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La pretemporada en Tandil llegó a su fin y es el momento del primer balance de la gestión de Alfio Basile al frente de Boca. Quizá pueda parecer prematuro, pero un jugador experimentado lo definió clarito: "En otros equipos, el balance puede ser anual, pero en Boca los análisis se hacen día por día?".
Y en ese contexto, y teniendo en cuenta la preparación para afrontar un semestre con objetivos puestos en el torneo Apertura, la Copa Sudamericana y la Recopa, lo del plantel xeneize fue positivo por varios puntos. Veamos:
1- Los refuerzos llegaron rápido: como nunca antes desde que Mauricio Macri es presidente, las incorporaciones se definieron a la velocidad de la luz. Los dirigentes se mentalizaron en que la renovación, esta vez, no aceptaba postergaciones. Así se sumaron Federico Insúa, Daniel Bilos, Guillermo Marino, Sebastián Battaglia y Daniel Díaz, más el inminente acuerdo por Hugo Ibarra, que está en Barcelona, por su desvinculación de Espanyol. De esta forma, mientras en otros clubes están en la etapa de negociaciones, los jugadores de Boca hicieron todo el trabajo físico y Basile los tuvo de entrada para las prácticas de fútbol.
2-El feeling entre el cuerpo técnico y los jugadores: "Hay buena onda, pero la evaluación es inevitable. Es una ley del fútbol. Yo los estudio a ellos y ellos a mí. Eso lo sé bien. No se olviden de que fui jugador", dijo Basile sobre la relación con el plantel. Tanto él como el Panadero Díaz y Jorge Ribolzi (ayudantes de campo) y los preparadores físicos Carlos Dibos y Daniel Alvez entraron muy bien en el grupo.
3- El exigente trabajo físico: los jugadores reconocieron que venían de dos experiencias malas con los profesores Rubén López (preparador físico de Miguel Brindisi) y Oscar Aquino (de Jorge Benítez), pero quedaron muy contentos con las tareas de Carlos Dibos, en la Posada de los Pájaros. Como prueba, vale el elogio de Guillermo Barros Schelotto: "Lo que se hizo fue muy bueno. Me hace acordar a la primera pretemporada de Bianchi en Boca, en el invierno del 98".
Y casi no tuvo caídas, ya que el único que se lesionó en Tandil es Fabián Vargas, con una distensión en el muslo izquierdo. Igual, el volante colombiano se incorporará en breve al grupo.
4-Un plantel más joven: con Brindisi y Benítez, el promedio de edad de los titulares superaba los 30 años, pero ahora, con los futbolistas que se fueron (Cascini, Traverso, Matellán y Guly) y la llegada de refuerzos jóvenes, la edad se niveló. Esto se nota, incluso, en las prácticas. Trabajan con un clima renovado y el aire dejó de ser tenso.
5- El optimismo de Basile: "Boca va a jugar bárbaro", dijo el Coco entusiasmado por los refuerzos -"no me puedo quejar"-, también comentó. Tiene en mente el equipo para arrancar el campeonato. Destacó la predisposición del plantel para el trabajo: "Ninguno se quejó y respondieron muy bien a los trabajos físicos y tácticos".
6- La nueva filosofía: Basile pretende que Boca juegue más por abajo -"tengo jugadores de buen pie"- que por arriba, aunque avisó que utilizará como recurso el juego aéreo con Palermo, Bilos, Schiavi y Cata Díaz. "Me gusta que se juegue con la pelota al piso, pero no me cierro y voy a aprovechar a los jugadores altos. Igual, no voy a esperar un tiro libre para ganar un partido", dijo el Coco.
Quedarán dos incógnitas: la primera tiene que ver con la gira que el plantel hará, desde pasado mañana y hasta fin de mes, por Corea del Sur y Holanda. "Vamos a jugar 7 partidos en 18 días", apuntó Basile. La duda es ver cómo responderá físicamente el grupo. Dibos comentó que le preocupan más los viajes que los partidos, pero está feliz por cómo trabajaron los jugadores y aclaró que armará una rutina de entrenamientos para evitar un desgaste mayor. Cabe recordar que a Brindisi, hace un año, lo condicionó la gira que hizo Boca por los Estados Unidos, Japón e Inglaterra, antes del comienzo del Apertura 2004; por eso ahora se realizó una preparación de diez días en Tandil.
Además, habrá que ver cómo manejará Basile eso de "jugar siempre con los mismos titulares" y de tener en la cabeza, a lo sumo, 16 futbolistas. El Coco aclaró que pondrá más atención en los que no juegan que en los que aparecerán en la cancha, pero habrá que ver cómo lo llevará a cabo. Cómo reaccionarán los que se queden afuera. "Saben que yo voy de frente, que no miento. Y que muchas veces no necesito hablar. Yo los miro. Me alcanza con hacer un gesto o levantar el pulgar", repite el Coco.
Y es verdad. Porque así de simple arrancó el ciclo de Basile en Boca. Con muchos puntos a favor y apenas un par de incógnitas de cara al futuro.



