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Al transitar por Camino de Cintura a la altura de San Justo se divisa una pelota grande azul y amarilla. En realidad es un tanque de agua, pero sirve para orientarse. Uno se acerca y se topa con un gran portón azul y un escudo de Boca. Es la entrada a La Candela, la histórica casa de los xeneizes. Allí donde se concentraba Diego Maradona en su primera etapa en el club, allí donde se forjó una parte de la mística del inolvidable ciclo de Toto Lorenzo.
Hoy, La Candela es de nuevo hogar de Boca después de 17 años, pero sirve como complejo para las divisiones inferiores. Es el lugar a donde se mudó todo el fútbol juvenil xeneize al asumir como presidente Daniel Angelici, quien eligió a Jorge Coqui Raffo como coordinador, el hombre fuerte para explotar el convenio que el club hizo con Barcelona hace casi un año para compartir la metodología de trabajo de la Masía, el lugar donde se forjó el actual equipo blaugrana y de donde surgieron Lionel Messi, Xavi o Andrés Iniesta, entre otros.
Barcelona comenzó el proceso revolucionario y renovador en sus inferiores en 1972, cuando Laureano Ruiz, entrenador de juveniles, llegó al club catalán, luego de que Agustí Montal, presidente por entonces, lo contratara tras enfurecerse porque los blaugranas habían perdido la final de la Copa Catalunya juvenil contra Club de Fútbol Damm, institución de una cervecería. Para Barcelona, esa derrota era una humillación y, con Ruiz, se plantó la primera semilla de una escuela que, después de 40 años, sigue más vigente que nunca.
Una de las propuestas de campaña de Angelici era lograr que al final de su gestión, en 2015, la mitad de los once titulares sean del semillero y también que todos los equipos de inferiores jueguen con el mismo esquema y que en un futuro ese sistema se proyecte en Primera. Con ese fin, en marzo último se firmó el acuerdo con Barcelona por tiempo indeterminado. Los españoles le dan a Boca su metodología de formación. A cambio tienen prioridad de compra ante una futura venta de un juvenil de la cantera xeneize.
"Tomamos lo bueno que ya tenía Boca y sumamos la metodología de Barcelona adaptada para lograr un proceso superador. Es bueno el balance del año, le pongo 7 puntos. Nos costó al principio hasta que los chicos se adaptaron a los cambios, pero terminamos jugando bien y siendo reconocidos por nuestros colegas y ya todos los equipos de inferiores (infantiles y de 9ª a 4ª) usan el mismo esquema", le cuenta Raffo a canchallena.com en su oficina de La Candela. Coqui fue futbolista xeneize, aunque jugó poco. Hasta hace no mucho, estaba a cargo de la Masía que Barcelona había instalado en la Argentina, también en este mismo predio.
¿Cómo avanza el plan de Boca para jugar como Barcelona, tras su primer año? En principio, se realizaron dos clínicas, una en diciembre de 2011 y otra en junio de 2012, para que los entrenadores de las inferiores de xeneizes absorbieran la metodología blaugrana. Luego, se instrumentaron nuevos ejercicios de control de pelota y, también, se estableció que todos los equipos juveniles jugasen con el sistema 4-3-3.
Valen oro. 84,5 millones de dólares es lo que recaudó Boca con las ventas de 7 jugadores de las inferiores: Gago, Banega, Forlín, Muñoz, Battaglia, Burdisso y Tevez.
"Barcelona tiene un método que nosotros aplicamos. Hay variables que se ajustan a la característica de los futbolistas, al proceso argentino, pero la línea básica se mantiene. Aumentamos los trabajos de juego asociado, de posesión del balón, de recuperación de pelota, algo que tanto le admiramos a Barcelona. En la primera parte del año, al ser cambios muy profundos, les costó a los chicos, pero en los últimos tres, cuatro meses se afianzaron esos conceptos y eran claramente visibles. Uno de los mejores reconocimientos que recibí de mis colegas es que veían esa propuesta de juego. Percibían en la cancha los ejercicios de fútbol transmitidos por Barcelona", dice Raffo.
