

Encontrá resultados de fútbol en vivo, los próximos partidos, las tablas de posiciones, y todas las estadísticas de los principales torneos del mundo.
Carlos Bianchi estuvo anoche como espectador de Vélez-Quilmes, en Liniers; fue un volver a las fuentes del director técnico -en realidad al club que lo vio triunfar como jugador y entrenador-, que recientemente se desvinculó de Atlético de Madrid.
Fiel a su estilo de pocas palabras, Bianchi siguió el triunfo de Vélez con su esposa Margarita; se lo vio feliz, de muy buen semblante y repitió un rito: se ubicó en la cabina 14, que utiliza cada vez que pasa por el estadio José Amalfitani.
Compartió el sector con Juan Carlos Carone, aquel compañero de Vélez, de 1968. A la hora de las palabras, Bianchi prefirió la cautela. "No quiero hablar", fue la respuesta cuando se pretendió saber la causa de su retiro del fútbol, tras su desvinculación del equipo español. "Ahora me voy a Francia y a mediados de año trabajaré con la gente de Televisa, de México, en el Mundial de Alemania." No hubo más. A los 32 minutos del segundo tiempo se retiró de Liniers y la gente lo aplaudió; tanto como cuando llegó, que lo recibió con afecto.

