

Encontrá resultados de fútbol en vivo, los próximos partidos, las tablas de posiciones, y todas las estadísticas de los principales torneos del mundo.
LA PLATA.- La plan para desactivar el poder de Fernando De Tomaso está en marcha. El nuevo interventor de Racing, Héctor García Cuerva, asumió formalmente ayer y ratificó la intención de rescindir el contrato entre la entidad de Avellaneda y Blanquiceleste SA por incumplimientos de la gerenciadora.
La postura de García Cuerva es muy firme y reiteró la serie de incumplimientos como elemento para dejar sin efecto el vínculo entre la empresa y la Academia. Incluso, dijo que Blanquiceleste SA le debe a Racing Club Asociación Civil cerca de 2.500.000 de dólares. "Esto lo pudimos confirmar con los datos de las cuentas conjuntas que tienen Racing Asociación Civil y Blanquiceleste. Voy a presentarme en el juzgado actuante para pedir la intimación al órgano fiduciario para que reciba con causa el incumplimiento del contrato de gerenciamiento", expresó García Cuerva en la presentación como nuevo interventor por el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli.
En el acto, también estuvo el secretario de Deportes de la provincia, Carlos Bilardo, y el ministro de Justicia, Ricardo Casal. Una vez que concluyó la charla, García Cuerva fue al Juzgado Civil y Comercial Número 16 de La Plata, que tiene a su cargo el juez Enrique Gorostegui, que entiende en la quiebra de Racing.
"Como medida cautelar, voy a pedir que se suspenda inmediatamente el cumplimiento del contrato y organice la administración a través del órgano fiduciario establecido por la ley, con la colaboración de esta intervención y de todos aquellos que se acerquen para darnos una mano para ayudar a Racing", dijo García Cuerva.
El principal inconveniente es que en las charlas con De Tomaso el interventor encontró que el gerenciador pretende una suma de dinero para dar un paso al costado. "Le dije a De Tomaso que pretendía una salida conciliada y razonable del gerenciamiento, pero la rechazó y esgrimió una serie de reclamos patrimoniales que yo considero absolutamente improcedentes", comentó el flamante interventor.
Más allá de sus decisiones futbolísticas, Claudio Borghi queda en el centro de la atención del clásico de Avellaneda por su sinceridad. Confeso hincha de Racing, el DT de Independiente habla una y otra vez del partido del sábado próximo, en Vélez. Y siempre vale la pena escucharlo: "Si Racing pierde me voy a sentir triste como hincha. Si Independiente pierde, me voy a sentir triste como entrenador. Son situaciones que no puedo manejar y las tengo que vivir (...) Pero si Racing se va a la Promoción, no será culpa mía. Quizás el pecado que cometí fue decir que soy de Racing. Si quieren me pongo el casete y digo que soy de Lanús. Pero, afortunadamente, nunca me comporté de forma deshonesta", dijo. Sobre su tarea hasta el momento, el entrenador fue crítico. "Los resultados que yo saqué no son buenos. No sirve empatar", afirmó sobre el 0-0 con River y el 1-1 con Estudiantes.


