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Después de fugas, apariciones televisivas y radiales que parecieron burlar a todos, Rafael Di Zeo fue detenido ayer por efectivos de la División Sustracción de Automotores de la Policía luego de permanecer 68 días prófugo, acusado de ser el supuesto cabecilla de la hinchada xeneize que se enfrentó con simpatizantes de Chacarita, el 31 de agosto último, en la Bombonera.
Rafa Di Zeo es un personaje de novela, triste, violenta, pero de novela al fin. Su imagen tomó fuerza a mediados de 1994, cuando la cúpula de la hinchada de Boca, comandada por el Abuelo José Barritta, fue encarcelada luego de los asesinatos de los hinchas de River Walter Vallejos y Angel Delgado. A partir de allí, una nueva camada le disputó el poder a Santiago El Cabezón Lancry, de la Vieja Guardia. Eran Di Zeo, su hermano Fernando (Nando), Silvio Serra -Silvio- y Armando Pereyra -El Oso-.
El 1° de junio de 1998 este grupo presentó un recurso de amparo para poder entrar en las canchas luego de ser rechazados en el partido entre Boca y Gimnasia y Tiro, de Salta. Eran tiempos en que el juez Víctor Perrotta seguía la causa de violencia en el fútbol e intentaba combatir con el derecho de admisión. Dos meses después, Di Zeo y otros cuatro barras se reunieron con el juez en la Bombonera para convencerlo de que no estaba tratando con hinchas violentos.
Pero los hechos dirían lo contrario: el 3 de marzo del 99, en la Bombonera, en un amistoso entre Boca y Chacarita, La 12 golpeó y atacó con navajas y palos a los hinchas visitantes; hubo 14 heridos. Un día más tarde, Serra, Pereyra y los hermanos Di Zeo se entregaron y quedaron detenidos por esos hechos. El 27 de abril de ese año, la Cámara del Crimen los excarceló, previo pago de 2000 pesos.
Los chicos malos no pensaban quedarse quietos, y había problemas internos por resolver en la hinchada de Boca. El 29 de enero de 2000 fue el día D. Los hinchas xeneizes se enfrentaron entre ellos antes del partido con River, en Mar del Plata; hubo seis heridos de bala, entre ellos Fernando Di Zeo, con un disparo en el rostro, y 33 detenidos. Miguel Cedrón murió dos días después de los incidentes.
Hasta el choque con Chacarita de este año, Di Zeo permaneció en las sombras, pero siguió presente en la N°12. En esos días, la BBC de Londres filmó un documental sobre la violencia en la canchas argentinas y él le dio una extensa entrevista. Más tarde, apareció en programas radiales y en otro de TV, junto con el Oso Pereyra, ya en condición de prófugo.
Di Zeo fue apresado ayer en la avenida Eva Perón y General Paz, en Mataderos, cuando salía del estudio de su abogado y quedó alojado en la alcaidía de la Superintendencia de Investigaciones de la Policía Federal; hoy por la mañana, en los tribunales, será indagado por el juez Mariano Bergés, que sigue la causa en la que también están acusados el ex senador nacional (PJ) y presidente de Chacarita, Luis Barrionuevo, y el vicepresidente de la institución, Armando Capriotti. Bergés había otorgado la exención de prisión a Di Zeo, pero el supuesto líder de la barra xeneize no abonó la fianza de 200.000 pesos.
Ahora, los investigadores tratarán de establecer si Di Zeo lideraba un grupo de hinchas radicalizados de Boca Juniors destinados a cometer delitos como extorsiones a dirigentes y jugadores, por lo que hoy sería acusado de ser el "organizador de una asociación ilícita".
Di Zeo estaba prófugo desde el 2 de octubre último, cuando un grupo de policías llegó a su departamento del noveno piso del edificio de Ramón Falcón al 2300. La cuota de romanticismo que le faltaba a esta novela la puso la novia del acusado, una suboficial de la Policía Federal, que les impidió el ingreso a los efectivos porque en el oficio no figuraba una orden de allanamiento; así, la mujer ganó tiempo para que su novio pudiera escapar. En estos hechos cinematográficos, también logró evadirse de un allanamiento en la costa atlántica, pero ayer el director dijo basta, corten, ahora sí se imprime sin protección.

