Cuál fue el método más eficaz de Ferguson para convertirse en leyenda

Fuente: AFP
Alex, que dejó su cargo en Manchester United tras 26 años, es, según un estudio, el manager que más puntos sacó en relación a los sueldos que ganaban sus jugadores.
Marcela Mora y Araujo
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13 de mayo de 2013  • 08:44

La renuncia del DT de Manchester United, Sir Alex Ferguson, el miércoles último tras 26 años en el cargo conmovió al mundo. Un mapeo mundial de usuarios de Twitter reveló que fue más discutido que la muerte de Margaret Thatcher. En el Grupo de Medios The Guardian la noticia generó más tráfico que la renuncia del papa. La refrenda eclipsó incluso el discurso anual de la reina - evento con el cual coincidió temporalmente.

Es de esperar. El fútbol es el deporte más popular del mundo y dentro de esta industria Manchester United el club más grande y dentro de este club Sir Alex Ferguson el individuo más destacado, más que cualquier jugador incluso.

Es un soplo de brisa fresca en el pesado clima de la especulación deportiva saber que hay métodos detrás de las locuras. El personaje de Sir Alex no carece de características para desarrollar una narrativa colorida

Su renuncia fue a la vez anunciada y sorpresiva: desde hace un tiempo se sabe que el veterano cascarrabias pensaba retirarse, pero la decisión del miércoles fue aireada sin demasiado preludio. Como la muerte de líderes políticos influyentes, o una deserción papal, la salida de escena de este personaje magnánimo en la narrativa del fútbol amerita reacciones emotivas y apasionadas y meticulosos análisis de su trayectoria y su impacto.

Tal es así que el principal programa de debate político y económico de la BBC, Newsnight, dedicó un segmento importante a la noticia. Como para aplacar los reclamos de los televidentes que no consideran que el fútbol merece ese tipo de cobertura, el programa enfiló a varios magnates para justificar la importancia del asunto. Sir Martin Sorrell, director de la agencia de publicidad más importante del mundo WPP (esta es la escala de superlativos que se despliegan por el asunto) señaló que Manchester United "es la principal marca de fútbol en el mundo. Rastreamos 1.6 millones de aficionados por todo el mundo, y casi la mitad de los hinchas de lo que conocemos como mercados emergentes. El club cotiza a 3 billones de doláres en la bolsa de valores (clubes parecidos, como por ejemplo Arsenal ronda por la mitad de eso, y los Green Bay Packers o New York Yankees alrededor de un billón). Forbes recientemente clasificó al Real Madrid apenas por encima de Manchester United en términos de ingresos, pero en términos del valor de la marca o brand value Manchester United es con certeza extremadamente fuerte. Fuerte su potencial de sponsores, el valor de patrocinio en la camiseta, en el campo de juego, etc. Es decir que es uno de los más clubes poderosos, sino el más poderoso, no sólo en el fútbol sino en el deporte mundial".

El Jefe Ejecutivo de la Premier League Sir Richard Scudamore admitió su rol de vendedor ambulante glorificado. "La Premier League es grande, pero sólo tan grande como el agregado de sus clubes estelares," explicó y agregó: "Si me ven como un vendedor, que va por el mundo ofreciendo un producto, el producto más importante que yo tengo para vender es que cuando compran la Premier League compran a Manchester United. Y cuando compran a Manchester United compran a Sir Alex Ferguson".

El columnista de The Times, Daniel Finkelstein, autor de la columna sobre estadísticas deportivas Fink Tank, ofreció lo que es sin duda la más valiosa herramienta para establecer la eficacia del técnico según criterios modernos. "En general veo a los DT con cierto escepticismo, y en promedio no hacen mucha diferencia a los resultados", confesó Finkelstein antes de aclarar que "hay excepciones, y Sir Alex es la más notable". Desde hace diez años Finkelstein utiliza un método que traza los gastos en salarios de jugadores contra los puntos obtenidos en el campo de juego. Según Finkelstein este sistema permite ver cuando un Manager - en el sentido inglés de la palabra, es decir cuando el DT maneja las finanzas a este nivel - gasta el dinero y trae a su vez lo esperado según su gasto. (Cita el caso de Mancini en Manchester City esta temporada como típico; logra lo que genera en expectativa según su gasto). "Sir Alex, temporada tras temporada, supera las expectativas generadas por sus gastos. Es lo que denominamos un Manager por encima de la curva".

