Argentinos-Independiente, Copa de la Superliga: el Bicho ganó 3-2 y se quedó con el primer capítulo

Argentina Copa de la Superliga Fase de grupos
  • 3
Argentinos Juniors

Argentinos Juniors

  • Gabriel Hauche
  • Claudio Spinelli /
  • Gabriel Hauche
  • 2
Independiente

Independiente

  • Pablo Pérez /
  • Cecilio Domínguez
Rodolfo Chisleanschi
(0)
14 de abril de 2019  • 20:00

La Copa de la Superliga ofreció su primera sorpresa. Argentinos Juniors había acabado en el último puesto del torneo; Independiente venía en alza, en juego y resultados. Nada de esto importó en la Paternal. El Bicho fue mejor, ganó 3-2 y se quedó corto. El Rojo vivió el partido a contramano, Campaña fue su figura y salvó los muebles pensando en la revancha con un gol sobre la hora. Entre los dos brindaron un encuentro entretenido y salpicado de situaciones frente a los arcos.

Las canchas de dimensiones reducidas son terreno propicio para el achique y el anticipo. Nadie sabe más de esto que Argentinos Juniors, dueño de uno de los terrenos más estrechos de la primera división. Solo es cuestión que se proponga seriamente apretarle las tuercas al rival y así logra incomodarlo.

Diego Dabove entendió que no había mejor receta para compensar la teórica superioridad técnica de volantes y delanteros del Rojo que respirarles en la nuca, convenció a sus jugadores de esforzarse en la tarea y durante casi todo el primer tiempo estos consiguieron su propósito: convertir a Independiente en una sombra, llevar el juego al campo rival y comprometer a Campaña cada vez que fuese posible.

Le faltó al plan del Bicho más finura en la concreción, incluso pese a encontrar muy rápido una vía de llegada al área visitante. Por la franja izquierda de su ataque, Gabriel Hauche y Elías Gómez (ambos, de gran partido) aprovecharon la debilidad de Bustos en la marca (el lateral se lesionó solo en la jugada del 1-1, fue trasladado al hospital Álvarez y todo apunta a una afección seria) y encendieron las alarmas en la defensa Roja, pero en las pocas ocasiones que sus compañeros alcanzaron el remate final se toparon con la seguridad del arquero uruguayo.

Enfrente no hubo más respuesta que la resistencia. Incapaz de progresar tocando e impreciso en los pases largos, hasta los 25 minutos no hubo noticias del elenco de Ariel Holan (en la Paternal cumplió su centésimo partido consecutivo en el banco Rojo, una marca que en el Rey de Copas solo superan José Omar Pastoriza y Jorge Solari. El balance son 47 victorias, 31 empates y 22 caídas). En ese momento, por primera y única vez en los 45 iniciales, Independiente imitó la lección que le proponía su adversario y presionó la salida local provocando el error de Torrén. La diferencia fue que la acción acabó con Pablo Pérez sacudiendo la red de Chaves después de un precioso enganche de Silvio Romero en el área.

El ex capitán de Boca merece un párrafo aparte. Llegó a Avellaneda casi en punta de pies después de la conflictuada final de la Libertadores que lo tuvo como protagonista excluyente mucho más afuera que adentro de la cancha. Le costó ponerse físicamente a punto y adaptarse a su nueva casa, pero a esta altura de la temporada ya es el termómetro del equipo. El juego del Rojo depende de la cantidad de veces que la pelota descansa bajo su suela y del diálogo que pueda establecer con Hernández, Romero y compañía. Además le ha sumado llegada al área y el tanto marcado anoche fue el tercero en los últimos tres partidos de Superliga. En el Diego Armando Maradona solo tuvo interlocutores de manera esporádica y el dato sirve para entender el pálido funcionamiento del equipo de Holan.

Argentinos no modificó el libreto con el 0-1. Al incansable despliegue de Gómez le sumó la lucha desordenada pero efectiva de Batallini y Spinelli. Logró el empate antes del descanso en una pelota peleada por Batallini y definida en dos tiempos por Hauche. Y dio vuelta la chapa en el arranque del complemento, con la enésima trepada de Gómez y el toque de cabeza de Spinelli.

Solo la desventaja sacó a Independiente de su letargo. De pronto apareció la dinámica que hasta entonces había brillado por su ausencia. El local dio un par de pasos hacia atrás, sufrió las embestidas de un conjunto que por fin demostró las razones de su autoproclamada candidatura a levantar esta copa y apostó por la contra. Tuvo su premio a los 37 minutos con una exquisita maniobra de Alexis Mac Allister que definió Hauche (ninguno de los dos estará en la revancha por llegar a las cinco tarjetas amarillas).

A Independiente hay que reconocerle el empeño de no dejarse ir. Apretó los dientes, llegó al descuento a los 43 y dejó abierta la serie para el domingo próximo en el Libertadores de América. No es poco después de tanta incomodidad.

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