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CORDOBA.- Diego Andrés Farotto estaba ayer en su casa escuchando las derivaciones de su error, que produjo la suspensión del partido Instituto-Rosario Central cuando apenas había pasado el minuto de juego.
El joven, de 18 años, ante la sorpresa de toda la asistencia, agredió con una carretel de papel al arbitro asistente, José Rabinovich, causándole una herida contuso-cortante en la cabeza, que obligó a Fabián Madorrán a dejar trunco el partido. Rabinovich fue derivado al hospital de Urgencias, en donde se constató la lesión, tras lo cual regresó con sus colegas hacia la Capital Federal.
Farotto no estaba tranquilo en su casa. Había sido dejado en libertad en la noche del domingo porque el agredido no presentaba ninguna denuncia penal en su contra y porque no reúne antecedentes policiales.
Se encontraba junto con sus familiares, que lo apoyaron desde el primer momento, y que sin querer despegarlo de la falta cometida, consideraron que lo producido no alcanza la dimensión que, según ellos, trascendió a la opinión pública.
Con un arito en una de sus orejas, este vecino de barrio Santa Cecilia, un sector de clase media baja ubicado al norte de esta ciudad, reconoció su condición de socio de Instituto y negó que hubiera premeditado la agresión a Rabinovich. "Fui con mi primo a la platea de socios, ya que él por primera vez iba a una cancha. Cuando salió Instituto tiramos los rollos de serpentina. Como mi primo no sabe tirar esos rollos yo le estuve enseñando. El hecho se produjo cuando el juez de línea iba corriendo y se encontró con lo que yo había tirado, que se había desplegado por la mitad o un poco más", fue su particular explicación del suceso.
"Yo no le tiré a la cabeza, parecía como que iba corriendo a cabecearla. Si ustedes se fijan, él (por Rabinovich) no estaba parado cuando tiro la cinta" , agregó.
Farotto destacó: "Fui abajo (de la tribuna) y busqué a un policía y le dije que había sido yo. El policía, por mi seguridad, me llevó a una camioneta y luego me trasladaron a la comisaría" .
"Los hinchas se dieron cuenta de que había sido yo cuando me vieron con el policía. Ahí me empezaron a decir que la culpa era mía y empezaron a insultarme. En ese momento me puse nervioso" , explicó. "Le pido disculpas a todo el mundo; a los hinchas y a los dirigentes. No lo hice intencionalmente, lo hice sin querer. Estaba tirando rollos como tira cualquier hincha", aclaró Farotto, quien en el ambiente futbolístico no figura como un barrabrava, sino como un integrante de la masa societaria de la entidad.
El reglamento es claro en casos como el que se registró en Córdoba: partido perdido para Instituto y además descuento de puntos al fin del torneo, y una unidad para Rosario Central porque cuando se suspendió el juego estaban empatados. Pero los rosarinos quieren que se tenga en cuenta que sólo se jugaban 50 segundos y que serían "víctimas" si sólo recibiesen un punto, entonces pretenden que el partido continúe, como lo expresó anoche en la AFA su delegado, Enrique Ochoa.
Más allá del reglamento, y atendiendo las necesidades deportivas de Central lucha en el Apertura y por la clasificación para la Libertadores del 2000- es probable que el partido siga. Pasado mañana se les dará vista a ambos clubes y tal vez hacia fines de la próxima semana se conocería el fallo.
Ayer concurrió a la AFA el árbitro asistente José Rabinovich -contó que Diego Farotto, el agresor, se comunicó para pedirle disculpas- para que el médico Miguel Crespo constatase su lesión. Mientras tanto, el presidente de Instituto, Santiago Semino, expresó: "Tenemos que esperar qué dice Madorrán en su informe. Después presentaremos el descargo. Estoy tranquilo porque colaboramos en todo momento con los árbitros y con la policía para que se esclareciera el hecho lo más rápido posible".

