tapia (presidente de la AFA) y Tinelli (San Lorenzo), en la casa de Sergio Massa.
Alejandro Casar González
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24 de enero de 2020  • 00:19

La foto se divulgó pasada la medianoche de ayer y la publicó Pablo Toviggino, secretario ejecutivo de la presidencia de AFA y mano derecha de Claudio Tapia. Se los veía a Nicolás Russo (presidente de Lanús), Jorge Amor Ameal (máximo dirigente de Boca), Tapia y Marcelo Tinelli, flamante presidente de San Lorenzo. Con el correr de las horas se supo el lugar del cónclave: una casa en Tigre. Y más tarde hubo una precisión: se juntaron para analizar qué pasará con el conflicto AFA-Superliga.

La convocatoria tenía un tema principal: lo llamaron "el futuro del fútbol argentino". En rigor, se trató del comienzo hacia el final de la Superliga, con el padrinazgo de Tapia, el hombre que administraría una caja de más de $10 mil millones en caso de que los clubes decidan volver a la AFA. Según contaron distintas fuentes a LA NACION, el clima del cónclave fue optimista. "Tenemos entre 18 y 20 votos a favor de terminar con la Superliga", se escuchó. La idea, en realidad, es no dejar a ningún club afuera y que, si al final deciden regresar a Viamonte, la resolución sea "por consenso" y no por votación.

Hubo tres clubes grandes que no participaron: Independiente, River y Racing. Cada uno es un caso especial. El Rey de Copas, creen en la AFA, apoyará a su yerno Tapia en caso de que tense la cuerda con la Superliga y Tapia consiga el plafón de votos necesarios para consumar su final. Racing, en cambio, es una incógnita. Hubo en la reunión quienes recordaron la cercanía de Víctor Blanco, presidente de la Academia, con Daniel Angelici, ex presidente de Boca que todavía figura como vicepresidente primero de la AFA. Racing, además, votó en contra de la voluntad de la AFA hace apenas una semana, en la reunión de comité ejecutivo de Superliga donde se decidió la reprogramación de la fecha 18 del torneo. La postura de Racing llamó la atención en la AFA, ya que daban al club albiceleste como "uno de los fijos" para apoyar el plan para desintegrar la Superliga.

Russo, Ameal, Tapia y Tinelli
Russo, Ameal, Tapia y Tinelli Crédito: Twitter

River es otra historia. En la reunión se recordó el histórico "individualismo" que ha tenido su presidente, Rodolfo D'Onofrio, en relación a la AFA de Tapia. Pero también pesa el reencuentro River-Boca, que se dio esta semana en un cordial almuerzo que Ameal y D'Onofrio tuvieron en una parrilla de Puerto Madero. Más allá de las diferencias con el club de Núñez, no se descarta que haya un llamado para ver si se quiere subir al carro de quienes piensan que la Superliga debe terminar. A juzgar por las últimas posturas públicas (y también privadas) no parece posible que River apoye una moción para enterrarla. Es más, hace apenas un mes su representante en la Asamblea de la AFA, Jorge Brito, fue el único que se abstuvo de votar a favor de la reforma del estatuto que impulsaron desde la calle Viamonte.

En el cónclave sobrevolaron otros dos temas de cara al futuro, además de las críticas al "doble comando" que gobierna el fútbol argentino (Ameal y Russo las hicieron públicas en los últimos días). Por un lado, la AFA sabe que para concretar su objetivo de que los clubes regresen precisa de la luz verde del gobierno. Por más que el flamante presidente Alberto Fernández se haya mostrado "prescindente" y haya dicho que el fútbol "no es una prioridad de sus primeros días de gobierno", lo cierto es que terceras y cuartas líneas de su administración mantienen contactos con los hombres del fútbol. Y están al tanto de las rispideces entre las dos entidades que lo gobiernan. Por el otro, se definió que la semana pasada habrá una reunión de comité ejecutivo en la AFA para empezar a hablar del final de la Superliga. "Será el jueves o el viernes", dijo una fuente al tanto de esta reunión, la primera de varias en las próximas semanas.

"El gobierno no quiere un cabaret", relató una fuente al tanto de lo que se escucha en Balcarce 50. Por eso, si la AFA decide poner en marcha la desintegración de la Superliga deberá juntarse con el Gobierno y adelantarle sus planes. En las oficinas de la calle Viamonte hay un documento sobre el tema, que lleva por título "la necesidad que el fútbol de primera vuelva a la AFA". Hoy, el principal intermediario que tiene la AFA con los pasillos de la Casa Rosada tiene nombre y apellido: Sergio Massa, presidente de la Cámara de Diputados. Más allá de que dos fuentes calificadas consultadas por LA NACION ubicaron al quincho de la casa de Massa en Tigre como sede del cónclave de presidentes auspiciado por Tapia, el vocero del presidente de la Cámara de Diputados lo desmintió: "No fue el anfitrión de la reunión", respondió.

El ex intendente de Tigre tiene muy buena relación con Toviggino (fue quien sacó las fotos del cónclave) y fue uno de los responsables de que Juan Román Riquelme aceptara sumarse a la lista de Ameal para derrotar a un enemigo en común, Daniel Angelici, en las elecciones en Boca. El ex presidente de Tigre sigue muy de cerca todo lo que pasa en el fútbol argentino y tiene una postura clara. Por eso Nicolás Russo, uno de sus delfines políticos, fue uno de los primeros abanderados en las críticas hacia la Superliga.

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