Bajo presión, gana igual: la fórmula del River de Gallardo, un campeón en el arte de la adversidad

Los jugadores de River festejan en el final la costosa victoria ante Unión, en Santa Fe, por 2-1
Los jugadores de River festejan en el final la costosa victoria ante Unión, en Santa Fe, por 2-1 Fuente: LA NACION - Crédito: Marcelo Manera
Juan Patricio Balbi Vignolo
(0)
11 de febrero de 2020  • 00:30

La palabra resignación no está en la enciclopedia de trabajo de Marcelo Gallardo. Su River no acepta nunca claudicar o darse por vencido ante las adversidades, sino que las asimila y las afronta con confianza y entereza. Bajo presión, gana igual. Después, podrá perder, empatar o ganar ya que en el juego no siempre triunfan los mismos, pero la fortaleza mental dice presente en cada instancia decisiva. Y ya se ha transformado en una piedra fundamental para seguir siendo competitivo pese al paso de los años.

Uno de los conceptos más utilizados dentro del discurso del Muñeco es "mentalidad". Ese concepto no es casual, ya que es uno de los aspectos que más trabaja para potenciar la preparación física, técnica y táctica de cada semana. "Creo que la mentalidad es más importante que la táctica. Porque eso es lo que te sostiene en los momentos en que por ahí el juego no fluye con naturalidad. Y es duro, eh, porque cuando claudica uno, claudican dos y tres. y ahí no te sostenés en las difíciles", ha sabido comentar el técnico hace algunos años.

Ese espíritu de competencia le permitió a River mantenerse de pie en distintas circunstancias en las que parecía que iba a ser derrumbado. El domingo a la noche lo expuso en el triunfo ante Unión 2-1, por la Superliga, para sacar adelante un áspero partido que se le hizo cuesta arriba (había ganado Boca el día anterior, lo había igualado en la cima, y encima empezó perdiendo con un golazo de Bou), pero en el corto plazo son muchos los momentos en los que floreció el famoso carácter del equipo para atravesar una tormenta.

Dos de los más icónicos se dieron en la Copa Libertadores 2018. En la semifinal frente a Gremio, tras perder 1-0 en la ida, estuvo a ocho minutos de quedar eliminado, pero aparecieron las atajadas de Franco Armani y los goles de Rafael Borré y Pity Martínez para lograr el ansiado boleto a la final. "Este equipo no tiene resurrección, este equipo siempre tiene corazón para jugar hasta el final", dijo Borré en una frase que pasó al recuerdo en la lluviosa noche de Porto Alegre.

Y luego llegó la histórica final frente a Boca, en la que estuvo tres veces en contra en el marcador y hasta perdió la localía por los fatídicos incidentes. En la Bombonera, se repuso dos veces de los goles xeneizes y consiguió un valioso 2-2, al punto tal que el suspendido Gallardo salió a cantar y gritar con los hinchas al balcón de la concentración en el Monumental. Toda una imagen de presencia que se reconfirmó con la victoria por 3-1 en Madrid en tiempo suplementario, luego de estar en desventaja hasta 22 minutos antes del final del juego.

Con ese vigor para sostenerse hasta el final, durante el año pasado también hubo varias muestras en la Copa Libertadores: fue perdiendo 2-0 frente a Internacional en Brasil y se llevó una igualdad 2-2 que lo mantuvo con esperanza para clasificar en su grupo; y luego, tras ganar 2-0 en la ida de los cuartos de final, Cerro Porteño se puso 1-0 a los ocho minutos en la vuelta y el equipo de Gallardo pudo sostener los embates para conseguir finalmente el 1-1 que le dio la clasificación.

Pero ya no se trata solo de un perfil copero. River ha logrado trasladar esa fortaleza al ámbito local y en la presente Superliga son sucesivos los encuentros en los que debió salir a flote. En la primera fecha, a seis minutos del final, rescató un empate 1-1 ante Argentinos en La Paternal tras ir perdiendo desde los 19 minutos. Luego, en la tercera jornada, sorteó el tempranero golpe que le propinó Racing y terminó logrando una histórica goleada 6-1 en Avellaneda.

En la décima fecha, Arsenal lo derrotaba por 2-0 en la primera media hora de juego y luego también se adelantó 3-1 en el segundo capítulo, pero el Millonario logró descontar e igualar las acciones para un agónico 3-3. Más tarde, en la 15°, Newell's le sacó una ventaja de dos goles en la parte inicial, pero River terminó reponiéndose para lograr una victoria fundamental por 3-2.

Esa noche, dijo Gallardo: "El equipo responde ante la adversidad, los muchachos lo hicieron muy bien. Estoy contento y feliz por ellos. Podría ser fácil que nos cayéramos y estuvimos fuertes. El fútbol tiene estas cosas. A veces te da alegrías y a veces, tristezas. Se forja, es una mentalidad que se forja con el tiempo. Alguna derrota viene y duele y las victorias te dan felicidad. Es parte de este deporte, hay que convivir con eso. Lo importante es no desviarse, seguir por el mismo camino".

Este año, ya son cuatro triunfos en fila los que le permiten soñar con conquistar el adeudado título local. Y en tres de esos juegos debió atravesar momentos en los que pudo haberse derrumbado. Frente a Independiente, en el duelo postergado de la 14° fecha, recibió un inesperado gol en el inicio del segundo tiempo que dejó el partido 1-1 y superó un cuarto de hora de asedio en su área, para luego volver a dominar el juego y marcar el 2-1 que le permitió festejar en el debut del año.

Recientemente, en el triunfo por 2-0 ante Central Córdoba por la 18° fecha, tuvo que jugar 75 minutos con un jugador menos por la infantil expulsión de Paulo Díaz. Y anteanoche volvió a dar vuelta un resultado: Unión se puso en ventaja en el segundo minuto de juego de la segunda parte, pero River terminó ganando 2-1 para llevarse tres puntos de oro de Santa Fe.

"Otra vez sacamos ese carácter y esfuerzo que tenemos. Y sabemos que hasta el final los partidos van a ser así de duros", reconoció Enzo Pérez tras la victoria ante el Tatengue, y Nacho Fernández agregó: "Lo que rescato del equipo es que siempre va para adelante e intenta. ¿Nos confundimos? Sí, muchas veces. Pero nunca bajamos los brazos y mantenemos la paciencia".

A cuatro encuentros del final de la Superliga, River sabe que deberá exigirse al máximo para sostener el lugar de privilegio que logró y no dar el brazo a torcer en una instancia cúlmine, que lo pone a prueba. Una vez más.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Deportes

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.