El presidente de la FIVB: "El voleibol argentino inició su pacificación"

Fuente: Telam
El brasileño Ary Graça se desligó además del histórico reclamo de Mario Goijman, ex titular de la FAV, tras la organización del Mundial de Argentina 2002
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8 de octubre de 2016  • 17:29

El reelecto presidente de la Federación Internacional de Vóleibol (FIVB), el brasileño Ary Graça, celebró hoy que el vóleibol argentino haya iniciado su "pacificación" después de peleas dirigenciales que impidieron su desarrollo "en los últimos 50 años".

El dirigente reconoció por ello al titular de la Federación Argentina (FeVA), Juan Antonio Gutiérrez, y entendió que los buenos resultados en los últimos Juegos Olímpicos de Río de Janeiro fueron una consecuencia de ese proceso.

Graça no dudó que "si la FeVa continúa unida será un suceso", al tiempo que advirtió que "si no tiene organización y disciplina fracasará" porque -a su criterio- "el principal problema del deporte mundial es la gestión".

"El voleibol argentino tiene un potencial extraordinario: grandes entrenadores, jugadores muy técnicos, que saben jugar, pero ¿qué pasó en los últimos 50 años?. Peleas, los dirigentes peleaban todo el tiempo", repasó durante una visita a la redacción de Télam.

"En el vóleibol mundial hay mucho trabajo para hacer y principalmente en Argentina.Yo me comprometo a intentar acabar con las peleas. Hablando y hablando, sin imponer porque hay una federación local que tiene autonomía", aclaró.

Al respecto, el número uno de la FIVB respaldó la tarea de Gutiérrez al frente de la FeVA, entidad creada en 2003 en reemplazo de la extinta Federación Argentina de Vóleibol (FAV), que fue expulsada del mapa mundial de ese deporte por un conflicto dirigencial que estalló después del Mundial 2002 en el país.

El brasileño destacó que de la mano del directivo marplatense, que transita su segundo mandato tras ser ungido como máxima autoridad del vóleibol nacional en 2011, "Argentina está volviendo" a conseguir protagonismo.

"Lo más importante que logró fue la pacificación, que los dirigentes de las federaciones locales se sienten alrededor de una mesa para resolver los problemas. Eso hizo que Argentina hiciera una gran actuación en los Juegos Olímpicos, a los que asistió por primera vez con su equipo femenino. También en el beach volley, en el que después de tener una muy buena pareja masculina (Martín Conce-Mariano Baracetti), apareció una de mujeres (las campeones panamericanas Ana Gallay y Georgina Klug)", expuso.

En pos del desarrollo del vóleibol argentino, Graça alentó la construcción del Centro de Alto Rendimiento en la localidad bonaerense de Champadmalal y remarcó la importancia de contar con "una liga nacional fuerte", extendida hacia todo el país.

El ex presidente de la Confederación Brasileña de Vóleibol (CBV) entre 1997 y 2014 ejemplificó que su país "tuvo un antes y un después" de la construcción de un complejo especializado en Saquarema, Río de Janeiro.

"Nos permitió algo fundamental: la integración del vóleibol nacional a partir de la convivencia de todos los seleccionados. Es muy importantes que los equipos de menores puedan trabajar junto al equipo principal", advirtió en la entrevista exclusiva con Télam.

"En la actualidad, el vóleibol requiere una dedicación integral si se pretende jugar en el alto rendimiento. No se puede ser amateur como en mi época de jugador -integró la selección de Brasil en las décadas de 1960 y 1970-. Y para eso hoy tenemos una estructura que nos permite ser profesionales: el complejo, un equipos de entrenadores, los asistentes, asistentes de los asistentes, médicos, terapeutas...", detalló.

"La construcción del Centro de Desarrollo en 2003 fue algo muy importante para Brasil, de manera tal que si hoy dejáramos de invertir en el vóleibol nacional, la estructura heredada permitiría seguir ganando por lo menos durante cinco años", arriesgó.

Durante su gestión en la CBV, Brasil consiguió un oro olímpico (Atenas 2004) y dos medallas de plata (Beijing 2008 y Londres 2012); tres Mundiales (Argentina 2002, Japón 2006 e Italia 2010); ocho Ligas Mundiales (2001, 2003, 2004, 2005, 2006, 2007, 2009 y 2010) y dos títulos Panamericanos (Río de Janeiro 2007 y Guadalajara 2011), entre otros logros.

Posteriormente, Graça amplió la idea de federalizar los campeonatos locales y tener "un contacto fuerte" entre las ligas y las federaciones. "Eso es lo que no ocurre en Italia y Estados Unidos, por ejemplo. El vóleibol hay que llevarlo a todo el país porque cuando eso sucede aparecen automáticamente más jugadores", demostró.

De respetar esos lineamientos, el titular de la FIVB se entusiasmó con que Argentina "pueda organizar otro Mundial".

"En el vóleibol hay que trabajar. Ese fue el problema de muchos gobiernos que me precedieron, como el del mexicano (Rubén) Acosta. No se puede dirigir el mundo desde Suiza (la FIVB tiene su sede en Lausana). Suiza no pertenece a este planeta, nada pasa, todo funciona, eso es muy malo para nosotros los latinos", bromeó el brasileño, de 73 años, que el pasado jueves fue formalmente reelecto hasta 2024 durante un Congreso Internacional realizado en Buenos Aires.

"Cuando salga de la presidencia de la FIVB en andador, el voleibol será el segundo deporte en el mundo. Eso lo garantizo", concluyó quien es apenas el cuarto titular de la entidad fundada en 1947.

"El caso Goijman no es mi problema"

El presidente de la Federación Internacional de Vóleibol (FIVB), el brasileño Ary Graça, se desligó hoy del histórico reclamo del dirigente Mario Goijman, el ex titular de la extinta Federación Argentina de Vóleibol (FAV), que cayó en bancarrota por financiar parte de la organización del Mundial 2002 en el país.

"El caso Goijman no es mi problema, tan fácil como eso. Se trata de un problema personal de Goijman con (Rubén) Acosta, no es un tema entre la FIVB y la Federación Argentina", aseguró el brasileño en una entrevista exclusiva con Télam.

Hace catorce años, para sostener la organización del Mundial en Argentina en el contexto de la severa crisis económica estallada a fines de 2001, Goijman puso de su bolsillo unos 820.000 dólares pero la FIVB, entonces presidida por el mexicano Acosta, nunca se los reintegró.

El conflicto derivó en que ese mismo año, después del Mundial, la FAV fuera eliminada como miembro de la Federación Internacional y con ello los seleccionados argentinos, excluidos de todas las competencias oficiales.

Un año después, Argentina regresó al mapa del vóleibol mundial con la fundación de la FeVA, mientras Goijman continuó sin éxito con su reclamo en la justicia suiza hasta perder todo su patrimonio por los compromisos adquiridos a nivel personal.

"A mí, como presidente de la Confederación Brasileña (CBV) en ese entonces, tampoco me pagaron los 70 mil dólares que me correspondían por el título que logró Brasil en Buenos Aires. Yo tampoco quedé satisfecho, pero en este tema no me voy a involucrar porque no es asunto mío", concluyó.

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