Atlético Tucumán-Argentinos, por la Superliga: el Bicho ganó sobre el final y sigue dando pelea

Fuente: LA NACION - Crédito: Fernando Font
Christian Leblebidjian
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15 de febrero de 2020  • 18:48

Argentinos ganó y da pelea: sigue lejos del equipo que logró ser candidato al título a fines de 2019, pero encontró un triunfo clave en la lucha por los primeros puestos. Venció a Atlético 2-0, en Tucumán, por la 20° fecha de la Superliga y así quebró una racha de cinco fechas sin éxitos. La última victoria la había conseguido ante Newell’s (1-0), por la 14° fecha, pero en Tucumán se desahogó por la vía del penal y la ejecución de Santiago Silva (primero) y el gol de Gabriel Hauche sobre el final.

No solo se observaba las dificultades del equipo de la Paternal en los resultados, sino también en los rendimientos. En el primer tiempo le costó generar juego y situaciones de riesgo. Pese a jugar con tres delanteros (Edwar López, Santiago Silva y Gabriel Hauche) casi no logró llevar peligro al arco de Sánchez. Enfrente, en cambio, los dirigidos por Ricardo Zielinski fueron mucho más prácticos y contaron con chances favorables para abrir el marcador.

Argentinos debía suplir la ausencia del atacante Damián Batallini, quien sigue recuperándose de una operación de apendicitis, pero Edwar López estuvo muy flojo y entre Hauche y Santiago Silva no se entendieron como otras veces. El 9 uruguayo tendría revancha a diez minutos del final del partido.

En Atlético, Ramiro Carrera desequilibraba por la derecha y los laterales Toledo y Risso Patrón se proyectaban con criterio. La más clara la tuvo Leandro Díaz, aunque el 9 se llevó la pelota por delante tras un centro desde la izquierda. El arquero Cháves también fue clave con un par de atajadas en el equipo visitante, que vio cómo el central Carlos Quintana quedaba condicionado: vio la tarjeta amarilla muy temprano por una falta lejos sobre Alustiza.

Fuente: LA NACION - Crédito: Fernando Font

En el segundo tiempo, Argentinos salió con otra actitud. Y tuvo una chance clarísima con un remate en forma de buscapié de Elías Gómez con efecto que dio en el palo izquierdo del Oso Sánchez. Recién había ingresado Nicolás Silva (partícipe de la jugada colectiva) en reemplazo de Colman. Con su ingreso, Dabove pasó del esquema 4-3-3 al 4-2-3-1, con Silva tratando de desequilibrar por el centro, por delante del doble 5 compuesto por Moyano y Mac Allister.

Zielinski ya no estaba tan satisfecho con el rendimiento del equipo local. Por eso había modificado piezas en el medio campo: adentro Leonardo Heredia y Ariel Rojas; afuera Erbes y José Luis Fernández. Y el mapa terminó de modificarse a los 26 minutos del segundo tiempo: el árbitro Germán Delfino expulsó a Leandro Díaz por un codazo a Torrén. Argentinos pasaba a jugar con ventaja.

Dabove, once contra diez, metió un cambio ofensivo: Diego Sosa por Mac Allister y enseguida llegó el penal del lateral derecho Gustavo Toledo a Elías Gómez, ya transformado en un wing izquierdo. Santiago Silva lo pateó muy bien, fuerte y arriba, al ángulo superior izquierdo de Sánchez. Inatajable.

Y Argentinos tenía guardado otro gol bajo la manga: a dos minutos del final, Hauche batió de zurda a Sánchez tras una presión alta y una recuperación de Elías Gómez que finalizó en una asistencia de Nicolás Silva para el Demonio Hauche. Uno de los sellos distintivos del Bicho durante la Superliga era la presión alta y colectiva del equipo de Dabove. Apareció sobre el final y le sirvió para definir el partido y seguir prendido en la lucha por el campeonato.

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