Defensa y Justicia le ganó otra vez al reloj: venció en el minuto 95 y alcanzó a Racing en la punta

Argentina Superliga
  • 2
Defensa y Justicia

Defensa y Justicia

  • Fernando Márquez /
  • Alexis Castro
  • 1
Argentinos Juniors

Argentinos Juniors

  • Franco Moyano
Matías Baldo
(0)
11 de febrero de 2019  • 18:00

Defensa y Justicia nunca claudica: en Florencio Varela volvió a construir una remontada épica que culminó en un nuevo triunfo agónico en el quinto minuto de adición para vencer por 2-1 a Argentinos Juniors y subirse a lo más alto de la Superliga junto a Racing, ambos con 42 puntos a siete fechas del final de un torneo que puede ser vibrante: ambos se enfrentarán en el Cilindro de Avellaneda en la última jornada. Una de las claves del sorprendente equipo es justamente cómo empuja hasta el final: de los 26 goles que convirtió en el campeonato, once fueron en el último cuarto de hora. Defensa, su equipo y su pueblo, nunca se rinden.

Sebastián Beccacece lo tenía claro: Argentinos, el colista que apenas había sumado once puntos y marcado cinco goles en 17 fechas, no era un adversario para menospreciar. "Nos vamos a encontrar con un rival que sale a proponer en todos lados. Ellos se están jugando la permanencia, lo cual siempre te da un plus. Tenemos que estar muy finos, enfocados y concentrados. Defensa es un equipo humilde con ganas de crecer, no hay que perder el foco, nadie nos regala nada", había anticipado el arquitecto del Halcón en la conferencia de prensa previa.

El Bicho argumentó en un colmado e ilusionado Norberto Tomaghello las sospechas de Beccacece. Como primera medida, incomodó al Halcón con su presión alta sobre los primeros eslabones del fútbol varelense. Cada vez que Ezequiel Unsain intentaba construir desde el fondo, su sello distintivo, los delanteros del Bicho maniataban a los receptores: Gabriel Hauche y Damián Batallini se encargaban de Lisandro Martínez y Alexander Barboza mientras que Alexis Mac Allister se movía como una estampilla pegada a Leonel Miranda. Defensa no claudicaba pero ante la amenaza inminente, recaía en un mismo desahogo: pelotazo en largo y a jugar en campo contrario.

Aún replegado, las chances más claras habían sido de Argentinos. Unsain se había vestido de héroe en el arranque del partido frente a Raúl Bobadilla, posteriormente reemplazado a los 25 minutos por una lesión, y ante Alexis Mac Allister después. Nada pudo hacer en el segundo tiempo, a los 14 minutos, cuando Facundo Moyano eyectó un misil desde media distancia que se coló en el ángulo superior izquierdo de una de las figuras del Halcón. Argentinos, el último del campeonato, el equipo que apenas había marcado cinco goles, vencía al único invicto de la Superliga.

Pero Beccacece reaccionó inmediatamente con el ingreso de Fernando Márquez, quien desde su regreso tras un breve paso por el fútbol de Malasia se convirtió en el máximo revulsivo del Halcón. Autor del agónico triunfo frente a San Lorenzo, reapareció por el segundo palo para empatar el partido con un cabezazo cruzado después de un centro envenenado de Ciro Rius. La ilusión, denominador común de la noche en Florencio Varela, se encendió nuevamente en la voz de una hinchada que volvía a soñar: "Para ser campeón, hoy hay que ganar", cantaban desde los cuatro costados para alimentar la ilusión de un triunfo se haría esperar pero que llegaría en el quinto minuto de descuento.

Defensa nunca se entrega. En un 2019 en el que venció por primera vez en la historia a San Lorenzo en el minuto 91, después de remontar frente a San Martín en Tucumán, el Halcón se quedó con tres puntos en el quinto minuto adicionado por Jorge Baliño. Alexis Castro, quien había ingresado ocho minutos antes, capturó un rebote en la puerta del área y la metió la ratonera derecha del arco de Lucas Chaves.

El 2-1 final desató el delirio de una hinchada que se ilusiona con el título. Los titulares, los suplentes y hasta el cuerpo técnico, rapiñados en el corazón que hasta hace minutos defendía Unsain, cantaban mancomunados con los hinchas: "Qué quieren salir campeón, qué lo llevan adentro como lo llevo". Después bajó el cada vez más clásico "Qué de la mano, de Beccacece, todos la vuelta vamos a dar" antes de entregarse a un descontrolado "Me parece que Racing no sale campeón, me parece que Racing no sale campeón, sale Defe, sale Defe sí señor".

Sin el fútbol de siempre, Defensa demostró carácter y no le tembló el pulso para remontar una situación adversa y así subirse a lo más alto de una Superliga que, a siete fechas del final, parece que disputará mano a mano con Racing. En Varela nunca claudican.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.