Raffo, que trabaja con un equipo de compuesto entre otros por Diego Soñora, José Malleo, Ramón Maddoni, Hugo Ibarra y Julio Santella, quien desde la llegada de Carlos Bianchi se convirtió en el nexo entre la Primera y las inferiores, habla de lo que se pretende imprimirle a los equipos juveniles: "Boca tiene que ser protagonista, inspirarse en sus glorias como Rojitas, Maradona y Riquelme. Pero, a la hora de recuperar el balón, hay que trabajar con el esfuerzo de un equipo chico y festejar tanto la recuperación rápida como la tenencia por lapsos extensos. Eso fue lo más importante que logramos, porque implica muchas cosas". También, se refiere al 4-3-3: "No había extremos y debimos hacer una adaptación de algunos jugadores centrales o de frente de ataque. Había equipos de inferiores con dos enganches, así que los tuvimos que cambiar para que jueguen de otro modo. No es que no habrá más enganche, la idea es saber utilizar los espacios. O acaso, ¿de qué juegan Xavi, Inisesta o Messi?"
En 2011, Boca había sido campeón en tres divisiones (5ª, 8ª y 9ª) y finalizó 2012 con títulos en 9ª y la 2001 de infantiles. Raffo considera que los títulos no son lo primordial en el fútbol juvenil y ya anticipa que 2013 servirá para ser más constantes con el buen juego a lo largo de los torneos, además de recortar la cantidad de chicos del interior que viven en la pensión de La Candela. Hace un año, había 100 jóvenes allí; en 2013, habrá sólo 50. "Existe una pirámide selectiva. Lo que hicimos fue un recorte muy importante. Apostamos más a la calidad que a la cantidad. La casa-hogar debe ser un privilegio, tienen que estar los mejores. Pueden ser chicos del interior o de Capital. Si uno habla de 100 futbolistas, hay 15 en cada división y es muy poco probable que lleguen los 15", justifica Raffo.
"El objetivo final es que Boca tenga la mejor escuela de formación de futbolistas de América. Nos está empezando a pasar que vienen de otros lugares del continenete a mirar lo que estamos haciendo. El año que viene queremos lograr una enorme mejoría en el juego. Hicimos cambios muy buenos, hay que seguir trabajando para buscar la excelencia", concluye Raffo.
Sólo llega a Primera el 5 por ciento. En total, Boca tiene en sus inferiores, de 4ª a 9ª, cerca de 180 jugadores. Según los especialistas, sólo el 5 por ciento, es decir 9, llega a Primera. "De esos jugadores, algunos serán muy importantes y otros tendrán un nivel de carrera en segunda división o Primera en equipos chicos, pero podrán vivir del fútbol. En ese contexto, a nosotros también nos preocupa como institución que el otro 95 por ciento tenga armas para desarrollarse en la vida. Por eso, queremos sacar un chico que también sea estudioso, aplicado, disciplinado y que se pueda adaptar a la sociedad en cualquier contexto. Quienes viven en la pensión deben ir al colegio en la zona", cuenta Raffo. En 2012, Boca probó 40.000 jugadores. Además de quienes se presentan en La Candela, hay búsquedas del club en el interior del país, donde se hacen pruebas en 52 lugares diferentes a lo largo del año.
La Candela. Boca volvió a La Candela después de 17 años. Actualmente, alquila el complejo de seis hectáreas, que tiene tres canchas con medidas profesionales, cuatro espacios de césped sintético para hacer trabajos reducidos (uno de ellos techado), consultorios médicos y de kinesiología, utilería, lavandería, un gimnasio y otra área con máquinas de rehabilitación, cinco vestuarios, corredera de arena, una sala de estudios con una biblioteca y un pequeño auditorio con 50 asientos donde se suelen organizar charlas de capacitación. "El hecho de venir a la Candela, además de recuperar lo que es realmente la casa de Boca, nos permitió tener un mayor control para enmarcar en un mismo espacio la parte deportiva, educativa y la convivencia", señala Raffo.
Quién es Coqui Raffo. Como jugador se formó en Boca, donde debutó, pero disputó apenas 7 partidos. Luego, recaló en Quilmes, para después pasar por clubes de segundo orden en Francia y Bélgica. Volvió a la Argentina y se desempeñó en Unión, Los Andes y Sportivo Italiano. Como DT, dirigió en el ascenso a Almirante Brown y Atlanta y su mayor logro fue crear el CEFAR (Centro de entrenamiento para futbolistas de alto rendimiento). Allí, se les daba posibilidades a los jugadores libres. Por último, estuvo a cargo del proyecto de inferiores de Barcelona en la Argentina, que terminó con la firma del convenio con Boca.



