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Uno, el más joven, de la voz disfónica y la melena dorada, prefiere vestirse con jeans, camisas y zapatos. El otro, el más veterano, de vozarrón cavernoso, cigarrillo casi siempre en mano y peinado engominado, se siente más cómodo con ropa deportiva. Uno tiene 55 años; el otro, cumplirá 63 el 12 de enero próximo. De generaciones diferentes, durante sus épocas de futbolistas nunca compartieron los mismos colores, pero se respetaron. Cuando Alfio Basile colgó los botines por una lesión en una de sus maltratadas rodillas y se dedicó a la dirección técnica de Chacarita Juniors, a fines de 1975, Reinaldo Carlos Merlo logró el primer título de los siete que ganó en su querido River Plate. Sin embargo, las diferencias de edad no fueron un impedimento para que la vida los uniera como amigos.
"Nos conocimos de jugar en contra. Y después, nos cruzábamos por la calle, en los restaurantes... y allí nació una linda amistad", recuerda hoy Mostaza Merlo ante la consulta de LA NACION. "Mostaza es un amigo de la vida y del fútbol", añade el Coco Basile.
Con el transcurrir de los años, las interminables madrugadas de charlas en bares y restaurantes porteños, terminaron de fortalecer el vínculo. Debates sobre el tango, las mujeres, las carreras de caballos y por supuesto... el mundo del fútbol, nunca faltan en esas pintorescas y calurosas conversaciones, de las que también participan, en mayor o menor medida, Osvaldo Chiche Sosa, René Polaco Daulte, José Pistola Vázquez, Juan José López y Rubén Panadero Díaz, entre otros. Todos hombres practicantes de los "benditos códigos", que exigen distintos compromisos éticos. Que encumbran la amistad ante todo, y desprecian las traiciones morales.
"Los códigos de la amistad no se transan por nada, eso es así; para mí es algo totalmente normal. La amistad es algo que no se puede ignorar", dice Merlo, que quedó inmortalizado en una estatua por conducir a Racing a un título después de 35 años de frustraciones.
Hoy, Merlo y Basile viven presentes desiguales. Por fin, Mostaza consiguió regresar a River como DT, pero la actualidad del equipo es preocupante. El Coco, en cambio, conduce a Boca, y luego de un comienzo dubitativo, el club xeneize es el líder del Apertura. Pasado mañana, en el Monumental, ambos conjuntos se medirán por la 11a y por las mentes de estos dos hombres pasarán muchos sentimientos. Por empezar, esta semana no compartieron la tradicional cena. "Nosotros no tenemos nada que ver con nada. La amistad es la nuestra. ¿Si pienso apostar algo con él? No, yo no hago ese tipo de bol...", dijo Basile.
A simple vista, Coco y Mostaza tienen poco en común en el aspecto táctico de sus equipos, pero trabajaron juntos en la selección argentina desde 1990 hasta 1994. "Algo debemos tener", sonríe el ex director técnico de Estudiantes de La Plata.
En una nota con LA NACION, el 1° de agosto último, Merlo -aún en el conjunto platense- comentó sobre la asunción de Basile como DT auriazul: "Me puso muy contento que haya arreglado con Boca porque estuvo varias veces cerca de ir y nunca había podido hacerlo. Por suerte se le dio. Pienso que tiene la personalidad necesaria para dirigir a Boca".
El 29 del mismo mes, en una escala del plantel en Bogotá, mientras iba camino a Manizales para disputar la Recopa frente a Once Caldas, Basile se enteró del vínculo de Merlo con River y sentenció: "¡Uh! ¡Qué contento debe estar! Lo voy a llamar al celular, pero no creo que me atienda porque no va a conocer el número de Colombia. ¿Si me imagino el superclásico? No... pero lo juegan Boca y River, no los técnicos. El partido va a ser a muerte, ¿pero cómo no vamos a seguir siendo amigos?", señaló el Coco.
El de pasado mañana será el primer superclásico como DT para Basile; sin embargo, para Merlo será el quinto. En el campeonato 1989/1990, Boca batió 1-0 a River en la 2a fecha; pero después, en la final de la liguilla pre-Libertadores rueda de perdedores, empataron 0-0 en el choque de ida y en el desquite, pero River terminó avanzando al derrotar 2 a 1 al conjunto xeneize en el encuentro definitorio, en el estadio de Vélez.
Chiche Sosa, uno de los más apegados a los técnicos de River y Boca, confesó a la agencia Télam: "Quiero que ganen los dos, pero es imposible. Es una situación que vivo con expectativa y también con cierta incomodidad, porque soy amigo de ambos y sé, además, que un empate no le serviría a ninguno". Y prosiguió: "Conocí a los dos al mismo tiempo y convivimos los tres en un departamento. Somos grandes amigos. Son dos seres humanos bárbaros. ¿En qué se diferencian? Mostaza es más obsesivo y Coco más tranquilo, como yo", describió Sosa.
¿Cómo son los antecedentes de Merlo y Basile en los enfrentamientos entre ellos como entrenadores? El primer choque fue en el campeonato 1989/90: el River de Mostaza venció 1-0 al Vélez del Coco. Mientras que el segundo fue más reciente: el 22 de agosto de 2004, por la 2a fecha del Apertura (que conquistó Newell´s), en Santa Fe, Colón y Estudiantes igualaron 1 a 1.
La relación entre ambos es tan fuerte, que hasta a la hora de declarar comparten los mismos recursos. Es usual escucharlos a los dos comparar acciones deportivas con alguna frase del general Perón, como "la única verdad es la realidad" o "en toda actividad hay que tener suerte". Hasta el propio Basile, después del triunfo por 2 a 0 de Boca ante Gimnasia, por la 7a fecha del Apertura, le robó el famoso dicho a Merlo para imponer mesura a los entusiastas hinchas xeneizes: "Como dice mi amigo, vamos a ir paso a paso...".
Sin dudas, el domingo será un día especial para ellos. Se jugarán muchas cosas en el clásico. Y el que gane no celebrará tanto como si enfrente estuviera otro técnico. De todos modos, después del sufrimiento del partido y ya con la complicidad de la noche, se volverán a juntar en un café o un restaurante, se estrecharán en un abrazo y enseguida se prenderán en un nuevo debate sobre tango, mujeres, carreras de caballos o fútbol... Enalteciendo esa amistad que ninguna rivalidad podrá quebrar.
14 son los clubes que dirigió Basile: Chacarita (1975); Rosario Central (1976); Racing Club (1977, 1985/89 y 1996); Racing de Córdoba (1978, 1980 y 1982/83); Instituto de Córdoba (1979 y 1981); Huracán (1982); Talleres de Córdoba (1983); Nacional de Montevideo (1984); Vélez (1984/85 y 1990); Atlético de Madrid (1995); San Lorenzo (1999); América de México (2000/01); Colón (2004) y Boca (2005). Además, condujo a la selección argentina (1990/94).
8 son los clubes que dirigió Mostaza Merlo: River (1989/90, junto con Norberto Alonso, y 2005); Bolívar de Bolivia (1995); Temuco de Chile (1998); Chacarita (1998); Nacional de Medellín, Colombia (1999); Belgrano de Córdoba (2000); Racing Club (2001/02) y Estudiantes de La Plata (2004/2005). También dirigió los seleccionados nacionales juveniles (1991/1994).

