Cuestión de honor: Independiente y Racing conmueven a Avellaneda

Quedan pocas entradas para el clásico de mañana, que despertó un fervor inusitado entre los hinchas
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25 de agosto de 2001  

"Bienvenido a Avellaneda, la capital del fútbol", dice un graffitti debajo del puente Pueyrredón. La leyenda se agiganta por estos días. Clásico nacional pero con raíz de barrio, con lunes de cargadas, de esas ineludibles, de una esquina a la otra, de vecino a vecino. Mañana, a las 15.30, Independiente y Racing se enfrentarán en el estadio de la doble visera, a dos cuadras de la cancha de la Academia; esos dos estadios, enquistados en el centro de Avellaneda, separados por apenas unas casas, conforman una coreografía única en el mundo, y los hinchas sienten que este partido también lo es.

Quizá motivados por el empujón anímico de los triunfos en sus debuts o por la sensación de jugar en serio por los puntos, y no sólo por el honor, como lo hicieron en los últimos años, con los torneos casi definidos, la gente está revolucionada.

En Racing, en el primer día de venta, hubo una cola de tres cuadras, con más de 500 personas. Se recaudaron 105.220 pesos (se vendieron más de 10.000 de las 13.500 entradas a disponibles). Hoy se expenderá el remanente en la cancha, desde las 10. "Nunca fue tan grande el furor de la gente. Había tres boleteros y tuvimos que agregar tres más de urgencia", señaló Osvaldo Tasara, máximo responsable del expendio de localidades.

En la sede de Independiente también hubo mucha gente. Quedan muy pocas entradas, para todos los sectores. En los últimos tres días hubo 1300 socios nuevos.

Gabriel Aranda lleva el escudo de Racing tatuado en el pecho. "Mi abuelo, Valentín, me hizo hincha de Racing. Mi viejo es del Rojo, y antes de los clásicos ni nos hablamos. Cumplo con un rito: cada vez que la Academia hace un gol, miro al cielo y lo grito con mi abuelo, y después llamo a mi papá para cargarlo", cuenta. "Saqué una popular, se ve muy mal, es tan plana que parece una playa de estacionamiento. Vamos a ganar, pero sufriendo", dice Severiano Maldonado, de 60 años; según él, hace 59 que va a ver a Racing.

Avellaneda parece moverse, las camisetas aparecen en cada esquina. Parece que los territorios están marcados; no hay cruces de hinchas. La familia Liquitay está completa; los hermanos Marcelo y Coco, con sus mujeres e hijos, pasean por la avenida Mitre; acaban de convertir a Lucas, de cinco meses, y a Gonzalo, de cuatro años, en nuevos socios de Independiente. "Somos de Ituzaingó; Vamos a ir todos a la cancha. Va a ser una fiesta, ojalá que no pase nada. Ganamos 3 a 1, fácil", vaticina Marcelo.

Los planteles de Racing e Independiente también le dan color y calor al clásico. "Racing tiene a su favor que su hinchada alienta siempre y en todos lados, mientras que los de Independiente me parece que son un poco quedados", ironizó ayer Maximiliano Estévez, que estará en el banco de la Academia. El DT Reinaldo Merlo señaló: "Imagino un partido de ida y vuelta, porque los dos quieren seguir ganando. Independiente está muy bien, tiene dos muy buenos delanteros, pero sólo me preocupa Racing".

Del otro lado, Pablo Guiñazú, que debutará en el torneo, comentó: "Es el partido más importante de todos; si perdemos será muy difícil recuperarnos; si ganamos, tendremos un empujón anímico enorme".

Ya no queda tiempo, mañana será el gran día, pero la ciudad está convulsionada de antemano. No es para menos. Independiente y Racing, una cuestión de honor en Avellaneda.

La Academia y el debut de Campagnuolo

Luego de la práctica matutina que Racing realizó ayer en su estadio, el entrenador Reinaldo Carlos Merlo confirmó la formación que jugará frente a independiente. El equipo será el siguiente: Campagnuolo; Vitali, Loeschbor, Ubeda y Arano; Gustavo Barros Schelotto, Bastía, Maciel y Torres; Maceratesi y Diego Milito.

En el entrenamiento, realizado a puertas cerradas, Merlo ensayó numerosas jugadas con pelota parada buscando el cabezazo de Loeschbor. Barros Schelotto fue el autor de todos los centros.

  • Merlo, molesto. El técnico se mostró disgustado debido a que sus dirigidos deberán jugar tres partidos en seis días (mañana, con Independiente, el martes, con Rosario Central, y el viernes, con Newell’s). “No creo en la mala fe, pero esto es así de clarito: la organización de los fixtures no es pareja”, señaló Mostaza Merlo.
  • Finalmente llegó. Luego de varios inconvenientes legales, el arquero Gustavo Campagnuolo fue habilitado por la AFA. El ex guardavalla de San Lorenzo debutará en la primera del equipo de Avellaneda en el clásico de mañana.
  • Guiñazú, la esperanza del Rojo

    Con el debut en torneos locales del volante Pablo Guiñazú más el regreso al arco de Ariel Rocha por Darío Sala, Independiente formaría de la siguiente manera: Rocha; Ramírez, Páez, Manrique y Pernía; Bustos y Hernán Franco; Ariel Montenegro y Guiñazú; Forlán y Silvera.

    Los jugadores de Independiente, luego de regresar de Chile, donde anteanoche cayeron en Santiago por 2 a 1 ante Colo Colo, por la Copa Mercosur, se trasladaron directamente a su estadio, donde tuvieron una larga charla con el entrenador Enzo Trossero, que realizó una evaluación del partido. El plantel volverá a entrenarse hoy, a las 9.30, en el predio de Villa Domínico, y posteriormente regresará a la concentración en el hotel Melia.

  • Un directivo del club de Avellaneda, que prefirió no dar su nombre, aseguró que el nuevo auspiciante para la camiseta “no llegaría hasta dentro de veinte días”. También confirmó que se mantienen negociaciones con varias empresas y que quieren igualar el acuerdo que tenía Independiente con el último sponsor (Ades), que abonó 600 mil dólares por un año, con un acuerdo que llegaba hasta 1.200.000 dólares, según los resultados que consiguiera el equipo.
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