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Se llama Fabio Nicolás Clavería Roldán. Nico Clavería nació el 4 de enero de 1995 en Las Heras, Mendoza, y apunta a ser el Lionel Messi del Milan. Zurdo. Enganche o segundo punta. De 1,69m de altura y 62 kilos de peso. Elegante y combativo a la vez. Dueño de una gambeta vertical que marca diferencias. Veloz. Con gol. El legendario club rossonero cuida con esmero a este fantasista al que se apuró a captar del Stella Sestese, un club de barrio de la periferia de Milan, antes de que la Juventus o el Inter se lo llevaran a su laboratorio.
Nico Clavería tiene 18 años, desde los 12 vive en Milan, y la Federazione Italiana de Giuoco Calcio lo convocó por primera vez a los 16 años para jugar con la sub-17 azzurra. El hecho es que Nico, quien concurrió a la convocatoria para no quedar mal, sólo quiere representar a la Argentina. "Yo no siento esta camiseta", le dijo a su tío Gustavo, después de romperla en un amistoso. El asunto es que en la Argentina no lo vieron jugar. Sólo lo hizo en la calle, para deleite de unos pocos, a la vera del Zanjón de los Ciruelos, en su Las Heras natal. Pero él persiste en su deseo. "Yo le agradezco a la gente de Italia su interés, pero sólo quiero jugar con la selección argentina", le asegura y repite a canchallena.com.
Gustavo Clavería, tío de Nicolás, le dijo a
La segunda vez que vamos a nombrar a Lionel Messi en esta nota se debe a que la historia de Clavería tiene notables similitudes con la de Leo. Su tío Gustavo consiguió trabajo en una imprenta de Milan hace 12 años y escapó de la crisis de 2001 con su esposa y sus dos hijos. Con su hermano Humberto en silla de ruedas (papá de Nicolás) a causa de un accidente que lo dejó discapacitado, no dudó en buscarle un futuro laboral a su cuñada Natalia para ayudar a la familia y así fue como la madre de Nico viajó a Milán con él siendo muy chiquito para establecerse. Nicolás adoraba jugar a la pelota y pese a pasarla bien con sus primos Kevin y Brenda, extrañaba a sus amigos, al tiempo que nunca terminaba de acomodarse en la escuela por el idioma y la distancia con sus nuevos compañeros. Gustavo y su señora Natalia Mancini lo vieron bajoneado y tras descubrir la existencia de un club de barrio cerca de su casa, Gustavo le ofreció anotarlo para que fuera a jugar. En el Stella Sestese recuperó la alegría. Un mes y medio después el presidente del club llamó a su tío. "Mire", le dijo a Gustavo, mostrándole una carta con el escudo del Milan. "El Milan quiere llevarse a Nico y a nosotros nos interesa lo que nos proponen. Si a usted le parece bien, su sobrino jugará a partir de ahora con ellos", agregó. Nico había jugado apenas 5 partidos.
El staff técnico del club rossonero lleva un plan especial en Milanello para que Clavería adquiera mayor tono muscular de cara a las nuevas exigencias que llegarán como jugador del primer equipo
La actualidad encuentra a los Clavería ya adaptados a la vida en Milan, expectantes por el constante crecimiento de Nicolás, pero con un dolor en el alma. La familia está partida. Natalia Roldán vive con Nico y Cecilia, su otra hija, y Humberto regresó a Mendoza junto a Matías, el otro hijo de ambos, dos años después de haberse radicado en Milan porque con su silla de ruedas no se acostumbraba a la vida en el pequeño departamento italiano y vivía lastimándose cada vez que entraba o salía del domicilio. Además, porque añoraba a su gente en Mendoza.
"Todo sea por él. La verdad es que en la familia ninguno nos imaginábamos que sucedería lo que ha venido pasando", apunta Humberto, papá de Nicolás, desde Mendoza. Su pena llama la atención. "Acá en Mendoza nunca pude verlo jugar. Nico jugaba en la calle con los amigos y no formó parte de ningún club. Ahora el sueño es que pronto se consolide en el primer equipo para verlo más seguido", dice el papá del joven talento, quien aún recuerda cuando Independiente Rivadavia lo quiso fichar siendo muy pibe. "Entrenaba en Huracán Las Heras y tenía 10 u 11 años, pero la verdad es que no le daba bola, por eso no me centré. Nicolás es distinto. El fútbol es su vida, quiere triunfar y sueña con eso. Está dando los pasos necesarios para que se le dé", puntualiza Humberto desde su silla de ruedas, en la casa familiar de la calle Morales. Humberto celebró a lo grande en 2010 la tarde en que Nico le clavó un golazo al Inter en el clásico de las inferiores, rematando desde fuera del área un bombazo al ángulo.

