

Encontrá resultados de fútbol en vivo, los próximos partidos, las tablas de posiciones, y todas las estadísticas de los principales torneos del mundo.
El gran maestro Oscar Panno, de 76 años, habló sobre el logro de Pérez Ponsa: "Saludamos con beneplácito la conquista de este joven. Se sabe que nuestro ajedrez está alicaído, que sigue los rigores de la curva socioeconómica y que no podemos ni soñar con organizar grandes competencias, así que la aparición de Federico quiere decir, como la canción, que no todo está perdido".
" ¡ Grande, pichón!" El saludo estridente de papá José Pérez Ponsa, que retumbó en uno de los pasillos del Círculo de Ajedrez Torre Blanca, en el barrio de Balvanera, tenía un único destinatario: su hijo Federico. Ese joven, con una timidez de 17 años, que le subía por el cuello y la cara, acababa de escribir otra gloriosa página en la historia del ajedrez vernáculo. Con su notable labor en el II Magistral Gráfica Yael, certamen que se adjudicó con 6,5 puntos en nueve ruedas, había completado la tercera norma para consagrarse como Gran Maestro. Pero el logro vino con una yapa, porque Federico Pérez Ponsa, que el próximo 22 de octubre cumplirá 18 años, es el ajedrecista local que a más temprana edad alcanzó tamaña hazaña.
"Por supuesto que estoy contento. Hace tiempo que tenía este sueño, y es una gran alegría haberlo hecho realidad", le contó a LA NACION el joven Federico minutos antes de regresar a su Zárate natal. Y agregó: "¿Me creés que no sabía nada de que era el más joven de la Argentina que consiguió este título? La verdad es que nunca me interesó batir récords; yo sólo quería ser gran maestro antes de finalizar el secundario, y por suerte lo conseguí cuando me faltan cuatro meses para terminar el quinto año en el Instituto de Vanguardia", completó con el rostro rojo y las manos húmedas. Atrás habían quedado las casi cuatro horas de la última partida ante su rival y amigo Leonardo Tristán, de Necochea.
"Fue una pena tener que definir la última partida con mi amigo Tristán. Él también estaba obligado a ganar para alcanzar su primera norma de gran maestro. El empate no nos servía a ninguno, por lo que fue muy duro concentrarse sólo en la partida y no pensar en lo que el otro podía estar sufriendo", dijo Pérez Ponsa, una de las más brillantes estrellas juveniles del ajedrez argentino.
-¿Y ahora cómo sigue esto?
-Y... hay que estar tranquilo. Otra vez volveré al colegio, allí seguro que los maestros y compañeros me estarán esperando para felicitarme. Y nada más. Mi vida es muy tranquila.
-¿Pero no estás planificando el futuro con más ajedrez?
-En verdad mi prioridad es el estudio; el año próximo quiero hacer el CBC para Ciencias Económicas. Mi meta era ser gran maestro y no descuidar el colegio. Mi viejo siempre me decía: Fede, el ajedrez es un jueguito y nada más . Tal vez, ahora que soy gran maestro, él cambie de visión y yo quizá le dedique algún tiempo más.
-¿Contás con alguna ayuda para dedicarte a esto?
-Tengo una beca de la Secretaria de Deporte, unos 1000 pesos por mes; la Federación Argentina me propuso como joven con proyección y, aunque parezca poco, es una ayuda enorme.
Acaso hoy, mientras lea estas líneas, Federico descubra una sorpresa que le tiene guardada su papá. "La escuela nunca le dio trabajo, siempre tuvo buenas notas. Si todo sale como soñamos, la idea es que a fin de año hagamos un esfuerzo para regalarle a Federico un pasaje a Europa. Sería un premio por el estudio, y tal vez pueda aprovechar ese viaje para participar en algunos torneos. Es un pibe bárbaro, se merece esto y mucho más", dijo el orgulloso padre.
Hace sólo doce años que su abuela Mangucha , en el invierno de 1998, le regaló el primer juego de ajedrez; pocas semanas después conquistaba su primer torneo escolar. El ánimo se le disparó a las nubes y enseguida comenzó a estudiar los secretos del juego en la escuela de ajedrez Salvador Cali, en Zárate. Tomó clases con otro zarateño, Lucas Moreda, y se perfeccionó con el cubano Miguel Andrés. En 2006 logró el Campeonato Argentino Sub 14, y conquistó en la misma categoría la medalla dorada en el Panamericano de Colombia, en 2008. En mayo de 2009, en GEBA, en el certamen Proyección Sub 20, se consagró maestro internacional. Ese mismo año obtuvo la norma de gran maestro en el magistral Marcel Duchamp, y en esta temporada, tras ganar el Sudamericano en Tarija, (Bolivia) sumó la segunda.
Acaso por todo esto, después de su conquista, Federico Pérez Ponsa se bañó en emociones. Le brotaron los recuerdos, los sueños y los desencantos. Los viajes diarios de ida y vuelta a Zárate después de cada torneo, las horas de estudios y esfuerzos, las puertas que se cerraron y la ausencia de Mangucha . Es que Federico, ahora todo un gran maestro, ya no se olvida de nada.
LA OPINIÓN DE OSCAR PANNO
El gran maestro Oscar Panno, de 76 años, habló sobre el logro de Pérez Ponsa: "Saludamos con beneplácito la conquista de este joven. Se sabe que nuestro ajedrez está alicaído, que sigue los rigores de la curva socioeconómica y que no podemos ni soñar con organizar grandes competencias, así que la aparición de Federico quiere decir, como la canción, que no todo está Perdido".
