Con solidez y astucia, Zielinski presentó rasgos inconfundibles

El experimentado entrenador tuvo un debut auspicioso en Racing, que superó por 2 a 0 a San Martín, en San Juan; las primeras medidas fueron el nuevo valor de Cerro, la cinta para Bou y los cambios pensados en el equilibrio
Nicolás Zuberman
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11 de septiembre de 2016  

El Ruso pretende que Bou recupere el brillo extraviado; por eso, le entregó la cinta y lo motivó con un mayor protagonismo
El Ruso pretende que Bou recupere el brillo extraviado; por eso, le entregó la cinta y lo motivó con un mayor protagonismo Fuente: Telam

SAN JUAN.- El sol sanjuanino fue testigo de que doce días de trabajo pueden alcanzar para que un entrenador le ponga su impronta a un equipo de fútbol. Porque eso fue lo que mostró Racing en su excursión a San Juan, más allá del buen triunfo por 2 a 0 ante San Martín . El sello de Ricardo Zielinski asomó por primera vez a los cuatro minutos de partido, cuando Francisco Cerro pisó el área rival para terminar un contraataque que comandó Gustavo Bou . La jugada no terminó en gol porque Luis Ardente voló sobre su palo izquierdo, pero fue un aviso. Una señal.

En la semana, Zielinski había anticipado que, tal como lo hacía Guillermo Farré en Belgrano, siempre uno de los dos volantes centrales iba a tener que acompañar los ataques hasta al arco de enfrente. Y por eso eligió a Cerro por sobre Ezequiel Videla o Diego González. Porque el santiagueño puede hacer bien ese trabajo de llegar por sorpresa. Es un caso curioso el del ex volante de Vélez: tres semanas atrás estuvo sólo a una firma de ser jugador de Boca, pero ayer en San Juan fue una de las claves del triunfo de Racing, con la asistencia a Marcos Acuña en el primer gol y un despliegue que superó la prueba de los 30° de la tarde cuyana.

Además de la recuperación de Cerro, otro de los objetivos primordiales que se puso el entrenador de Racing es rescatar al mejor Gustavo Bou. Ayer, lo hizo con un gesto claro: ante la ausencia de Lisandro López, desgarrado, le dio al Bou la cinta de capitán. Durante el ciclo de Facundo Sava, Luciano Aued era el subcapitán del plantel. Pero Zielinski optó por darle el brazalete al goleador, como una manera de motivarlo después de una temporada en la que nunca pudo retomar su mejor versión por las recurrentes lesiones. Además, el DT ubicó al entrerriano libre por todo el frente de ataque, no tan pegado a la banda izquierda como jugaba con Sava. Y si bien la Pantera no estuvo fino en las resoluciones, mostró la potencia de otros tiempos en algunos contraataques.

El primer cambio que metió el Ruso como técnico de Racing parece una declaración de principios: a los 12 minutos del segundo tiempo, decidió mandar a la cancha a Ezequiel Videla, un volante de contención, en lugar de Lautaro Martínez, un delantero. Un mensaje claro. Como lo marcan sus antecedentes, no tendrá ningún reparo en hacer modificaciones defensivas si cree que el partido lo necesita. Incluso cuando aun falte media hora de juego.

Otra de las principales armas a las que apostará Zielinski en la Academia será la solidez, eso que se volvió un culto durante su largo paso por Belgrano. Un ejemplo: ayer Leandro Grimi no se proyectó ni una vez más allá de la mitad de la cancha. Aunque sufrió durante el primer tiempo a la espalda de Oscar Romero, Racing casi ni pasó sobresaltos defensivos pese a que San Martín tuvo la iniciativa al ir por el empate. "Durante la época de Cocca nuestro principal objetivo era que no nos convirtieran goles. Y nos ha traído resultados. Ahora ya nos dio el primero", reconoció Nicolás Sánchez luego del partido. La comparación con Diego Cocca no parece antojadiza. Si bien durante la primera media hora de juego, Racing presionó la salida de San Martín para romper los circuitos de fútbol de los sanjuaninos, por varios pasajes del partido se vio un equipo similar al de la temporada 2014/15.

Si hay una palabra que define a Zielinski es la sencillez. Esa cualidad ha caído muy bien tanto en el plantel como en la dirigencia. Y algo de eso se vio en el primer gol, en esa jugada en la que el fútbol pareció tan simple: siete pases hizo Racing hasta que Cerro logró habilitar a Acuña, que de puntín, como en el potrero, definió al segundo palo de Ardente.

Si el Ruso transpiró en su estreno, fue únicamente porque no se puso la ropa más acertada para la primavera cuyana: estuvo vestido de negro desde los pies a la cabeza. Quizá se trate de una cábala por descubrir. O tal vez se deba a su pasado rockero. Lo cierto es que su primer paso como entrenador de un equipo grande fue de la mejor manera: con los tres puntos en el bolso de regreso y, sobre todo, con la sensación de que ha comenzado un nuevo ciclo.

Le recordaron a Orion el caso bueno

El 22 de marzo de 2015, San Martín empató con Boca 1 a 1, por la sexta fecha del torneo, pero el foco fue la grave lesión sufrida por Carlos Bueno, el delantero del equipo local, por una dura infracción de Agustín Orion. El arquero volvió ayer a la cancha, después de aquel incidente y fue recibido entre insultos por el público local.

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