Desde Milan, Nicolás habla con canchallena.com: "Juego detrás de las dos puntas o por la derecha. El técnico quiere aprovechar que soy zurdo y me pone ahí para que pueda hacer la diagonal y utilizar mejor la pierna izquierda. Doy siempre pases para que los compañeros hagan muchos goles". Luego, avisa: "Estoy mejorando mucho con la derecha". Hincha ferviente de River ("ponélo en la nota, y también que algún día, en el futuro, me gustaría jugar en River") y del 'Globito' de Las Heras, Nico reconoce que andaba mal en la escuela en Italia, pero algún día le gustaría terminar el secundario. Mientras tanto, le gusta quedarse después de cada práctica a ensayar los tiros libres.
Milan le paga 1.500 euros por mes de sueldo a Nicolás. Es un contrato de juvenil, que se renovará en junio de 2013 por otro vínculo profesional
Clavería, que se coronó campeón con Milan en 2009 y 2010, explica que se entrena "entre dos horas y dos horas y media por día". Además, cuenta: "Hago trabajo de gimnasio. Los partidos son los sábados, y los compañeros, que son uno o dos años más grandes que yo, me tratan muy bien". Más. En el terreno de las confidencias, se permite revelar: "Ahora que me entreno con el primer equipo, (Antonio) Nocerino y (Marco) Amelia siempre me dan consejos. Son los jugadores que más me hablan. Me dicen "cuando venís a entrenar, tenés que ser duro. Siempre insisten porque acá te pegan mucho y hay que aguantársela". Y recuerda una anécdota: "El hermano del ex defensor del Milan Alessandro Costacurta (Lodovico, técnico en los juveniles del Milan) me dijo un día después de un entrenamiento hace dos años que si llegado el momento no me quedaba en el Milan me iba a llevar al Barcelona. Pero el club decidió que me quedara y aquello no pasó de una conversación".

Cuenta Nicolás que ya sabe manejar y que se compró un auto para poder moverse por Milan junto a su familia, pero que sólo le falta sacarse el carnet, algo que hará en breve, quizá antes de regresar a la Argentina para pasar la próxima Navidad y el Fin de Año. Agradecido a su familia y a la gente que confió en él, desanda el camino hacia el estrellato en silencio, mientras observa y aprende cada vez que tiene la posibilidad de ver a sus ídolos Lionel Messi y Ronaldinho Gaúcho en la tele. Para hablar de su futuro y del contrato que le van a renovar en junio de este año ya está Gaetano Paolillo, representante que Nicolás comparte con el crack brasileño del Real Madrid, Ricardo Izecson 'Kaká'.
Tras ganar tres trofeos como mejor jugador del campeonato juvenil y ser elegido mejor atacante de la categoría 1995, Nicolás está más cerca de cumplir sus sueños. Debutó con el primer equipo del Milan el pasado viernes 22 de marzo, reemplazando al exdelantero del Barcelona Bojan Krkic en un amistoso contra el Sion de Suiza, y con victoria (6 a 0). Massimiliano Allegri alineó a Amelia (80' Andrenacci); Antonini, Bonera, Mexes, Constant; Flamini (73' De Feo), Traorè (85' Medhoun), Nocerino (85' Bendé Bendé); Niang (73' Bortoli), Bojan (85' Nicolás Clavería) y Robinho (85' Aniekan).
Vive en un departamento junto a su madre y su hermana, cuyo alquiler costea él mismo. Cada día se desplaza en subte hasta la plaza Loreto en donde lo pasa a buscar el autobús del club para llevarlo a Milanello
Todas las noticias que llegan sobre Nico alientan un nuevo gesto de Julio Humberto Grondona, acaso el último como presidente de la AFA, como el que tuvo en 2004 para armar un amistoso internacional en el estadio Diego Armando Maradona sólo para que Leo Messi trajera su magia desde Barcelona a la selección argentina.
A las puertas de conseguir su anhelado desembarco definitivo en el primer equipo del Milan, a Nicolás le brota el agradecimiento eterno a su gente. "Toda mi familia me ayuda y me ayudó siempre. Mi tío siempre me da consejos para que me entrene, y así pueda ayudar a mi papá y mi mamá. Siempre fuimos muy humildes". El fútbol argentino ha sido nuevamente bendecido. Pibe, nunca dejes de serlo y llegarás muy lejos.
Argentinos en el Milan: Cesare Lovati, Eduardo Ricagni, Ernesto Cucchiaroni, Ernesto Grillo, Roberto Ayala, José Chamot, Fabricio Coloccini, Fernando Redondo, Andrés Guglielminpietro, Hernán Crespo y Maxi López
Para seguir a Roberto Martínez, autor de esta nota:@romartinez70
Roberto Martínez