Es un soplo de brisa fresca en el pesado clima de la especulación deportiva saber que hay métodos detrás de las locuras. El personaje de Sir Alex no carece de características para desarrollar una narrativa colorida. El escocés de temperamento tempestuoso no tiene pelos en la lengua. Sus episodios excéntricos, a lo largo de las décadas en la que manejó al plantel del club, incluyen tirarle un botín por la cabeza a David Beckham. Sus peleas con los periodistas y los medios son conocidas en el ámbito; desde prohibir la entrada de individuos a conferencias de prensa por escribir cosas con las que él no está de acuerdo, hasta directamente formalizar un boycott a la BBC, el cual sostuvo durante años. Quizás el exabrupto que más simpatía cause entre lectores argentinos fue su vehemente defensa de Juan Sebastián Verón ante las persistentes críticas del periodismo. "No les hablo más. Es un jugador de puta madre. Ustedes son unos idiotas de mierda", podría ser una traducción al español de su literal explosión: "I'm no fucking talking to you. He's a fucking great player. Yous are fucking idiots".

Sir Alex, un escocés criado en la más ardua clase obrera industrial, llegó a Manchester a mediados de los 80 para hacerse cargo de un gran club en un momento de crisis para el fútbol ingles. Tras los desastres de Heysel y Hillsborough, el fútbol cayó aún más en desgracia y no fue sino hasta la creación de la Premier League en 1992 que los logros y las riquezas del actual fútbol moderno emergieron, y Manchester United logró su posición de ‘institución cultural’ y "exportación más exitosa del Reino", tal como se lo conoce ahora, de la mano de Sir Alex. Junto a su mal carácter, su pasión por los caballos de carrera y el buen vino (una vez dijo que si bien José Mourinho le resultó simpático por invitarlo a beber una copa después de un encuentro entre sus respectivos clubes, "desearía que supiera más de vino. lo que me sirvió parecía solvente") lo que se destaca es su tenacidad y perseverancia, su afán de que cada jugador sea la mejor versión posible de sí mismo, y de que ninguno sea más grande que el club. "No nos rendimos nunca. El momento para rendirse es cuando se muere".

En contra del culto a la personalidad de los jugadores, logró triunfos históricos incluso cuando ya parecía que estaba todo perdido. En 1999, tras dar vuelta el partido final de la Champions League contra Bayern Munich en Barcelona en el último minuto, declaró con una sonrisa casi infantil con genuino alivio "Fútbol, eh. Carajo". Frase que dio lugar al título de su biografía, escrita por su paisano Patrick Barclay. "Lealtad y poder son su palabras favoritas", señala el biógrafo, que también observa que la máxima expresión de Sir Alex es a través del cuestionamiento de las intenciones de los otros ya sean árbitros, programadores de fixtures, o la misma Premier League.

Lo que pareció en un momento generar casi tanta sorpresa como la salida de Sir Alex fue el nombramiento del escocés David Moyes como su sucesor. De perfil notablemente más bajo, Moyes dejará a su actual club Everton al final de esta temporada. Si bien históricamente Everton es un club importante, no parece a primera vista haber comparación entre un personaje y otro. Los rumores apuntaban a figuras más destacadas y mediáticas - Guardiola, Mourinho, fueron nombres que se pelotearon en algún momento - pero Finkelstein, con su implacable sistema de gráficos y data dura, también nos provee la respuesta al porqué de esto.

El único DT de la premier League (además de Ferguson y el veterano Sam Allardyce) cuyo ratio de puntos logrados contra gastos salariales es consistentemente por encima de la expectativa, es Moyes.

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