Caranta explicó por qué fue al vestuario de Ceballos en el entretiempo de Chicago-Talleres

Caranta, en el vestuario de Ceballos
Caranta, en el vestuario de Ceballos
El arquero cordobés fue a hablar con el árbitro en el descanso y, tras el enojo del equipo de Mataderos, contó qué hablaron; "Sus errores me costaron un torneo", dijo el uno
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23 de marzo de 2016  • 14:31

El sábado pasado, cuando terminó el primer tiempo del duelo entre Nueva Chicago y Talleres (fue empate 1-1), por el Nacional B, Mauricio Caranta discutió con el árbitro Diego Ceballos en la mitad de la cancha del estadio de Mataderos. Pero no quedó ahí. Durante el entretiempo, el arquero fue al vestuario del referí y mantuvo una conversación a puertas cerradas. El hecho se conoció porque los empleados del club local grabaron un video en la puerta del camarín.

Hoy, en una entrevista con Mundo D, el arquero cordobés confirmó que el diálogo fue por la polémica final de la Copa Argentina en la que Boca venció a Rosario Central favorecido por los fallos arbitrales de Ceballlos: "Sus errores me costaron un torneo". Además, contó detalles de lo que hablaron.

Los errores de Ceballos me costaron un torneo. Tuve la chance y se lo dije. No creo en la mala intención. Yo creo en los errores. Pero los errores cuestan caro. Como me costó a mí y a él

-¿Qué charlaste con el juez Diego Ceballos en el entretiempo del juego pasado, donde fuiste filmado por personal del club local?

-Son cosas que pasan en el partido. Después hay que tratar de bajar los decibeles del arco y él como responsable de conducir un juego. Volvía después de una polémica en Central-Boca, donde no le fue bien. Fue por eso. Creo en los errores. Pero los errores de Ceballos me costaron un torneo. Tuve la chance y se lo dije. No creo en la mala intención. Yo creo en los errores. Pero los errores cuestan caro. Como me costó a mí y a él. Parecía que en el primer tiempo, cada patada o saque de arco era una amarilla para mí. Jugar de visitante con 25 mil personas no es fácil. Porque el arquero la va a poner para sacar y todos van a querer amarilla; que el central pegue una patada y sea amarilla porque te lo pide toda la cancha. Lo que le dije que no tenía seis meses de árbitro. Que tenía mucho más para manejar la situación. Yo no le dije cuando sacar una amarilla, ni él como atajar. Que somos grandes para manejar algunas situaciones.

-¿Sirvió?

–Sí. Sirvió. Somos seres humanos y nos podemos equivocar. Ceballos me abrió la puerta. La gente de Chicago estaba filmando porque entendía que el arbitraje los estaba perjudicando, y nosotros, también.

Así, el arquero cambió la versión que había dado después del partido, cuando explicó: "Por la presión de la gente, parecía que cada falta nuestra era para amarilla. Lo vi nervioso a Ceballos y quise tranquilizarlo, nada más que eso".

jp/ph

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